La salvaguarda del Patrimonio Cultural en situaciones de emergencia

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Procedimientos, protocolos, criterios de actuación, normas y gestión del riesgo

El patrimonio cultural no solo constituye la memoria histórica y la identidad de una sociedad, sino que representa un bien insustituible.

Dentro de la triada fundamental de la seguridad en el patrimonio cultural (prevención, protección y salvaguarda), la prevención actúa para evitar la ocurrencia del incidente, la protección busca contener y mitigar los daños in situ. Sin embargo, cuando los sistemas de contención son superados por un riesgo de origen antrópico, natural o tecnológico, y la integridad del inmueble peligra, entra en juego la salvaguarda.

Una vez garantizada la evacuación prioritaria de las personas hacia  el punto de encuentro, la salvaguarda implica la extracción planificada y la reubicación segura de las colecciones. Este proceso exige un nivel extremo de la cultura de la seguridad en : profesionalidad, rigor operativo, articulación multidisciplinar y previsión metodológica.

El Diagnóstico Previo: Conocimiento del continente y del contenido

Una salvaguarda eficaz es imposible de improvisar. Requiere de un conocimiento exhaustivo de tres pilares estructurales en su plan de salvaguarda:

  • El Edificio (Continente): Comprensión detallada de la arquitectura, rutas de evacuación, resistencia de forjados, pasos de puerta, anchura de pasillos y vulnerabilidades estructurales.
  • Las Obras de Arte (Contenido): Catalogación, dimensiones, peso, estado de conservación previo, fragilidad y ubicación exacta de cada pieza.
  • Medidas de Protección Existentes: Sistemas de anclaje, alarmes, vitrinas climatizadas, barreras cortafuegos o detectores, cuya manipulación rápida debe estar ensayada previa a la crisis.

Protocolos, Procedimientos y Criterios de Evacuación

La evacuación de bienes culturales no consiste en retirar objetos al azar, sino en ejecutar un plan quirúrgico preestablecido dentro del Plan de Autoprotección (PAU) y del Plan de Salvaguarda.

¿Quién decide qué se evacúa?

La responsabilidad técnica de determinar qué piezas se salvan recae directamente en el departamento de conservación y restauración, en coordinación directa con la dirección del museo. Estos profesionales elaboran previamente las fichas de salvaguarda, documentos de actuación rápida específicos para cada obra prioritaria.

Criterios de selección y orden de evacuación

El orden de salida se jerarquiza bajo criterios multidisciplinares estrictos:

  1. Valor Histórico-Artístico e Incalculabilidad (criticalidad): Obras cumbre o piezas únicas de la colección.
  2. Vulnerabilidad de la Materia: Materiales altamente sensibles al agua, calor o humo, luz (soportes en papel, textiles, pintura sobre tabla).
  3. Manejo y Logística de Extracción: Obras de formato manejable cuya retirada es rápida y segura frente a piezas de gran formato que requieran maquinaria pesada (salvo que estas últimas cuenten con sistemas de protección in situ).
  4. Cercanía al Foco de Riesgo: Obras amenazadas de forma inminente respecto a aquellas ubicadas en sectores de incendio/inundación contenidos.

Logística operativa: Manipulación, equipamiento y recursos

Para retirar una pieza en medio de un escenario crítico se requieren medios técnicos específicos y equipos de protección Individual (EPI):

Recursos materiales y herramientas de extracción

  • Herramientas de desanclaje rápido: Destornilladores de batería, llaves universales, y herramientas de corte.
  • Material de amortiguación y protección: Mallas de polietileno, espumas de polietileno extruido, fundas ignífugas e hidrófugas, mantas térmicas y film de embalaje.
  • Medios de transporte interno: Carros amortiguados con ruedas de goma neumática, transpaletas manuales, ventosas de succión para vidrio y cajas de transporte rápido.
  • EPIs para el personal: Cascos de seguridad, guantes tácticos antifricción y de nitrilo/algodón para manipular arte, mascarillas FFP3/gas, calzado de seguridad y chalecos de alta visibilidad identificativos por función.

El destino de las obras: Del foco de riesgo al depósito seguro

El trayecto de evacuación consta de dos etapas logísticas diferenciadas:

Zona de Acopio Interno (punto de triaje)

Es una zona dentro o adyacente al inmueble, fuera de la zona de peligro inmediato, donde se realiza la verificación rápida de estado, etiquetado de emergencia y preparación para el transporte exterior.

