El valor de las criptomonedas continúa batiendo récords, con Bitcoin superando los 100.000 dólares a finales de 2024, tras haber experimentado un aumento de más del 30% desde la noche electoral en Estados Unidos. Este crecimiento refleja no solo su adopción en las finanzas globales, sino también la influencia de eventos internacionales. Sin embargo, este auge también está atrayendo de nuevo la atención de los ciberdelincuentes. Según el último Threat Report de ESET, las detecciones de software malicioso diseñado para robar criptomonedas han aumentado un 56% en la segunda mitad de 2024.
«De acuerdo con el FBI, en 2023 se reportaron más de 69.000 casos de fraude financiero relacionados con criptomonedas como Bitcoin, Ether o Tether. A pesar de representar solo el 10% del total de fraudes financieros denunciados, estas pérdidas ascendieron a 5.600 millones de dólares, lo que supone casi la mitad de las pérdidas económicas totales», señala Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España. «La naturaleza descentralizada de las criptomonedas, las transacciones irreversibles y la posibilidad de transferir fondos a nivel global hacen que sean un blanco atractivo para los ciberdelincuentes y que, una vez robadas, sea extremadamente difícil recuperarlas.»
Ante este contexto, ESET destaca los riesgos asociados a las criptomonedas. Así, explica que, ante el incremento de malware en macOS, las detecciones de códigos maliciosos diseñados para robar credenciales de carteras de criptomonedas (o Password Stealing Ware en inglés ), aumentaron un 127%. Este crecimiento se debe, en parte, a herramientas como AMOS (Atomic Stealer), difundidas a través de anuncios maliciosos en Google.
Por otra parte, variantes del conocido malware-as-a-service Lumma Stealer siguen afectando a los usuarios del sistema operativo Windows. A ello hay que sumar troyanos bancarios en Android. Muchas de estas amenazas ahora incluyen funcionalidades para robar criptomonedas, lo que ha llevado a un aumento del 20% en las detecciones de amenazas financieras en Android.
Otra amenaza es el phishing persistente. Las páginas fraudulentas relacionadas con criptomonedas representaron el 8% de los sitios de phishing analizados por ESET en la primera mitad de 2024.
En este marco, hay que aludir a los ataques innovadores, como el malware GoldPickaxe, que combina el robo de datos con el uso de deepfakes para superar autenticaciones. Por otro lado, botnets como Ebury redirigen tráfico y roban carteras de criptomonedas alojadas en servidores mediante ataques adversary-in-the-middle. Además, Vidar infostealer ha cobrado protagonismo, diseñado para extraer credenciales almacenadas en navegadores y datos de criptocarteras, difundido a través de instaladores maliciosos en anuncios de Facebook, grupos de Telegram y foros de la dark web.
Otra táctica dirigida a los usuarios incluye el uso de malware para robar criptomonedas escondido en juegos crackeados y herramientas para hacer trampas (cheats) distribuidas en servidores de Discord y sitios de torrents. Del mismo modo, los ciberdelincuentes continúan utilizando técnicas como el «pig butchering«, que mezcla fraudes románticos con esquemas de inversión, para engañar a los usuarios y robarles sus activos digitales.
ESET alcanza a compartir algunos consejos para hacer frente a este tipo de ataques, como mantener la mayor parte de los fondos en carteras frías (hardware), que están desconectadas de internet y las carteras calientes (conectadas) con autenticación multifactor. También evitar redes Wi-Fi públicas y acceder a las cuentas solo desde conexiones seguras para reducir riesgos.
Por supuesto, mantener los dispositivos actualizados, instalar parches y utilizar software de seguridad para protegerse contra cryptostealers. Igualmente, utilizar una VPN, descargar software de fuentes confiables, vigilar las cuentas regularmente y desconfíar de oportunidades de inversión demasiado buenas para ser reales y relaciones virtuales que evitan el contacto personal.



