Tres ingredientes parecen destacar a primera vista de lo que podría representar el nuevo papa León XIV, elegido este jueves por los 133 cardenales, en el ámbito geoestratégico: el hecho de que paz, «desarmada» y «desarmante», haya sido la palabra que más hubiera pronunciado durante su primera intervención pública ante la abarrotada Plaza de San Pedro, en el Vaticano; el que sea estadounidense, lo que coincide en el tiempo con la administración que lidera el siempre controvertido Donald Trump, y que su experiencia en el tiempo se haya desarrollado sobremanera en Perú, en una América del Sur que vuelve a ser protagonista tras al papado de Francisco.
Este 8 de mayo de 2025, la Iglesia Católica vivió un momento histórico con la elección del cardenal Robert Francis Prevost como el nuevo Papa, adoptando el nombre de León XIV. Esta elección marca la primera vez que un estadounidense asume el pontificado, convirtiéndose en el Papa número 267 de la historia de la Iglesia.
Nacido el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, Illinois, Robert Francis Prevost es hijo de madre de ascendencia española y padre francés. Desde joven, mostró inclinación por la vida religiosa, ingresando al noviciado de la Orden de San Agustín en 1977 y haciendo sus votos solemnes en 1981.
Obtuvo una licenciatura en Ciencias Matemáticas por la Universidad de Villanova y una maestría en Divinidad por la Catholic Theological Union de Chicago. Posteriormente, se trasladó a Roma, donde obtuvo una licenciatura y un doctorado magna cum laude en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino.
Misión en Perú y primer papa estadounidense
En 1985, Prevost inició su labor misionera en Perú, donde desempeñó diversos roles, incluyendo párroco, docente de Derecho Canónico y director del seminario agustiniano de Trujillo durante una década. Su compromiso con la comunidad peruana lo llevó a obtener la ciudadanía peruana en 2015. En 2014, el Papa Francisco lo nombró administrador apostólico de la Diócesis de Chiclayo, y un año después, fue designado obispo de la misma.

Su experiencia y dedicación lo llevaron a ocupar cargos de relevancia en el Vaticano. En 2023, fue nombrado prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, roles que implican la supervisión y nombramiento de obispos en todo el mundo. Ese mismo año, fue creado cardenal por el Papa Francisco.
Tras el fallecimiento del Papa Francisco el 21 de abril de 2025, se convocó el cónclave que concluyó este 8 de mayo con la elección de Prevost como nuevo pontífice. Su elección fue anunciada tras la cuarta votación, generando una ovación en la Plaza de San Pedro. En su primer mensaje «Urbi et Orbi«, expresó gratitud, humildad y un firme compromiso con la unidad y la paz global.
El Papa León XIV enfrenta desafíos significativos, como la escasez de vocaciones religiosas, la disminución de creyentes en Occidente y la necesidad de definir el papel de la mujer en la Iglesia. Su perfil, considerado intermedio entre conservadores y continuistas, sugiere una posible continuidad con las reformas iniciadas por su predecesor, enfocadas en la cercanía a los marginados y la lucha contra la pederastia.
La elección de León XIV representa un hito en la historia de la Iglesia Católica, no solo por ser el primer Papa estadounidense, sino también por su profunda conexión con América Latina. Su experiencia multicultural y trayectoria eclesial destacada le granjearon el respeto de sus colegas cardenales, quienes vieron en él una figura capaz de tender puentes y promover la unidad en el mundo.



