Según el Informe Anual de Ciberseguridad elaborado por Hornetsecurity, el sector que más ataques de “suplantación de identidad” ha sufrido durante 2024 ha sido el del transporte, con DHL y FedEx a la cabeza.
La suplantación de identidad (phishing) sigue siendo una de las fórmulas más utilizadas por los ciberdelincuentes. De hecho, según el estudio llevado a cabo por Hornetsecurity actualmente se producen 361 ataques de phishing sofisticados por minuto en el mundo y supone el 33,3% del total de los ataques.
“La suplantación de marcas fue una de las técnicas de ataque más utilizadas en los correos electrónicos durante 2024, afectando tanto a particulares como a empresas. Las marcas de transporte son tan atractivas para los atacantes porque encajan perfectamente en ataques de ingeniería social, como el phishing y el smishing”, afirma Daniel Hofmann, CEO de Hornetsecurity.
En el caso de DHL, aunque sigue siendo la marca más suplantada, ha experimentado un cambio radical y en 2024 la cantidad de intentos de suplantación fue solo una pequeña parte de los registrados en 2023.
Otras de las marcas que han visto como crecían este tipo de ataques de suplantación en 2024, con respecto al mismo periodo de 2023, han sido Docusign, Mastercard y Netflix. Por el contrario, aunque Amazon también ha sufrido ataques, su número se ha reducido casi a la mitad este último año.
El estudio ha sido realizado por el Security Lab de Hornetsecurity, que revisó más de 55,6 billones de correos electrónicos procesados a través de los servicios de seguridad de Hornetsecurity durante el periodo del informe, del 1 de noviembre de 2023 al 31 de octubre de 2024.
El informe íntegro puede consultarse en este enlace.
¿Cómo funciona el phishing?
El phishing es una técnica de ciberdelincuencia que busca engañar a las personas para que revelen información confidencial, como contraseñas, datos bancarios o información personal. Se basa en la suplantación de identidad y suele presentarse en correos electrónicos, mensajes de texto, redes sociales o sitios web falsos.
Los ciberdelincuentes crean un mensaje falso que parece provenir de una fuente confiable, como un banco, una empresa de tecnología o incluso un contacto conocido. Puede ser un correo electrónico con el logo y diseño de la entidad suplantada; un mensaje de WhatsApp o SMS con enlaces sospechosos o una página web falsa idéntica a la real.
Para engañar a la víctima, los atacantes generan una sensación de urgencia o miedo, por ejemplo con mensajes tipo «Tu cuenta será suspendida si no verificas tu identidad», «Has ganado un premio, reclama antes de 24 horas» o «Alguien ha intentado acceder a tu cuenta, cambia tu contraseña ahora.»
El usuario hace clic en un enlace fraudulento que lo dirige a una página web falsa. Ingresa sus credenciales de acceso o datos bancarios sin darse cuenta del engaño. Los atacantes registran esa información y pueden usarla para robar dinero, acceder a cuentas o cometer fraudes. A posteriori, los ciberdelincuentes utilizan la información robada para hacer compras, transferencias o suplantar la identidad de la víctima. También pueden vender los datos en la dark web para que otros los usen en ataques futuros.
Ejemplos Comunes de Phishing con correos falsos de bancos que piden actualizar datos; mensajes de WhatsApp con sorteos o premios falsos, alertas falsas de seguridad de servicios como PayPal, Netflix o Amazon o correos de suplantación de identidad (CEO Fraud) en empresas, donde un atacante se hace pasar por un jefe para solicitar transferencias de dinero.



