SQUALL, un nuevo misil de crucero español de bajo coste y más de 300 kilómetros de alcance

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Indra ha presentado en UNVEX 2026, que se celebra en San Javier (Murcia), SQUALL, un nuevo misil de crucero de bajo coste y alta precisión concebido para atacar objetivos estratégicos situados en profundidad. El sistema, según la compañía, puede alcanzar blancos situados a más de 300 kilómetros y está diseñado para ser empleado tanto en ataques de precisión como en operaciones de saturación mediante el lanzamiento coordinado de un elevado número de unidades.

El nuevo desarrollo de Indra está orientado a objetivos militares de alto valor situados en la retaguardia, entre ellos centros de mando y control, sistemas de defensa aérea e infraestructuras militares. La compañía presenta SQUALL como una respuesta a la necesidad de disponer de sistemas de ataque de precisión que puedan fabricarse y desplegarse a un coste inferior al de los misiles de crucero convencionales.

Una de las características destacadas por Indra es su capacidad para realizar vuelos a baja cota, concebida para dificultar su detección por los radares adversarios. A esta característica se suman diferentes sistemas de guiado y navegación destinados a mantener la capacidad de alcanzar el objetivo frente a intentos de interferencia electrónica o engaño. La empresa no ha hecho públicos, por el momento, todos los parámetros técnicos del sistema, como su velocidad, dimensiones, carga de guerra o propulsión.

El concepto de SQUALL introduce un elemento especialmente relevante: su bajo coste relativo permite plantear su utilización no solamente para ataques selectivos, sino también para lanzar grandes cantidades de misiles de forma coordinada. El objetivo sería obligar a las defensas adversarias a hacer frente simultáneamente a múltiples amenazas y consumir sus recursos de interceptación.

Indra explica que el sistema puede utilizarse desde plataformas terrestres y navales, con opciones de lanzamiento mediante rampas, contenedores o vehículos tácticos. Esta arquitectura busca proporcionar flexibilidad a la hora de desplegar el misil y facilitar su integración en diferentes configuraciones operativas.

El fabricante vincula además el diseño con la necesidad de disponer de capacidades industriales que puedan aumentar rápidamente su producción durante una crisis. Para ello, SQUALL se apoya, según Indra, en una cadena de suministro nacional, basada en componentes sobre los que exista soberanía y control, con el objetivo de reducir la dependencia de cadenas logísticas internacionales que podrían sufrir interrupciones.

Una nueva generación de sistemas de bajo coste

La presentación de SQUALL se produce en un momento en el que la industria de defensa está concediendo una importancia creciente a la combinación de precisión, producción en volumen y costes contenidos. Indra señala que las experiencias de conflictos recientes, especialmente las derivadas de la utilización masiva de sistemas no tripulados, han puesto de relieve la necesidad de disponer de medios capaces de generar efectos militares sin depender exclusivamente de sistemas de elevado coste unitario.

El SQUALL forma parte de una cartera de nuevos sistemas que Indra está presentando en UNVEX 2026. Entre ellos figura DRIZZLE, un efector diseñado para interceptar drones, municiones merodeadoras y helicópteros a distancias de hasta 130 kilómetros, además de proporcionar capacidades de ataque contra objetivos terrestres. La compañía también está mostrando nuevas capacidades de su familia de drones TARSIS, incluidos sistemas destinados a misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento y versiones con capacidad para transportar armamento ligero.

Indra plantea estos sistemas como elementos integrables dentro de una arquitectura de defensa aérea multicapa y de una denominada nube de combate. La compañía sostiene que la conexión entre sensores, sistemas de armas, información y operadores permite acelerar la toma de decisiones y mejorar la capacidad de reacción ante amenazas.

En paralelo, la empresa está incorporando progresivamente funcionalidades de inteligencia artificial a sus sistemas de defensa y ataque. El objetivo declarado es reforzar capacidades como la detección, la toma de decisiones y la coordinación entre diferentes sistemas dentro de un entorno multidominio.

La presentación de SQUALL en UNVEX 2026 amplía así la apuesta de Indra por una nueva generación de sistemas de defensa caracterizados por su producción escalable, empleo coordinado y capacidad de integración en redes de combate. La compañía sitúa el misil dentro de una estrategia industrial más amplia destinada a dotar a las Fuerzas Armadas de capacidades soberanas y reducir vulnerabilidades derivadas de la dependencia de suministros exteriores.

Por el momento, Indra ha presentado las características conceptuales y operativas del SQUALL, pero no ha comunicado públicamente una fecha de entrada en servicio, un contrato de adquisición ni una cifra concreta de unidades a producir. Tampoco se ha divulgado su precio unitario.

 

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