A pesar de la libre circulación de mercancías dentro de la UE, la Comisión Europea recuerda en una nota que existen ciertas normas sobre el transporte de ciertos bienes de consumo de un país de la UE a otro. El incumplimiento de las normas establecidas, que pueden variar según el país, podría conllevar la confiscación de los bienes, una multa o incluso un proceso penal.
La buena noticia es que, si se viaja dentro de la UE, puede llevar consigo cualquier carne o producto lácteo, siempre que sea para consumo personal. Lo mismo aplica para flores cortadas, frutas y verduras, siempre que hayan sido cultivadas en un país de la UE y estén libres de plagas o enfermedades. Estas normas también se aplican si lleva carne, lácteos o productos vegetales en su equipaje, o si los pide en línea o los envía por correo.
Sin embargo, existen límites para la leche en polvo para bebés (menos de 10 kg), alimentos para bebés, alimentos necesarios por razones médicas y alimentos especiales para mascotas.
En lo que respecta al alcohol y el tabaco, el viajero tiene derecho a transportarlos, siempre que sean para su propio consumo y no para la reventa. Cada país de la UE puede establecer sus propios valores orientativos para las cantidades que puede importar. Sin embargo, estos valores no pueden ser inferiores a los establecidos a nivel de la UE: 800 cigarrillos, 1 kg de tabaco, 10 litros de licor, 20 litros de vino generoso, 90 litros de vino y 110 litros de cerveza.
No existen normas a nivel de la UE sobre viajes con efectivo entre países de la UE. Sin embargo, antes de viajar, es preciso consultar siempre con las autoridades aduaneras locales si existen normas locales en el país de salida, tránsito y llegada.
Si el viajero tiene un problema con productos, contenido digital defectuoso o un servicio digital defectuoso adquirido en cualquier país de la UE mientras está en el extranjero, el Centro Europeo del Consumidor de su país puede ayudarle. Para obtener información más detallada sobre sus derechos según la legislación nacional lo ideal es consultar las normas específicas sobre garantías legales y comerciales del país donde realizó la compra.
Viajar a la UE desde un país no perteneciente a la UE
Si se viaja a la UE desde un país no perteneciente a la UE, no está permitido traer carne ni productos lácteos. Sin embargo, puede traer una cantidad limitada de frutas y verduras, así como huevos, ovoproductos y miel. También se permiten cantidades restringidas de pescado o productos pesqueros. La mayoría de los países de la UE tienen normas estrictas sobre el transporte de animales o plantas en peligro de extinción y, en algunos casos, el viajero podría necesitar un permiso.
También puede traer a la UE ciertos productos exentos de IVA e impuestos especiales, siempre que no estén destinados a la reventa y respete los límites establecidos. Por ejemplo, puede traer 4 litros de vino tranquilo y 16 litros de cerveza. Además, puede traer 1 litro de licor de más del 22 % vol. (como vodka o ginebra), 1 litro de alcohol sin desnaturalizar (alcohol etílico) del 80 % vol. o 2 litros de vino fortificado (por ejemplo, jerez u oporto) o espumoso. En cuanto al tabaco, debe consultar los límites indicados por las autoridades aduaneras del país de la UE al que viaje.
Para otros artículos, como perfumes, puede transportar hasta un valor de 300 euros por viajero o 430 euros para viajeros por aire o mar. Algunos países de la UE aplican un límite inferior de 150 euros para viajeros menores de 15 años. Y si viaja en coche por la UE, puede transportar un máximo de 10 litros de combustible en un recipiente portátil, además del combustible que contenga el depósito.
Si el viajero planea entrar o salir de la UE con 10.000 euros en efectivo (o su equivalente en otras divisas), deberá declararlo a las autoridades aduaneras del país de la UE al que entra o sale, utilizando el formulario de declaración de efectivo de la UE. Si no presenta una declaración de efectivo o si esta es incorrecta o incompleta, estará sujeto a sanciones.



