Como una de las voces más influyentes del Partido Republicano en política exterior durante las dos últimas décadas, el senador republicano Lindsey Graham falleció este sábado a los 71 años tras una breve y repentina enfermedad, según confirmó su oficina. Su desaparición pone fin a la trayectoria de un político que marcó el debate estratégico en Washington y que, en los últimos años, se convirtió en uno de los aliados más estrechos del presidente Donald Trump.

Nacido en el estado de Carolina del Sur, Graham inició su carrera como abogado militar de la Fuerza Aérea estadounidense antes de dar el salto a la política. Fue miembro de la Cámara de Representantes entre 1995 y 2003 y, desde ese año, ocupó un escaño en el Senado de Estados Unidos, donde presidió importantes comisiones y adquirió una enorme influencia en asuntos de defensa, seguridad nacional y relaciones internacionales.
Su perfil estuvo siempre asociado a posiciones firmes en favor de un mayor protagonismo militar de Estados Unidos en el mundo y a un decidido respaldo a aliados como Israel y Ucrania.

Aunque durante las primarias republicanas de 2016 fue uno de los críticos más duros de Donald Trump, con el paso de los años terminó convirtiéndose en uno de sus principales apoyos políticos y asesores en materia de política exterior. Esa evolución lo situó entre las figuras más relevantes del ala republicana favorable a una política exterior intervencionista y a un incremento del gasto militar estadounidense. Su apoyo a Ucrania no pasó inadvertido, como sus buenas relaciones con Volodimir Zelenski.

En España, Lindsey Graham fue especialmente conocido en los últimos meses por sus críticas al Gobierno de Pedro Sánchez. El senador cuestionó públicamente la negativa del Ejecutivo español a facilitar determinadas capacidades militares estadounidenses en el contexto de la escalada con Irán y reprochó la posición mantenida por Madrid, calificándola como una muestra de debilidad política y de falta de compromiso con los aliados occidentales. Sus declaraciones generaron una notable repercusión tanto en el ámbito político español como en el debate sobre el papel de España dentro de la OTAN y de la estrategia de seguridad transatlántica.
La muerte del senador ha provocado numerosas reacciones en Estados Unidos y entre dirigentes internacionales. Donald Trump destacó su lealtad y su compromiso con los intereses nacionales estadounidenses, mientras que otros líderes recordaron su intensa actividad diplomática en escenarios como Ucrania y Oriente Próximo. El gobernador de Carolina del Sur deberá designar ahora un sustituto temporal hasta la celebración del correspondiente proceso electoral para cubrir el escaño vacante.



