28.5 C
Madrid
martes, julio 28, 2026

Mata-Hari

Debe leer

Muy pocas mujeres de nuestra historia moderna han despertado tanto misterio y provocado  tantas pasiones a su alrededor como la legendaria Mata-Hari, la espía más conocida de nuestro siglo. Margaretha Geertruida Zelle era su verdadero nombre y nació en Holanda en el seno de una familia provinciana el 7 de agosto de 1876, hija de un modesto sombrerero y de una madre que moriría de manera prematura como consecuencia, dicen, de las peleas conyugales.

A los seis años Margaretha fue matriculada en el colegio más caro de la ciudad. El primer día de clase su padre, apodado el Barón por sus vecinos, con delirios de grandeza y gustos extravagantes, preparó para ella un carruaje dorado tirado por dos pequeñas cabras blancas, como si de una princesa se tratase. Las compañeras de Margaretha se burlaron sin que esto hiciera mella en ella, sino más bien el efecto contrario, pues a raíz de aquella anécdota parece ser que descubrió el placer de verse convertida en el centro de todas las miradas. Como diría una de sus compañeras años más tardeen su naturaleza estaba el deseo de brillar. Y así sería, pues el exceso de angulosidad de su grafía nos indica sus fuertes deseos de ser considerada superior a los demás, en una búsqueda de singularidad y figurar, pues creyó valer más de lo que realmente valía. Su deseo de sobresalir brotó siempre de forma clara a través de sus palabras y de sus actitudes, pues además sus expresiones verbales eran siempre pulidas, sabiendo agarrarse a detalles mínimos para mantener en pie sus argumentos. Que era una mujer inteligente no cabe ninguna duda; hábil para atraer la atención de los demás y para golpear al adversario; sabía desconcertarlo e irritarlo especialmente si quien tenía delante era persona de mente abierta y profunda, pues le hacía perder el tiempo en discusiones de poca importancia.

Además esa angulosidad y el óvalo estrecho inclinado nos revela su resentimiento hacia la figura paterna y una convivencia complicada dada la brusquedad de éste. A la edad de quince años Margaretha fue enviada junto con sus hermanos a la Escuela Normal de Lyden ante la falta de madurez del padre para educarlos. El director de la institución llegó a arrastrarse a sus pies en público y a escribir poesías con tal de obtener sus favores. Fue allí, siendo adolescente aún, donde se inició el carácter de una seductora, indomable, rebelde y con pocos escrúpulos de la que años más tarde se convertiría en Mata Hari.

Tras regresar de la Escuela fue a vivir con un tío suyo, pero la convivencia tampoco resultó fácil por el estricto carácter de éste. Su obsesión por los uniformes militares le llevó a casarse con el capitán Campbell MacLeod de 39 años de edad cuando ella tenía tan solo 18 y atendiendo a una solicitud de matrimonio en la página de un periódico. El anuncio decía:Oficial destinado a las Indias desearía encontrar señorita de buen carácter con fines matrimoniales. Pero la escritura de Margaretha demuestra que nunca tuvo un carácter dulce y sumiso, sino todo lo contrario, era una mujer de armas tomar, con un fuerte temperamento, inflexible, controladora y emocionalmente fría. Tras una precipitada boda al quedarse ella embarazada el matrimonio se instaló en la Isla de Java, donde crecerían sus dos hijos. Fue allí donde Margaretha empezaría a interesarse por las danzas nativas y donde se fraguaría el personaje de Mata Hari. A raíz de la muerte de su hijo Norman que murió en extrañas circunstancias el matrimonio inició un infierno conyugal. Él la acusaba de viciosa y libertina debido a su afición por los bailes exóticos, ella a él de borracho y violento.

En aquellas circunstancias el matrimonio regresó a Holanda y terminaron separándose. Ella perdió la custodia de su hija y desapareció de sus vidas para reaparecer en Paris. Amparada en sus rasgos orientales y haciéndose pasar por una princesa de la Isla de Java, Margaretha se convertiría en la bailarina de strip-tease más popular de Europa.  Así nació Mata-Hari, que en el idioma malayo significa “ojo del alba”. Ella misma se preocuparía de ir aumentando su fama, no solo como bailaría, sino también como cortesana y amante de militares, políticos y personajes de la alta sociedad y fraguando una serie de rumores y fantasías que la mantuvo de actualidad, tratando de salir de una lamentable situación económica. De su escritura se desprende una personalidad encubridora y hermética.

Fue una mujer orgullosa, soberbia, decidida, audaz, con  fuerte voluntad creadora y ambición de dominar, tratando siempre de imponer sus ideas, su criterio y perseguir su objetivo sin cesar hasta lograr su propósito, pues su excesivo autocontrol nunca le permitió verse influenciada por ningún tipo de afecto. Con deseos de contacto y relación, busco siempre hacerse a sí misma influyendo en los demás. Supo adaptarse a las situaciones, a las dificultades, operando en cada momento según requería; incluyendo el campo sexual, al que accedía bien por placer, bien cuando lo consideraba necesario para llegar a un fin.

