La Comisión de Interior y Seguridad Pública del Parlament de Cataluña ha aprobado este miércoles, 16 de septiembre, una propuesta de resolución que insta al Govern de la Generalitat a ampliar la dotación de dispositivos conductores de energía (DCE), conocidos habitualmente como pistolas Taser, para que estén disponibles en todas las patrullas de los Mossos d’Esquadra. La iniciativa fue presentada por el Grupo Parlamentario Popular de Cataluña y supone modificar el modelo actual de distribución de estos dispositivos.
La aprobación parlamentaria no implica por sí misma que las Taser pasen inmediatamente a todos los vehículos policiales, sino que insta al Ejecutivo catalán a adoptar las medidas necesarias para hacerlo efectivo. Hasta ahora, los dispositivos están vinculados al operativo del mando de guardia, por lo que determinadas patrullas pueden tener que solicitar su presencia cuando consideran necesario utilizar esta herramienta durante una intervención. La propuesta pretende reducir ese tiempo de respuesta y que los agentes dispongan directamente del dispositivo cuando se produzca una situación que pueda requerirlo.
La iniciativa plantea además que los agentes reciban la formación y las medidas de seguridad necesarias para utilizar correctamente estos dispositivos. La documentación parlamentaria señala que las Taser están concebidas como un recurso intermedio entre el contacto físico o la defensa policial y el arma de fuego, dentro de una utilización gradual de la fuerza. El objetivo planteado por la resolución es que puedan emplearse cuando las circunstancias hagan necesaria una intervención rápida para reducir a una persona agresiva, sin recurrir directamente al arma de fuego.
Los Mossos ya utilizan desde hace años los denominados dispositivos conductores de energía (DCE). Según la propia Policía de la Generalitat, estos dispositivos no sustituyen a ninguna de las demás armas o herramientas policiales y su utilización está sometida a los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad. Además, su empleo está asociado a la utilización de cámaras personales para grabar las actuaciones y a la disponibilidad de desfibriladores externos automatizados.
El Sindicat Autònom de Policia-Mossos d’Esquadra (SAP-ME) ha valorado favorablemente la decisión del Parlament y ha reclamado que la ampliación vaya acompañada de un incremento de la formación de los agentes. El sindicato sostiene que la disponibilidad inmediata de estas herramientas puede evitar que determinadas patrullas tengan que esperar la llegada del mando que actualmente dispone del dispositivo. También señala como factores que justifican la ampliación el incremento de las agresiones a agentes y la presencia de armas blancas en determinados servicios.
La propuesta tiene su origen en una iniciativa registrada por el Grupo Parlamentario Popular en noviembre de 2025. El texto reclamaba expresamente cambiar el sistema operativo para garantizar que las pistolas eléctricas estuvieran en todos los vehículos de patrullaje y que todos los agentes recibieran formación específica para su utilización.
La cuestión adquiere especial relevancia en el debate sobre el uso proporcional de la fuerza por parte de las fuerzas policiales. El propio cuerpo de Mossos establece que los DCE únicamente deben utilizarse en determinadas situaciones de riesgo y dentro de protocolos específicos. De hecho, el Síndic de Greuges ha señalado la necesidad de revisar y actualizar las recomendaciones relacionadas con el uso de estos dispositivos, cuyo protocolo específico data de 2018.
Con la resolución aprobada ahora, el siguiente paso corresponde al Govern de la Generalitat, que deberá decidir cómo materializar la ampliación de la dotación. El debate ya no se centra únicamente en la disponibilidad de las Taser, sino también en el número de dispositivos que deberán adquirirse o redistribuirse, la formación necesaria para los agentes y los protocolos que deberán acompañar a su utilización generalizada en las patrullas de seguridad ciudadana.



