Aunque suene a ocurrencia, permítase la licencia literaria de no es difícil imaginar cómo se le quedaría su propio apellido al ministro español de Economía tras su encuentro esta semana con su homólogo estadounidense, el secretario del Tesoro, Scott K.H. Bessent. El encuentro de más alto nivel celebrado hasta este momento entre ambos gobiernos desde que Donald Trump accedió a la Casa Blanca se saldó con un corto y frío comunicado del americano trufado de reprimendas y advertencias.
Muy distinto a las diplomáticas consideraciones que hizo Carlos Cuerpo, ministro de Economía, Comercio y Empresa, al término de la reunión, que resumió como “muy constructiva y muy útil”. Y tanto que lo fue, como que Bessent no se anduvo con chiquitas y recordó a España, en lo que calificó austeramente de “conversación franca”, que debe aumentar el gasto en defensa sí o sí y sin mucha más demora, y que ha de retirar, entiéndase que también sí o sí, la llamada Tasa Google que con entusiasmo viene defendiendo el Gobierno de Pedro Sánchez desde su implantación.
El comunicado de Scott K.H. Bessent destaca la “necesidad de un mayor gasto en defensa por parte de España en el contexto de la OTAN”, al tiempo que recalca la “continua oposición de Estados Unidos al impuesto sobre servicios digitales aplicado por España y otros países, así como a otras barreras no arancelarias”. Y punto. Contiene más palabras el texto original, pero sin mayor trascendencia. El lector interesado puede leerlo completo en este enlace, si lo desea.
Y poco más de esta visita exprés de Cuerpo a Estados Unidos. Ni siquiera en la home de la web oficial del Ministerio de Economía aparece reseña alguna del encuentro. Ni siquiera imagen oficial del encuentro hallará el ciudadano en dicha web. Una reunión para el olvido, nunca mejor dicho.



