En una Declaración conjunta de la Alta Representante y Vicepresidenta, Kaja Kallas, y la Comisionada Marta Kos sobre la Ley de Registro de Agentes Extranjeros de Georgia, difundida este fin de semana, se afirma que «supone un grave revés para la democracia del país», lo que suspende ‘de facto’ el proceso de ingreso de la antigua república de la URSS a la Unión Europea.
Consideran Kallas y Kos en su Declaración que, esta última acción, «junto con las recientes leyes sobre radiodifusión y subvenciones, representa otra acción agresiva de las autoridades georgianas para reprimir la disidencia, restringir las libertades y reducir aún más el espacio para los activistas, la sociedad civil y los medios de comunicación independientes».
«Estas medidas represivas», se agrega, «amenazan la supervivencia misma de los cimientos democráticos de Georgia y el futuro de sus ciudadanos en una sociedad libre y abierta».
En sus conclusiones de junio y octubre de 2024, el Consejo Europeo concluyó que dicha actuación ponía en peligro la vía de adhesión de Georgia a la UE. No en vano, advierten las autoridades comunitarias, «el proceso de adhesión se ha paralizado de facto».
La UE reitera su llamamiento a las autoridades georgianas para que atiendan las «claras demandas» de democracia y un futuro europeo de sus ciudadanos, y para que «liberen a todos los periodistas, activistas, manifestantes y líderes políticos detenidos injustamente».
De producirse ello, la UE está dispuesta a considerar el regreso de Georgia a la vía de adhesión a la UE siempre que las autoridades adopten «medidas creíbles» para revertir el «retroceso democrático». «La responsabilidad recae exclusivamente en las autoridades georgianas», concluye la Declaración.
La posición de Georgia respecto a la Unión Europea (UE) y su relación con Rusia ha experimentado cambios significativos en los últimos años, reflejando tensiones internas y desafíos geopolíticos. Georgia ha manifestado históricamente su interés en integrarse a la UE. En diciembre de 2023, el país recibió el estatus de candidato a la adhesión, condicionado a la implementación de reformas clave.
En julio de 2016 la UE incorporó a Georgia como Estado asociado y seis años después, en 2022, después de que Rusia invadiera Ucrania, el antiguo país de la URSS presentó formalmente su solicitud de adhesión a la Unión Europea antes de lo previsto, logrando con ello el estatuto de país candidato hace solo dos años.
Sin embargo, en noviembre de 2024, el gobierno georgiano, liderado por el partido Sueño Georgiano, anunció la suspensión de las negociaciones de adhesión hasta 2028, acusando a la UE de «chantaje y manipulación».
Esta decisión provocó protestas masivas en Tiflis y otras ciudades, con ciudadanos expresando su descontento y preocupación por el alejamiento del país de su rumbo europeo. A pesar de la suspensión, el primer ministro Irakli Kobakhidze ha declarado que Georgia se está preparando para cumplir con todas las condiciones necesarias para la adhesión a la UE para 2030.



