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viernes, agosto 28, 2026

La Policía dispara salvas al aire para evitar enfrentamientos en Ceuta y cuatro militares resultan heridos en una emboscada

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Ceuta ha vivido una madrugada marcada por la tensión y los incidentes violentos derivados de la crisis migratoria. Las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir para impedir enfrentamientos entre vecinos y migrantes en las playas de El Trampolín y Benítez, llegando a realizar disparos de salvas al aire para contener a grupos de ciudadanos que pretendían acercarse a los asentamientos de inmigrantes. Paralelamente, cuatro militares españoles resultaron heridos después de que un grupo de entre 30 y 40 personas atacara con piedras el vehículo en el que se desplazaban por la zona de Benzú.

Los episodios se producen después de varias jornadas de creciente crispación en la ciudad autónoma, donde las protestas de vecinos contra la gestión de la crisis migratoria han ido aumentando de intensidad. Durante la noche, un grupo de ciudadanos intentó enfrentarse a los migrantes que permanecen en las zonas próximas a las playas de El Trampolín y Benítez, lo que obligó a desplegar un dispositivo policial para impedir que la situación derivara en una confrontación directa.

La Policía y la Guardia Civil emplearon diferentes medios para contener la situación y, según las informaciones facilitadas por fuentes policiales, llegaron a efectuar salvas al aire con el objetivo de disuadir a los vecinos y evitar que se produjera un enfrentamiento físico con los migrantes. Es importante precisar que se trató de salvas y no de disparos dirigidos contra las personas que participaban en los altercados.

Cuatro militares heridos en Benzú

El episodio más grave de la madrugada se produjo alrededor de las 5.30 horas en Benzú, cuando un vehículo militar que transportaba a cuatro efectivos se dirigía hacia un punto de vigilancia. Según las primeras informaciones policiales, un grupo de entre 30 y 40 personas salió de distintos puntos, rodeó el vehículo y comenzó a arrojar contra él piedras de grandes dimensiones.

La agresión provocó daños importantes en el vehículo y obligó a los cuatro militares a abandonarlo y emprender la huida a pie para ponerse a salvo. Durante la persecución, los atacantes continuaron lanzándoles piedras, causando heridas y contusiones a los efectivos.

Los militares consiguieron finalmente alertar al servicio de emergencias 112. La llamada permitió activar un dispositivo conjunto de la Policía Nacional y la Guardia Civil, cuyos agentes acudieron rápidamente a la zona para localizar a los presuntos agresores. Los cuatro militares fueron posteriormente trasladados a un centro sanitario para recibir asistencia por las lesiones sufridas.

Doce detenidos

El operativo policial se saldó inicialmente con doce personas detenidas, todas ellas de nacionalidad marroquí, según las fuentes policiales citadas por EFE, Europa Press y RTVE. Algunos de los presuntos participantes intentaron escapar hacia el mar, por lo que el Servicio Marítimo de la Guardia Civil intervino también en la búsqueda.

La investigación permanece abierta y las fuerzas de seguridad tratan de identificar al resto de las personas que participaron presuntamente en la agresión. Las autoridades consideran que el ataque tuvo características de una emboscada, ya que los militares fueron rodeados cuando se encontraban desplazándose hacia su puesto de vigilancia.

El ataque ha provocado una reacción inmediata entre las asociaciones profesionales de militares. La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha condenado lo que califica de “emboscada violenta” y ha reclamado una revisión urgente de los protocolos de seguridad y del marco jurídico de actuación de los militares desplegados en Ceuta. La organización sostiene que había advertido previamente del riesgo existente para las dotaciones militares situadas en determinadas zonas.

También la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha reclamado una respuesta contundente contra los responsables de las agresiones y ha pedido más medios humanos y materiales para hacer frente a la situación de tensión que atraviesa la ciudad. La asociación considera que los incidentes contra militares y agentes se producen en un contexto de creciente presión sobre las fuerzas de seguridad.

Una ciudad sometida a una presión creciente

Los incidentes de esta madrugada constituyen el último episodio de una escalada de tensión que se ha intensificado durante los últimos días. El miércoles, miles de ciudadanos participaron en una manifestación contra la gestión de la crisis migratoria y reclamaron al Gobierno central soluciones para una situación que consideran insostenible. Posteriormente, grupos de vecinos se desplazaron hacia las zonas donde permanecen migrantes, obligando a la Policía a intervenir.

La situación en las playas de El Trampolín y Benítez se ha convertido en uno de los principales focos de tensión. En los últimos días se han producido enfrentamientos y episodios de hostigamiento entre grupos de vecinos y migrantes, mientras las fuerzas de seguridad mantienen una presencia reforzada para evitar que la situación desemboque en enfrentamientos de mayor gravedad.

Los sucesos de Benzú y los enfrentamientos en las playas añaden así un nuevo componente de gravedad a una crisis que comenzó con la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio. La presión sobre los dispositivos de acogida, la permanencia de miles de personas en la ciudad y la creciente frustración de parte de la población han generado un escenario de elevada tensión social.

 

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