En la Ciudad del Vaticano, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se reunió este sábado con el presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump. El encuentro tuvo lugar individualmente en la Basílica de San Pedro, donde ambos líderes habían llegado para participar en la misa en honor a la memoria del Papa Francisco.
Más allá de los resultados, el encuentro es de por sí histórico por tres razones: por ser el primero después del rapapolvo que recibió el ucranio en la Casa Blanca, de donde hubo de salir casi por la puerta pequeña; por el escenario, la casa de Pedro y en un marco tan especial como el funeral de despedida a Francisco, y porque, aunque no ha hecho comentario alguno, Trump sí lo ha valorado y ha difundido a través de la red social Truth hasta dos imágenes que ya forman parte de la historia diplomática y política mundial.

De acuerdo con la escueta información facilitada por el Gobierno ucranio, “los presidentes abordaron diversos temas importantes y urgentes. Ucrania espera resultados en los asuntos planteados: la protección de la vida de los ucranianos, un alto el fuego total e incondicional, y una paz sólida y duradera que evite la repetición de la guerra”, reza el comunicado.
Zelenski, según la misma fuente, señaló que se trataba de una “reunión simbólica” que, no obstante, admitió que “podía convertirse en histórica” si se lograban resultados conjuntos, al tiempo que expresó su “gratitud” a Donald Trump.

También en Roma, aprovechando su estancia y la de los principales líderes europeos, Zelenski se reunió con el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, para discutir los pasos necesarios para establecer un alto el fuego total e incondicional y desarrollar más garantías de seguridad.
Los líderes resumieron los resultados de las reuniones entre representantes de Ucrania, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Alemania en París y Londres, y acordaron continuar su trabajo dentro de la llamada Coalición de la Voluntad.

Zelenski y Starmer, según siempre información facilitada por el Gobierno ucranio, coincidieron en que “debe lograrse un alto el fuego incondicional en el aire, en el mar y en la tierra y debe servir como primer paso hacia el establecimiento de una paz justa con garantías de seguridad fiables”.
El presidente del país invadido por Rusia, cuyo presidente, Vladimir Putin, declinó esta semana su asistencia a Roma para despedir a Francisco, enfatizó que “sólo fuertes garantías de seguridad pueden asegurar una paz duradera y prevenir una posible agresión rusa en el futuro”.
Sobre el mismo asunto, sostuvo Zelenski otro encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron. El líder ucraniano le informó sobre su reunión con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que tuvo lugar a primera hora.
Ambos debatieron la vía hacia un alto el fuego total e incondicional y la “necesidad de presionar a Rusia para que lo establezca”. Los presidentes también resumieron los resultados de las reuniones entre los equipos de Ucrania, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Alemania en París y Londres, centradas en el desarrollo de propuestas y la armonización de posiciones. Acordaron continuar sus esfuerzos conjuntos para lograr una paz justa y coordinaron los próximos pasos a seguir.

Zelenski, en su encuentro con Macron describió las consecuencias de los ataques rusos en Krivói Rog, Sumy y Kiev, enfatizando la “necesidad crítica” de fortalecer la defensa aérea para proteger las vidas de los ucranianos, de acuerdo con la información facilitada de este tercer encuentro por el Gobierno ucraniano.
Como ya se ha apuntado, hasta la elaboración de esta información, Trump se limitó a difundir dos imágenes de su singular reunión con Zelenski, pero ningún comentario. La Casa Blanca sí ha calificado de «productiva» la conversación. Aunque no calló Trump, en esta misma red, Truth, donde criticó al diario The New York Times por afearle su posición frente a la guerra y sus supuestas pretensiones de que Ucrania aceptara renunciar al territorio invadido, incluida la Crimea de años atrás, por mor de conseguir un acuerdo rápido de alto el fuego, aun con un controvertido coste.
Trump no se calló y desde Roma escribía contestando al periodista Peter Baker, autor de la información, en la que defendía que Ucrania debería recuperar territorio, “incluyendo, supongo, Crimea, y otras peticiones ridículas” denunciaba con ironía el presidente estadounidense.
“¿Por qué este periodista superficial no dice que fue Obama quien hizo posible que Rusia le arrebatara Crimea a Ucrania sin siquiera disparar un tiro? También fue el pequeño Peter Baker quien escribió una biografía absolutamente aduladora, pero terriblemente escrita, sobre Obama. ¡Era una BROMA! (sic)”, espetó.
Y proseguía Trump: “¿Criticó Baker alguna vez el regalo de Crimea a Obama? NO, ni una sola vez, solo a TRUMP, y no he tenido nada que ver con esta estúpida guerra, salvo al principio, cuando le di a Ucrania Javelins, y Obama les dio sábanas. Esta es la guerra del dormilón Joe Biden, no la mía. Fue un fracaso desde el primer día, nunca debió haber ocurrido y no habría ocurrido si yo fuera presidente en ese momento”.
Concluye su entrada en Truth enfatizando que “solo intento arreglar el desastre que me dejaron Obama y Biden, ¡y vaya desastre! Dicho todo esto, no había razón para que Putin estuviera lanzando misiles contra zonas civiles, ciudades y pueblos en los últimos días. Me hace pensar que quizás no quiere detener la guerra, solo me está dando órdenes, y hay que tratarlo de otra manera, ¿con «bancos» o «sanciones secundarias»? ¡¡¡Demasiada gente está muriendo!!!”. Andanada final contra un Putin que este sábado se felicitó públicamente por haber recuperado Kursk, según aseguró.



