Telefónica ha anunciado el lanzamiento en España de un nuevo servicio de ciberseguridad gestionada MxDR (Managed Extended Detection and Response) dirigido específicamente al segmento midmarket, con el objetivo de reforzar la protección de las empresas medianas frente al incremento de los ciberataques y facilitar el acceso a capacidades avanzadas de defensa sin necesidad de contar con grandes equipos especializados en seguridad.
La nueva propuesta está orientada a organizaciones con entre 150 y 1.000 dispositivos, un segmento empresarial que concentra una parte importante de la actividad económica española y que, al mismo tiempo, suele carecer de los recursos humanos y tecnológicos necesarios para operar un centro propio de operaciones de seguridad (SOC).
Según explica la compañía, el servicio nace para cubrir ese vacío mediante un modelo completamente gestionado que permite monitorizar, detectar, investigar y responder de forma continua a cualquier incidente de ciberseguridad que afecte a la infraestructura tecnológica de la empresa.
La solución combina la plataforma Falcon de CrowdStrike, impulsada por inteligencia artificial, con la experiencia de los especialistas de Telefónica Tech, integrando capacidades de protección sobre dispositivos, servidores, cargas de trabajo en la nube y otros activos corporativos. El objetivo es ofrecer una vigilancia permanente capaz de detectar comportamientos anómalos y responder con rapidez ante amenazas cada vez más sofisticadas.
Uno de los principales valores diferenciales del servicio reside en su capacidad para proporcionar una respuesta gestionada 24 horas al día, siete días a la semana, evitando que las empresas deban realizar fuertes inversiones en personal altamente cualificado o en complejas plataformas tecnológicas. En un contexto marcado por la escasez de profesionales especializados en ciberseguridad, este modelo permite a las organizaciones externalizar funciones críticas sin renunciar a un elevado nivel de protección.
Alejandro Ramos, director de Ciberseguridad de Telefónica Tech, destacó durante la presentación que el lanzamiento responde al propósito de facilitar el acceso de empresas y administraciones a tecnologías digitales seguras. En sus palabras, el nuevo servicio pretende ayudar a los clientes a proteger la continuidad de su negocio frente a las amenazas cibernéticas sin necesidad de afrontar la complejidad que supone desplegar internamente capacidades avanzadas de ciberdefensa.
El anuncio se produce en un momento de creciente presión regulatoria para las empresas europeas. La entrada en vigor de normativas como la directiva NIS2 o el reglamento DORA está elevando las exigencias en materia de gestión del riesgo digital, especialmente para organizaciones que operan servicios esenciales o forman parte de cadenas de suministro críticas. En este escenario, disponer de servicios de detección y respuesta gestionados se está convirtiendo en un elemento estratégico para garantizar la resiliencia operativa y el cumplimiento normativo.
El segmento midmarket constituye además uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes. Muchas empresas medianas cuentan con infraestructuras digitales complejas, múltiples sedes y entornos híbridos que combinan sistemas locales con servicios en la nube, pero no disponen de los recursos de las grandes corporaciones para protegerlos. Esa combinación convierte a estas organizaciones en un objetivo especialmente atractivo para ataques de ransomware, robo de credenciales, campañas de phishing o compromisos de la cadena de suministro.
Con esta iniciativa, Telefónica continúa reforzando el posicionamiento de Telefónica Tech como una de las principales divisiones tecnológicas del grupo, especializada en ciberseguridad, cloud, Internet de las Cosas (IoT) y análisis de datos. La estrategia pasa por ampliar su catálogo de servicios gestionados para responder a una demanda empresarial que no deja de crecer a medida que aumentan tanto la sofisticación de las amenazas como la dependencia de los procesos digitales.
El lanzamiento refleja asimismo la evolución del mercado de la ciberseguridad hacia modelos de servicio continuos, apoyados en inteligencia artificial, automatización y análisis avanzado de amenazas, que permiten a las empresas acceder a capacidades propias de grandes centros de operaciones de seguridad mediante fórmulas escalables y adaptadas a su tamaño.



