Forentia 360 es una firma española de consultoría especializada en criminología aplicada, pericia judicial y análisis económico-financiero, que opera principalmente en el ámbito empresarial, legal e institucional. Fundada en 2024 y con sede en Madrid, la compañía se define por un enfoque multidisciplinar que combina conocimientos en criminología, economía y ciencias forenses para ofrecer soluciones estratégicas en la gestión de riesgos, la prevención del delito y la toma de decisiones en contextos complejos.
La actividad de la empresa se centra en la elaboración de informes periciales, la consultoría especializada y la investigación criminológica, con especial presencia en procesos judiciales y litigios. Forentia 360 aporta análisis técnicos basados en metodología científica y evidencia verificable, lo que permite fortalecer la posición de empresas, despachos de abogados y entidades públicas en procedimientos legales o en la gestión de conflictos.
Además, la compañía desarrolla servicios orientados a la prevención, tanto en el ámbito corporativo como institucional, incluyendo el análisis de riesgos, la detección de fraudes y el diseño de estrategias de seguridad. Su propuesta se basa en anticipar amenazas antes de que se materialicen, aplicando herramientas de criminología aplicada, auditoría forense y compliance para proteger activos, reputación y funcionamiento organizacional. Santiago Navas Gómez es su fundador y socio-consultor junto a Juan Carlos Gutiérrez.
Santiago, ¿cómo definiría la misión de Forentia 360 y cuál fue la motivación para fundarla?
La misión de Forentia 360 es aportar análisis independiente y basado en evidencia en ámbitos donde se cruzan la criminología, la economía forense y el peritaje judicial. La motivación fue precisamente cubrir ese espacio donde muchas decisiones legales o empresariales requieren una mirada técnica rigurosa que combine distintas disciplinas para entender qué ha ocurrido y cómo prevenir que vuelva a suceder. En definitiva, es una forma de entender nuestro trabajo que también se resume en nuestro lema: Servir para Servir.
¿Qué distingue a Forentia 360 de otras firmas de asesoría pericial y criminológica en España?
El principal rasgo diferencial es el enfoque multidisciplinar y una nutrida experiencia de sus integrantes. No se trata solo de elaborar informes periciales, sino de integrar análisis criminológico, económico y conductual para comprender mejor los hechos investigados. Esa combinación permite ofrecer conclusiones más completas y útiles tanto en procesos judiciales como en la prevención de riesgos en organizaciones. También tenemos claros los momentos en que, por el bien del cliente, tenemos que requerir de otros profesionales para complementar de manera más eficaz el servicio.
¿Qué valores y principios guían el trabajo diario de su equipo?
El trabajo se basa en tres principios fundamentales: independencia técnica, rigor metodológico y claridad en la comunicación. Un informe pericial no solo debe ser técnicamente sólido, sino también comprensible para jueces, abogados o responsables empresariales que necesitan tomar decisiones basadas en ese análisis.
Desde su constitución en 2024, ¿cuáles han sido los hitos más importantes para la empresa?
Al tratarse de una firma relativamente reciente, el foco principal ha estado en consolidar un modelo de trabajo que combine peritaje judicial, consultoría criminológica y formación especializada. El objetivo inicial ha sido construir una base técnica sólida y posicionarse como un interlocutor fiable en ámbitos donde el análisis científico del comportamiento y del fraude resulta cada vez más relevante. Cada formación, cada aprendizaje al realizar informes a clientes es un suma y sigue de hitos que alimentan el conocimiento que se pone a disposición.
Forentia 360 combina criminología, peritaje económico-financiero y análisis de conducta. ¿Cómo se articula ese enfoque multidisciplinario?
En muchos casos complejos, los hechos no pueden entenderse desde una sola perspectiva. Un fraude, por ejemplo, puede tener componentes económicos, organizativos y conductuales. El enfoque multidisciplinar permite analizar esos tres niveles a la vez: qué ocurrió desde el punto de vista financiero, cómo se produjo dentro de la organización y qué dinámicas de comportamiento lo hicieron posible.
¿Podría explicarnos cómo se elaboran los informes periciales con rigor científico y evidencia verificable?
La elaboración de un informe pericial sigue un proceso estructurado: primero se recopila la información y la evidencia disponible, después se realiza el análisis técnico con metodologías contrastadas y finalmente se presentan las conclusiones de forma clara y documentada. Lo importante es que cada afirmación del informe pueda ser explicada y defendida con base en datos verificables.
