En un giro significativo en las relaciones entre Estados Unidos y China, el presidente estadounidense, Donald Trump, aceptó este jueves una invitación del presidente chino, Xi Jinping, para realizar una visita oficial a China.
Este anuncio se produce tras una conversación telefónica de 90 minutos entre ambos líderes, centrada principalmente en asuntos comerciales y estratégicos. La llamada marca el primer contacto directo entre Trump y Xi desde el inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025.
Durante la conversación, Trump y Xi acordaron reanudar las negociaciones comerciales, que habían estado estancadas desde mediados de mayo. Ambos países habían implementado aranceles significativos. Estados Unidos impuso tarifas de hasta el 145% sobre productos chinos, mientras que China respondió con aranceles del 125% sobre bienes estadounidenses. Sin embargo, en un esfuerzo por aliviar las tensiones, ambas naciones acordaron reducir temporalmente estos aranceles. Estados Unidos disminuyó sus tarifas al 30%, y China redujo las suyas al 10%.
Las futuras conversaciones comerciales estarán lideradas por el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent; el secretario de Comercio, Howard Lutnick; y el representante comercial, Jamieson Greer. Se espera que estas negociaciones aborden temas críticos como el comercio de minerales raros y las restricciones tecnológicas.

La aceptación de la invitación por parte de Trump se suma a una serie de visitas históricas entre líderes de ambos países. Deng Xiaoping (1979) fue el primer líder chino en visitar Estados Unidos tras el establecimiento de relaciones diplomáticas. Durante su visita, se reunió con el presidente Jimmy Carter y visitó lugares emblemáticos como la NASA y empresas como Ford y Boeing.
Zhao Ziyang (1984) firmó acuerdos de desarrollo tecnológico con el presidente Ronald Reagan; Li Xiannian (1985) también viajó a Estados Unidos donde firmó un acuerdo de cooperación en tecnología nuclear con el presidente Reagan. Jiang Zemin (1997) visitó Washington y pronunció un discurso en la Universidad de Harvard, destacando la necesidad de un mayor entendimiento mutuo entre China y Estados Unidos.
Zhu Rongji (1999) cursó una visita que estuvo centrada en la campaña para la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio, firmando una declaración conjunta con el presidente Bill Clinton.
Wen Jiabao (2003) se reunió con el presidente George W. Bush para discutir temas comerciales y la situación en Taiwán y Hu Jintao (2006 y 2011) realizó visitas oficiales durante las presidencias de George W. Bush y Barack Obama, respectivamente, abordando temas como Corea del Norte y la economía global.
El actual presidente chino, Xi Jinping viajó en 2012 como vicepresidente y se reunió con el entonces también vicepresidente Joe Biden, además de asistir a eventos culturales y deportivos. En 2015 realizó una visita de Estado durante la presidencia de Barack Obama, participando en reuniones bilaterales y eventos oficiales, y en 2023 visitó San Francisco para reunirse con el ya presidente Joe Biden, marcando su primera visita a Estados Unidos en seis años.
En sentido inverso, visitaron China Richard Nixon en 1972, la que fue primera visita de un presidente estadounidense a China, marcando un hito en la Guerra Fría y abriendo el camino hacia la normalización de relaciones diplomáticas. Gerald Ford hizo lo propio en 1975, y continuó el proceso de acercamiento iniciado por Nixon, reuniéndose con líderes chinos para fortalecer los lazos bilaterales.
Ronald Reagan viajó a Pekín en 1984 con el objetivo de mejorar las relaciones comerciales y diplomáticas entre ambos países; George H. W. Bush lo hizo en 1989 buscando fortalecer las relaciones bilaterales; Bill Clinton en 1998 abordando temas de derechos humanos y comercio; George W. Bush en 2002, 2005 y 2008 incluyendo su asistencia a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008; Barack Obama en 2009 y 2014 en visitas oficiales centradas en temas como el cambio climático, la economía global y la seguridad regional. Por último, Donald Trump estuvo en 2017 en Pekín, mientras que Joe Biden no realizó ninguna visita oficial a China como presidente.
La próxima visita de Trump a China podría representar un paso importante hacia la estabilización de las relaciones bilaterales, especialmente en el contexto de las recientes tensiones comerciales y geopolíticas. Ambos líderes han expresado su disposición para trabajar juntos en la resolución de disputas y en la promoción de una cooperación más estrecha.
A medida que se acercan las negociaciones, la comunidad internacional observará de cerca los desarrollos entre estas dos potencias mundiales, esperando que este nuevo capítulo conduzca a una era de mayor entendimiento y colaboración.



