Marruecos y Estados Unidos amplían su alianza estratégica hacia la defensa, la ciberseguridad y el espacio

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Marruecos y Estados Unidos han reafirmado su intención de profundizar su alianza estratégica y cooperación en materia de defensa, con una agenda que se extiende al desarrollo de la industria de defensa, la ciberseguridad y el ámbito espacial. El nuevo impulso se produjo durante una reciente reunión mantenida en Rabat entre el ministro delegado marroquí encargado de la Administración de Defensa Nacional, Abdeltif Loudiyi, y una delegación del Congreso de Estados Unidos encabezada por Brian Mast, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

Durante el encuentro, celebrado el pasado jueves, ambas partes destacaron el carácter histórico de las relaciones bilaterales y el nivel alcanzado por la cooperación militar. Según informó la Administración de Defensa Nacional de Marruecos, las conversaciones sirvieron para revisar el estado de la cooperación defensiva y reafirmar el compromiso de continuar fortaleciendo las relaciones entre Rabat y Washington.

Uno de los principales instrumentos de esta cooperación es el Comité Consultivo de Defensa Marruecos-Estados Unidos, que mantiene reuniones periódicas y permite abordar las prioridades de seguridad y defensa de ambos países. A ello se suman los intercambios de alto nivel entre responsables políticos y militares y la organización anual del ejercicio African Lion, una de las principales maniobras multinacionales desarrolladas en territorio marroquí.

El ejercicio se ha convertido en una plataforma para mejorar la interoperabilidad de las fuerzas participantes, especialmente entre los países africanos que toman parte en las maniobras. En 2026, además, las fuerzas estadounidenses y marroquíes realizaron pruebas de interoperabilidad de comunicaciones tácticas seguras mediante Link 16, un sistema de intercambio de información utilizado para mejorar la coordinación entre unidades militares.

Una hoja de ruta hasta 2036

La ampliación de la cooperación se enmarca en una nueva hoja de ruta de defensa para el periodo 2026-2036, acordada por ambos países en abril de este año. La documentación disponible señala que el nuevo marco amplía la cooperación hacia ámbitos como el desarrollo de la industria de defensa, la ciberseguridad, las tecnologías avanzadas y una mayor integración operativa.

El nuevo marco sustituye al anterior esquema de cooperación decenal y establece las líneas generales para la relación de defensa durante la próxima década. La dimensión industrial adquiere especial importancia, al contemplarse una cooperación más estrecha en torno al desarrollo de capacidades y tecnologías vinculadas al sector de defensa.

Estados Unidos considera desde hace años a Marruecos un socio relevante en materia de seguridad en el norte de África. Washington designó al país como aliado principal extra-OTAN en 2004, mientras que Marruecos participa desde 1995 en el Diálogo Mediterráneo de la OTAN. La cooperación estadounidense con Rabat incluye asistencia militar, formación, equipamiento y programas destinados a reforzar diferentes capacidades de seguridad.

Ciberseguridad y nuevas tecnologías

La ciberseguridad constituye uno de los ámbitos que adquieren mayor relevancia dentro de la evolución de la relación bilateral. La digitalización de las capacidades militares y de las infraestructuras críticas está aumentando la importancia de proteger redes, sistemas de mando y control, comunicaciones y otros activos tecnológicos.

La incorporación de la ciberseguridad a la agenda estratégica se suma al desarrollo de tecnologías avanzadas y a la modernización de las capacidades militares. La hoja de ruta 2026-2036 contempla precisamente una ampliación de la cooperación en estos ámbitos.

El ámbito espacial también aparece entre las áreas en las que ambos países pretenden ampliar su colaboración. La creciente dependencia de capacidades espaciales para las comunicaciones, navegación, observación de la Tierra y obtención de información convierte este sector en un componente cada vez más relevante de las arquitecturas modernas de seguridad.

La cooperación en estos campos se desarrolla además en un contexto internacional en el que Estados Unidos está promoviendo nuevas iniciativas de colaboración espacial con países socios, incluida la participación de empresas y organizaciones de investigación en proyectos relacionados con el ecosistema espacial estadounidense.

El papel de Marruecos en la cooperación militar estadounidense en África

La relación militar entre ambos países también tiene una dimensión regional. El ejercicio African Lion permite a Estados Unidos trabajar conjuntamente con Marruecos y otros países africanos en escenarios de entrenamiento multidominio.

En agosto de 2026, fuerzas estadounidenses y marroquíes participaron en una demostración con fuego real en el Africa Multidomain Training and Experimentation Center, en Tan-Tan. La actividad permitió probar capacidades de largo alcance y sistemas de comunicaciones, además de recopilar datos operativos para la evaluación de nuevas tecnologías. El Ejército estadounidense presentó esta instalación como un espacio destinado a la experimentación, validación y evaluación de capacidades avanzadas.

Estos ejercicios reflejan una evolución desde la cooperación centrada exclusivamente en maniobras y entrenamiento hacia una relación que también incorpora experimentación tecnológica, interoperabilidad y participación de la industria de defensa.

La profundización de la cooperación entre Marruecos y Estados Unidos tiene también una dimensión geopolítica por la posición del país norteafricano entre el Atlántico, el Mediterráneo y el continente africano.

Washington ha mantenido una relación de seguridad con Rabat durante décadas y ha identificado a Marruecos como un socio relevante para cuestiones de estabilidad regional, lucha contra el terrorismo y cooperación militar.

Durante la reunión de septiembre, la delegación estadounidense y las autoridades marroquíes destacaron igualmente el papel de Marruecos en el contexto de los desafíos regionales de seguridad. La parte marroquí valoró además el respaldo estadounidense a su posición sobre el Sáhara Occidental, mientras que la delegación estadounidense destacó el papel de Marruecos en materia de estabilidad y cooperación regional.

La evolución de la relación no implica únicamente un aumento de la cooperación militar convencional. La incorporación de industria de defensa, ciberseguridad, tecnologías avanzadas y espacio amplía el ámbito de colaboración y sitúa la relación bilateral en un marco más tecnológico y multidominio.

Con la hoja de ruta 2026-2036 como referencia, Rabat y Washington afrontan ahora una década en la que la cooperación podrá extenderse desde los ejercicios militares y la interoperabilidad hasta el desarrollo industrial y tecnológico. El resultado dependerá de la ejecución concreta de los acuerdos y de los proyectos que ambos países desarrollen durante los próximos años.

 

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