¿Qué tipo de metodología utilizan para garantizar la objetividad e imparcialidad de sus informes?
La clave está en trabajar con procedimientos trazables y documentados. Eso implica analizar la evidencia de forma sistemática, contrastar hipótesis y someter los informes a revisiones técnicas antes de su presentación. En el ámbito pericial, la credibilidad depende de demostrar que las conclusiones se derivan del análisis y no de interpretaciones subjetivas.
¿Cómo integra su empresa la tecnología avanzada en sus peritajes?
La tecnología se utiliza como herramienta de apoyo al análisis. En determinados casos, por ejemplo, se emplean simulaciones digitales o software especializado que permiten reconstruir situaciones complejas o analizar grandes volúmenes de información. Estas herramientas ayudan a mejorar la precisión del análisis y a explicar los resultados de forma más clara. También contamos con alianzas con empresas que aportan tecnologías de última generación que nos permiten una mejora sustancial en los informes.
La criminología aplicada es una de las bases de su oferta. ¿Qué aporta esta disciplina al mundo empresarial y judicial?
La criminología aplicada permite entender cómo y por qué se producen determinados delitos o conductas de riesgo. En el ámbito empresarial eso se traduce en identificar vulnerabilidades organizativas o culturales que pueden facilitar fraudes o conflictos. En el ámbito judicial aporta un marco científico para analizar comportamientos, contextos y dinámicas delictivas. Es estudiar no solo el hecho, sino sus orígenes y sus consecuencias.
¿Cómo ayudan sus análisis criminológicos a las empresas a anticipar y prevenir fraudes o amenazas internas?
La prevención parte de identificar dónde están las oportunidades para el fraude o el abuso. Mediante análisis de riesgos, revisión de procesos y evaluación de dinámicas organizativas se pueden detectar debilidades antes de que se conviertan en problemas reales. La idea es pasar de una lógica reactiva a una cultura de prevención.
En su opinión, ¿cómo ha evolucionado la prevención corporativa frente a riesgos como el fraude o la ciberdelincuencia?
En los últimos años ha habido un cambio importante: las empresas han pasado de ver estos riesgos como algo puntual a entenderlos como parte de su gestión estratégica. La digitalización ha ampliado las amenazas, pero también ha impulsado una mayor profesionalización en áreas como el cumplimiento normativo, la auditoría interna o la gestión de riesgos. Una de nuestras especialidades está en el análisis y prevención de la ciberdelincuencia.
¿Qué papel juega la perfilación criminal y el análisis de conducta dentro de una estrategia preventiva?
El análisis de conducta permite identificar patrones y señales de riesgo que pueden aparecer en determinadas situaciones. No se trata de etiquetar personas, sino de interpretar comportamientos y contextos que, en algunos casos, pueden anticipar conflictos, fraudes o amenazas. En el ámbito corporativo, además, no solo importa el perfil individual, sino también la relación de la persona con su entorno profesional: la estructura organizativa, los incentivos o las dinámicas internas. Analizar esa interacción ayuda a comprender mejor dónde pueden surgir los riesgos y cómo prevenirlos con mayor eficacia.
¿Qué tendencias nuevas observa en la criminología corporativa y cómo se prepara su empresa para abordarlas?
Una de las tendencias más claras es la convergencia entre fraude, ciberseguridad y cumplimiento normativo. Los riesgos ya no están aislados, sino que se interconectan. Por eso cada vez se demandan más enfoques integrales que combinen análisis criminológico, auditoría forense y conocimiento del entorno digital.
¿Cuál es la importancia de un informe pericial sólido en un proceso legal?
En muchos procedimientos judiciales el informe pericial es la pieza que traduce cuestiones técnicas complejas a un lenguaje comprensible para el tribunal. Si está bien fundamentado, puede ayudar a aclarar hechos clave y aportar una base objetiva para la valoración judicial. En este contexto, la evolución del proceso penal en España también apunta hacia una mayor necesidad de análisis técnico. Las reformas y el debate en torno a la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal (en proyecto) refuerzan el papel del fiscal en la dirección de la investigación y, con ello, la importancia de informes cada vez más rigurosos y científicamente fundamentados para apoyar el trabajo de fiscales y abogados. En ese escenario, desde Forentia 360 podemos aportar valor precisamente por nuestro enfoque criminológico y multidisciplinar, capaz de integrar análisis técnico, comportamiento y evidencia económica en un mismo informe.