El Lugar de Evacuación Definitivo (Depósito de Salvaguarda)

El espacio de destino final debe cumplir escrupulosamente con condiciones idénticas o superiores a las del museo de origen:

  • Condiciones Ambientales Controladas: Control de temperatura y humedad relativa para evitar colapsos por shock térmico o de humedad.
  • Seguridad: sistemas, aparatós y dispositives electrónicos: CCTV, control de accesos, vigilancia continuada, intrusión y sistemas de detección y extinción de incendios.
  • Aislamiento del Riesgo: Espacio físicamente distante del área afectada por la catàstrofe (cumplimentado en el plan de salvaguarda) o en camiones especializados de empresas de transportes debidamente protegidos.

Cuadro de actores intervinientes y sus funciones

La salvaguarda requiere una cadena de mando clara donde cada actor conoce su función antes de que ocurra la emergencia.

Colectivo / Departamento Rol Principal en la Salvaguarda Funciones Específicas
Dirección del Museo Mando Estratégico Asume la máxima responsabilidad, activa el plan de salvaguarda y autoriza la evacuación de fondos.
Conservación / Restauración Mando Técnico de la Obra Supervisa la manipulación, evalúa el estado de las piezas, establece prioridades y dirige el empaquetado.
Registro / Colecciones Control de Trazabilidad Registra la salida e ingreso de cada pieza en tiempo real mediante listados de evacuación de emergencia.
Departamento de Seguridad Mando de Control y Custodia Coordina los flujos de evacuación, asegura el perímetro, protege las rutas y custodia los traslados.
Mantenimiento Soporte Técnico e Infraestructura Facilita accesos, manipula suministros (corte de luz/gas), opera sistemas auxiliares y suministra herramientas.
Bomberos / UME. Intervención Salvamento y Aseguramiento Asegura las rutas de extracción, rescata piezas en zonas colapsadas y apoya en la carga pesada.
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad Custodia Externa y Tráfico Escolta los convoyes de traslado, acordona la zona exterior y previene actos pillaje o intrusión.
Empresas Especializadas Transporte Especializado Aportan vehículos climatizados, blindados y con suspensión neumática para el traslado final.

 

Procedimiento logístico de traslado y trazabilidad

El movimiento físico de las piezas desde la sala hasta la ubicación segura exige unas pautas operativas estrictas:

  • Manipulación según Tipología y Tamaño:
    • Obras pequeñas/medianas: Transportadas por una o más personas según la clasificación de la obra y su criticalidad o (con cajas de evacuación rápida).
    • Esculturas o bienes de gran formato: Trasladadas por equipos multidisciplinares con carros amortiguados o medios mecánicos, bajo supervisión directa de conservación.
  • Posición de Traslado: Cuadros e iconografía en posición vertical, nunca en horizontal para evitar tensiones en el lienzo; esculturas fijadas por su centro de gravedad, jamás por extremidades o zonas débiles.
  • Cadena de Custodia y Trazabilidad: Ninguna obra sale del edificio sin quedar registrada. Un responsable de registro o seguridad debe anotar: ID de la obra, hora de salida, responsable del transporte, vehículo/medio y hora de llegada al punto seguro.

Responsables de la salvaguarda: El binomio conservación-seguridad

Durante toda la operación de emergencia, la salvaguarda se articula bajo la dirección conjunta y coordinada de dos figuras clave:

El Director de Conservación (Responsable Técnico): Vela por la integridad física, química y artística de la obra, determinando cómo se manipula, cómo se embala y dónde se almacena.

El Director de Seguridad (Responsable Operativo): Vela por la protección frente a intrusiones, pérdidas o robos, coordinando los medios de transporte, habilitando rutas seguras y manteniendo la interlocución directa con los mandos de los servicios de emergencia (Bomberos y Fuerzas de Seguridad).

Conclusión:

La salvaguarda del patrimonio cultural en situaciones de riesgo no es un acto improvisado de valentía, sino una disciplina organizativa metódica.

Un plan de autoprotección completo no termina cuando las personas están a salvo en el punto de encuentro; se completa cuando la memoria colectiva, encerrada en sus obras de arte, es extraída, custodiada y preservada intacta para las generaciones futuras mediante protocolos claros, formación continua y una coordinación impecable entre el personal interno y los servicios de emergencia.

 

​Asociación Protecturi: por la prevención, la identificación de riesgos y la salvaguardia integral de nuestro patrimonio cultural

Jesús Alcantarilla, presidente de Protecturi 

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