Este martes, un ataque armado en la colonia Moderna de la Ciudad de México resultó en el asesinato de Ximena Guzmán, secretaria particular de la jefa de Gobierno Clara Brugada, y José Muñoz, asesor político. Ambos eran colaboradores cercanos y militantes del partido Morena, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Según informes, Guzmán y Muñoz fueron interceptados por dos individuos en motocicleta mientras se encontraban en un vehículo en el cruce de Calzada de Tlalpan y la calle Napoleón. Los agresores dispararon en múltiples ocasiones, causando la muerte de ambos funcionarios. Las autoridades están revisando las cámaras de videovigilancia de la zona para identificar a los responsables.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su consternación por los hechos y aseguró que se llevará a cabo una investigación exhaustiva para llevar a los responsables ante la justicia. Por su parte, Clara Brugada calificó el ataque como una «agresión directa» y prometió que no habrá impunidad.
Este ataque ha generado preocupación sobre la seguridad en la Ciudad de México, que anteriormente se consideraba relativamente segura en comparación con otras regiones del país. La presencia de cárteles como el Cártel Jalisco Nueva Generación y La Unión Tepito ha aumentado en la capital, intensificando la violencia y los enfrentamientos por el control territorial.
Las autoridades, incluyendo la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, han iniciado las investigaciones correspondientes. Se están revisando las cámaras de videovigilancia y se ha solicitado la colaboración de corporaciones federales para esclarecer los hechos. Este asesinato ha sacudido al partido Morena y ha puesto en evidencia los desafíos que enfrenta el gobierno en su lucha contra el crimen organizado y la violencia en el país.
Una realidad indiscutible es que la presencia de cárteles de narcotráfico en Ciudad de México ha experimentado un notable incremento en los últimos años, transformando el panorama de seguridad de la capital. Informes recientes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos indican que al menos seis cárteles operan activamente en Ciudad de México.
Se trataría del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel de Sinaloa, Cártel del Noreste, La Familia Michoacana, La Nueva Familia Michoacana y Cártel del Golfo. Estos grupos han establecido operaciones en diversas alcaldías, utilizando la ciudad como punto estratégico para el tráfico, almacenamiento y distribución de drogas, así como para actividades como el lavado de dinero, extorsiones y trata de personas.
El CJNG, por ejemplo, ha mostrado un crecimiento significativo en la capital desde su llegada en 2017, expandiéndose rápidamente por alcaldías como Xochimilco y Milpa Alta, y estableciendo alianzas con grupos locales como La Antiunión para desplazar a La Unión Tepito. Actualmente, se reporta su presencia en 14 de las 16 alcaldías de la ciudad.
Impacto en la seguridad
La creciente influencia de estos cárteles ha coincidido con un aumento en los crímenes de alto impacto en la ciudad, como el sucedido este martes. Eventos como el atentado contra el entonces secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, en 2020, y el citado asesinato de colaboradores cercanos a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, evidencian la capacidad de estos grupos para perpetrar ataques dirigidos y sofisticados.
Además, según datos de México Evalúa, los homicidios en la ciudad aumentaron un 153,3% en el primer trimestre de 2025, reflejando un deterioro en el clima de seguridad.