¿Qué retos enfrentan los peritos cuando sus informes deben ser defendidos ante jueces o abogados?
Uno de los mayores retos es explicar análisis técnicos complejos de forma clara y convincente en sede judicial. El perito debe ser capaz de justificar cada conclusión, responder a las preguntas de las partes y demostrar que su trabajo se basa en una metodología rigurosa. En cierto modo, el informe pericial es una herramienta que el juez o el abogado utilizan para comprender aspectos técnicos del caso. Por eso es fundamental que no solo sea sólido desde el punto de vista científico, sino que también muestre con claridad cómo debe interpretarse y qué alcance tienen sus conclusiones.
¿Cómo evalúa la situación actual de la seguridad corporativa y prevención de delitos empresariales en España?
La conciencia sobre los riesgos empresariales ha crecido de forma significativa en los últimos años, especialmente en ámbitos como el cumplimiento normativo o la ciberseguridad. Cada vez más empresas entienden que la prevención forma parte de la gestión estratégica de la organización. Sin embargo, todavía existe margen de mejora en la integración real de esa cultura preventiva. Con frecuencia se tiende a pensar en amenazas externas, cuando en muchas ocasiones los riesgos también pueden surgir dentro de la propia organización, de forma consciente o inconsciente. Por eso la prevención eficaz requiere un compromiso claro de toda la estructura de la empresa, no solo de áreas concretas.
¿Qué papel deberían jugar las empresas y los expertos externos frente a las instituciones públicas en temas de seguridad y prevención?
La prevención eficaz suele basarse en la colaboración. Las instituciones públicas establecen el marco legal y de supervisión, mientras que las empresas son responsables de gestionar sus propios riesgos internos. En ese contexto, los expertos externos pueden aportar una visión independiente y especializada que ayude a reforzar los sistemas de prevención. La clave es entender que no se trata de un cumplimiento meramente formal o cosmético. La obligación normativa debería aprovecharse para mejorar realmente la prevención: identificar los riesgos, establecer mecanismos para detectarlos a tiempo y preparar a la organización para responder y recuperarse si alguno llega a materializarse. En definitiva, la prevención debe contemplar siempre el antes, el durante y el después de los hechos.
En su experiencia, ¿existe suficiente cultura de prevención y cumplimiento normativo en España?
Se han producido avances importantes en los últimos años, sobre todo en grandes organizaciones, donde el cumplimiento normativo y la gestión de riesgos están cada vez más integrados en la estructura de la empresa. Sin embargo, todavía existe un recorrido considerable en muchas pymes. La cultura de prevención no depende únicamente de normas o procedimientos, sino también de liderazgo, formación y transparencia dentro de las organizaciones. En ese sentido, trabajar en equipo y asumir la prevención como una responsabilidad compartida resulta cada vez más clave.
Además, si queremos hablar realmente de cultura preventiva, conviene mirar incluso más allá de la empresa. La prevención también se construye desde la educación y la formación en valores de responsabilidad y gestión del riesgo desde etapas tempranas. En cierto modo, cuanto antes se interiorice esa lógica preventiva, más natural resulta después aplicarla en el ámbito profesional y organizativo.
¿Qué retos legales o técnicos cree que enfrenta el sector pericial ante la digitalización creciente de pruebas y datos?
El principal reto es adaptarse a un entorno donde cada vez más evidencias son digitales: correos electrónicos, registros informáticos o datos complejos. Eso exige nuevas herramientas técnicas, pero también metodologías claras que permitan garantizar la integridad de la evidencia y su correcta interpretación en un proceso judicial. Al mismo tiempo, la protección frente a estos riesgos no puede basarse únicamente en soluciones técnicas o jurídicas. El verdadero blindaje digital se construye también a partir de una cultura de prevención compartida. El desafío está en trasladar esa conciencia del entorno corporativo al ámbito personal: entender que muchos de los riesgos que afectan a una organización son los mismos que pueden afectar al individuo y a su familia en su vida cotidiana. Cuando las personas están informadas y saben cómo protegerse, se genera un efecto de protección circular que fortalece tanto a los ciudadanos como a las propias empresas.



