«Estados Unidos es una nación del Pacífico. Una región, más que cualquier otra, que está dando forma al curso de este siglo», afirmó este fin de semana el Secretario estadounidense de Defensa Lloyd J. Austin III, quien sentenció con esta frase: «Estados Unidos puede estar seguro sólo si Asia está segura».
Un mensaje entre líneas dirigido a los oídos de los que sería los principales focos de preocupación para la primera potencia militar del mundo, China y Corea del Norte, agentes internacionales en el permanente ojo del huracán de la inestabilidad en la región.
El secretario de estado se manifestó así en Singapur, en el marco del Diálogo Shangri-La para discutir cuestiones de seguridad regional y global, donde agregó que «Estados Unidos está profundamente comprometido con el Indo-Pacífico. Todos estamos dentro. Y no iremos a ninguna parte», dijo.
«Estados Unidos y esta región son más seguros y más prósperos cuando trabajamos juntos», señaló el representante estadounidense, quien aplaudió que los últimos tres años, países de esta región con ideas afines han profundizado sus vínculos y han logrado resultados reales para los pueblos del Indo-Pacífico.
«Un nuevo modelo de convergencia en esta región no es una alianza o coalición única. Más bien, es un conjunto de iniciativas e instituciones superpuestas y complementarias, impulsadas tanto por una visión compartida como por un sentido compartido de obligación mutua», dijo el secretario.
«Esta nueva convergencia trata de unirnos, no de dividirnos. No se trata de imponer la voluntad de un país. Se trata de convocar nuestro sentido de propósito común. No se trata de intimidación o coerción. Se trata de las libres elecciones de los Estados soberanos. Y se trata de naciones de buena voluntad que se unen en torno a los intereses que compartimos y los valores que valoramos», afirmó.
Estos intereses y valores, dijo Austin, incluyen el respeto por la soberanía y el derecho internacional (un guiño a la situación de Taiwán), el libre flujo de comercio e ideas, la libertad de los mares y los cielos, la apertura, la transparencia, la rendición de cuentas, la igual dignidad para todas las personas y «la resolución pacífica de disputas a través del diálogo, no coerción o conflicto, y ciertamente no mediante el llamado castigo».
«Permítanme ser claro», abundó: «Estados Unidos puede estar seguro sólo si Asia está segura. Por eso Estados Unidos ha mantenido durante mucho tiempo nuestra presencia en esta región. Y es por eso que continuamos haciendo las inversiones necesarias para cumplir nuestros compromisos con nuestros aliados y socios», dijo.
Austin aprovechó el encuentro para celebrar algunos de los logros de las naciones del Indo-Pacífico trabajando juntas, como son desarrollar conjuntamente con Japón un interceptor de fase de planeo para contrarrestar las amenazas hipersónicas, o con la India, donde se están logrando avances históricos en la coproducción de motores de aviones de combate y vehículos blindados.
También trabajar en estrecha colaboración con Filipinas para desplegar capacidades defensivas marítimas y ampliar el conocimiento del dominio marítimo en toda la región y realizar importantes inversiones en su base industrial submarina para ayudar a fortalecer la asociación AUKUS con Australia y el Reino Unido.
No olvidó como otro de los méritos logrados el trabajar juntos para fortalecer la capacidad compartida de las bases industriales de defensa de sus aliados y socios. «Es por eso que tantos países, incluido Estados Unidos, están respaldando hoy una Declaración de Principios para fortalecer la resiliencia de las bases industriales de defensa de la región», explicó.
Con Japón y Corea del Sur, el fin es crear un plan de ejercicio trilateral plurianual. Su punto culminante es un ejercicio recién nombrado que permitirá a estos países entrenarse juntos de maneras sin precedentes, y con Filipinas, Australia, Francia y más de una docena de países observadores, recordó, acaba de concluir el mayor ejercicio Balikitan hasta la fecha.
También se mostró satisfecho por los «grandes avances» en otros dos importantes ejercicios multinacionales: Super Garuda Shield en Indonesia y Cobra Gold en Tailandia. «Ambos se están volviendo más grandes y más complejos», indicó.
Por último, citó que con Papúa Nueva Guinea se concluyó un histórico Acuerdo de Cooperación en materia de Defensa en 2023 y con Tokio y Seúl, compartiendo datos de alerta temprana sobre misiles norcoreanos, en tiempo real. También habló de avances en su asociación con Australia y Japón sobre una arquitectura integrada de defensa aérea y antimisiles, y de AUKUS, La Asociación Trilateral de Seguridad entre Australia, el Reino Unido y EEUU. «Estos acuerdos son históricos. Y son sólo el punto de partida», dijo Austin.
Contra los «tiranos»
Austin también se refirió a la invasión no provocada de Rusia a Ucrania, que conmocionó al mundo, incluida la región del Indo-Pacífico. La «guerra de agresión» de Rusia «nos ha proporcionado a todos un anticipo de un mundo que ninguno de nosotros querría. Es un vistazo de un mundo donde los tiranos pisotean las fronteras soberanas, un mundo donde los estados pacíficos viven con miedo de sus vecinos, y un mundo donde el caos y la conquista reemplazan las reglas y los derechos», afirmó.
«Pero la invasión ilegal de Rusia», añadió, «también nos recuerda que los países libres pueden unirse para ayudar a las víctimas de la agresión». «Los gobiernos y personas de todo el mundo se han apresurado a ayudar a Ucrania a defenderse, incluidos los países de todo el Indo-Pacífico. Y Estados Unidos seguirá defendiendo una Ucrania libre y segura, y por un mundo abierto de reglas, derechos y responsabilidades», concluyó.



