El profesor universitario doctor Martín González y Santiago fue uno de los protagonistas de los I Premios Delta13News, donde, tras recibir su reconocimiento, pronunció un discurso centrado en la importancia de la formación, la anticipación y la cultura de la seguridad como pilares invisibles de cualquier sociedad estable. En su intervención, el académico defendió que la seguridad no debe entenderse como una reacción ante amenazas, sino como una construcción constante basada en el conocimiento, la prevención y la capacidad de interpretar riesgos antes de que se materialicen.
Durante su discurso, González y Santiago, docente en la Universidad Fernando Pessoa Canarias y en la Universidad Isabel I, apeló a una de sus máximas personales para introducir su reflexión: “no hay personas extraordinarias, sino personas ordinarias en situaciones extraordinarias”. A partir de esta idea, subrayó que la capacidad de responder de manera eficaz ante escenarios críticos no depende del talento individual, sino de la preparación previa. “Sin formación, sin adiestramiento, no podemos comportarnos de maneras extraordinarias en una situación extraordinaria”, afirmó, estableciendo así el punto de partida de una intervención profundamente pedagógica y orientada a los profesionales de la seguridad, la inteligencia y la defensa.
El galardonado enmarcó sus palabras en un contexto global caracterizado por la incertidumbre, donde las amenazas —desde conflictos geopolíticos hasta riesgos híbridos— evolucionan con rapidez. En este escenario, defendió que la seguridad sigue siendo una disciplina “incomprendida”, pese a ser, en sus palabras, la “condición previa” para que cualquier proyecto colectivo —político, económico o social— pueda desarrollarse.
Retomando la célebre tesis del teórico prusiano Carl von Clausewitz, adaptó su planteamiento al presente al señalar que la seguridad se ha convertido en un elemento estructural del funcionamiento de las sociedades contemporáneas.

Uno de los ejes centrales de su intervención fue la paradoja que, a su juicio, define el ámbito de la seguridad: su invisibilidad. “Cuando todo funciona, nadie la percibe; cuando algo falla, todo el mundo la cuestiona”, señaló. Esta reflexión pone el foco en una realidad habitual en sectores como la inteligencia o la protección institucional, donde el éxito se mide precisamente por la ausencia de incidentes. En este sentido, describió a los profesionales del sector como “los escoltas invisibles del equilibrio”, cuya labor rara vez recibe reconocimiento público.
El discurso también incidió en la necesidad de ir más allá de los enfoques tradicionales. González y Santiago defendió que la seguridad no es únicamente un conjunto de protocolos o herramientas técnicas, sino una “cultura” que debe ser interiorizada tanto por las instituciones como por la ciudadanía. Para reforzar esta idea, citó al analista Peter Bracken al afirmar que “la cultura se desayuna a la estrategia”, subrayando que los mejores planes resultan ineficaces si no existe una conciencia real que los sustente.
En el ámbito formativo, el profesor destacó la importancia de métodos que generen impacto duradero, como el aprendizaje a través de incidentes críticos. Según explicó, este tipo de experiencias permite no solo comprender los riesgos, sino también interiorizarlos, favoreciendo un cambio en la forma de pensar y actuar ante situaciones complejas. Esta aproximación responde a lo que él mismo ha denominado “seguridad inteligente”, un modelo basado en la anticipación, la proactividad y la interpretación de señales débiles antes de que se conviertan en amenazas reales.
El académico introdujo además un enfoque deliberadamente realista —que él mismo calificó de “pesimismo funcional”— como herramienta analítica. “Prever el desastre no es regodearse en él, es negarle la oportunidad de sorprendernos”, señaló, defendiendo la necesidad de adoptar una mirada crítica y preventiva frente a los riesgos. En este punto, alertó de que los mayores fallos en inteligencia no suelen deberse a la falta de información, sino a errores en su interpretación, una advertencia especialmente relevante en una era marcada por la sobreabundancia de datos.
Las causas que sustentan este planteamiento, según se desprende de su intervención, están relacionadas con la complejidad creciente del entorno global y la rapidez con la que emergen nuevas amenazas. La digitalización, la interconexión y los cambios sociales han ampliado el campo de acción de la seguridad, obligando a replantear tanto los métodos de análisis como los sistemas de formación. En consecuencia, González y Santiago aboga por una transformación profunda que sitúe el conocimiento crítico y la cultura preventiva en el centro de las políticas públicas y privadas.
Las implicaciones de este enfoque son amplias. Por un lado, refuerzan la idea de que la seguridad no puede depender exclusivamente de la reacción institucional ante crisis, sino que debe construirse de manera transversal desde la educación, la cultura organizativa y la conciencia social. Por otro, plantean un reto para las administraciones y los profesionales del sector, que deben adaptarse a un entorno donde la anticipación resulta clave para evitar fallos que, en muchos casos, solo se visibilizan cuando ya han tenido consecuencias.
En la parte final de su intervención, el profesor quiso restar protagonismo a su figura individual, interpretando el premio como un reconocimiento colectivo a una forma de entender la seguridad basada en el rigor y la formación. “Formar con rigor el presente es proteger con eficacia el mañana”, afirmó, sintetizando el núcleo de su mensaje. Asimismo, insistió en que la seguridad eficaz no se construye reaccionando a las amenazas, sino comprendiendo los contextos que las hacen posibles, una idea que resume la orientación estratégica de su pensamiento.

El discurso concluyó con un agradecimiento al jurado y a las instituciones implicadas en los premios, así como con una reivindicación del papel de quienes trabajan en este ámbito desde la discreción. “La mejor victoria en nuestro ámbito es aquella que nunca llega a ser noticia”, afirmó, cerrando una intervención que pone el acento en la prevención como herramienta fundamental para garantizar la estabilidad y el funcionamiento de las sociedades contemporáneas.
Los I Premios Delta13News se consolidan así como un espacio de reconocimiento para profesionales vinculados a la seguridad y la inteligencia, en un momento en que estos ámbitos adquieren una relevancia creciente en el debate público. El discurso de Martín González y Santiago, más allá del acto ceremonial, deja planteadas algunas de las claves que marcarán el futuro de estas disciplinas: la necesidad de anticiparse, la importancia de la formación y el reto de hacer visible lo que, por naturaleza, tiende a permanecer oculto.