El exceso de angulosidad de la grafía también nos indica un espíritu de contradicción, difícilmente aceptaba algo que viniera afirmado de fuera, era rebelde y se defendía de cualquier  posible ataque, se revelaba  casi por sistema ante cualquiera que pudiera ponerle algún obstáculo o ante los reproches que pudieran hacerse y no callaba contestación alguna. Sus reacciones, en ocasiones, exageradas, y cambios de humor violentos podían ser provocadas por una tensión psíquica acumulada o cierto estrés de fondo. Era además desconfiada y temerosa de ser engañada.

Egocéntrica, agresiva, capaz de vengarse, ambiciosa; mordaz e hiriente de forma verbal, supo siempre agredir de forma sutil el lado débil de los demás y ponerlos en evidencia, pues siempre le gustó provocar y ridiculizar; solía recurrir al sarcasmo y la ironía y disfrutaba observando la situación embarazosa de quien pretendía agredir. Su escritura además muestra una tendencia sádica en el ámbito sexual, una necesidad consciente de infligir dolor para alcanzar la satisfacción en este campo.

Cuentan que el día de su captura pidió que se le dieran tiempo para ducharse y cambiarse, pero al cabo de un breve tiempo, regreso completamente desnuda y repartiendo bombones a sus captores en un casco prusiano que un general alemán le había regalado unos años atrás.

Apasionada, de risa y llanto fáciles, sus celos podían llegar a ser irracionales, era quisquillosa, susceptible y se ofendía fácilmente ante cualquiera que ella considerase que le había faltado el respeto. Con una fuerte energía psíquica para alcanzar sus fines era testaruda, firme y no cedía de ningún modo, lo que cegaba su objetividad de lo propio y lo ajeno y finalmente daba por válido y justo únicamente aquello que tenía o quería.

El óvalo estrecho de su escritura nos muestra a una mujer exigente consigo misma, con respecto a su imagen que buscaba la perfección máxima, incluso en el cuidado de su vestimenta; pues era una convencida de que el contenido se reconoce por su envoltorio. Siempre inquieta, con prisas, su día debía estar lleno de cosas, de compañías y de distracciones, pues se aburría con facilidad.

De amabilidad envolvente pero poco sincera y una vanidad escondida buscando la seducción, la intriga, la adulación y el control, trató siempre de imponer sus sentimientos, sus caprichos y sus deseos. Tuvo necesidad de situar su propio nombre en un pedestal como indican tanto el subrayado de su rúbrica como algunos rasgos de mayúsculas, y de hecho lo logró, pues la famosa bailarina exótica era aclamada en París, Berlín o Montecarlo. Posiblemente su atractivo y poder de seducción se debía más a su carácter indomable que a su físico, que de acuerdo a los cánones de la época no era para tanto.

Al estallar la Primera Guerra  Mundial en Julio de 1914 Mata-Hari se encontraba actuando en el Music Hall de Berlín, con la mala suerte de ser en aquella época la amante del jefe de la policía de aquella ciudad y posteriormente también de Kraemer, jefe del espionaje alemán, quien le propondría sonsacar información a los militares franceses a cambio de cuantiosas sumas. Su ambición y exceso de sensibilidad por las cosas materiales le haría convertirse en el agente H-21. Por aquella época estaba enamorada del joven oficial Vadim Masslow. Dicen algunos biógrafos que nunca fue plenamente consciente de la repercusión dramática y directa que la guerra estaba generando en la capital francesa; tampoco del peligro al que se estaba exponiendo utilizando y ofreciendo sus servicios a sus amantes de uno y otro bando y revelando algunos secretos de alcoba sobre los movimientos militares tanto a alemanes como franceses. Cuentan también que Mata-Hari nunca fue una espía importante, simplemente se tomó esta labor como un juego, un juego a dos bandas, tal y como hacía en el amor, aceptando este tipo de encargos para poder visitar a su joven amado, herido en el hospital, y poder mantener su nivel de vida. Sin embargo, el espacio entre palabras de su escritura nos indica una tendencia reflexiva y una clara visión de las circunstancias y de las consecuencias de los actos. Por tanto cabe pensar que conocía los riesgos a la perfección pero su exceso de confianza y su autoestima exacerbada la traicionaron.

Los franceses nunca se lo perdonarían. Sus rocambolescos asuntos de alcoba entre diferentes ciudades europeas aceleró la caída de Mata Hari, pues sus mensajes finalmente fueron interceptados y el capitán Georges Ladoux le tendió una trampa para que regresara a Francia. El 13 de Febrero de 1917 fue encarcelada, acusada de alta traición, y de la pérdida de miles de vidas; y finalmente condenada a muerte sin pruebas concluyentes. Ella declaró durante el proceso.

Amo a los militares. Los he amado siempre y prefiero ser la amante de un oficial pobre que de un banquero rico”.

El 15 de Octubre del mismo año mostró por última vez su imperturbabilidad, con una extraordinaria serenidad, vestida y maquillada como para una gran ocasión, con los ojos al descubierto, miró al pelotón de fusilamiento y lanzó un beso de despedida.

Por Elsa Alonso, grafóloga y perito calígrafo.

spot_img

Publicidad

spot_img

Última Hora

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Aquí puede consultar nuestra Aviso Legal y Política de Privacidad