28.5 C
Madrid
martes, julio 28, 2026

El sector educativo, bajo el fuego de los ciberataques

Debe leer

En 2024, el sector de Educación e Investigación emergió como el más atacado a nivel global, alcanzando una media de 3.086 ciberataques semanales por organización, lo cual representa un incremento del 37 % respecto a 2023. Comparativamente, en España para el mismo periodo (hasta julio de 2024), esa cifra fue de 1.491 ataques semanales por institución.

Durante el tercer trimestre de 2024, globalmente el promedio semanal general fue de 1.876 ataques, marcando un aumento del 75 % interanual, pero en Educación se escaló hasta 3.828 ataques semanales, consolidándose como el sector más impactado.

Según datos de Check Point Research correspondientes al primer trimestre de 2025, las organizaciones españolas del sector educativo registraron una media de 4.484 ciberataques por semana, lo que supone un incremento del 73 % respecto al mismo periodo de 2024.

Este aumento supera incluso el crecimiento general de ciberataques en otros sectores del país, que se sitúa en torno al 66 % en el mismo lapso.

Factores que hacen atractivo al sector educativo

Check Point identifica varias causas estructurales y tecnológicas que explican su vulnerabilidad, empezando por su amplia superficie de ataque: miles de estudiantes, profesores, personal administrativo y proveedores acceden a redes educativas con dispositivos y conexiones muchas veces poco protegidos.

Luego están datos sensibles en juego, pues estas instituciones manejan desde información académica y financiera hasta datos médicos, nóminas e investigaciones, todos codiciados por ciberdelincuentes. A ello se añade una infraestructura obsoleta y recursos limitados, derivados de restricciones presupuestarias que dificultan la actualización tecnológica o la adopción de medidas de ciberseguridad efectivas.

Entre los métodos de ataque frecuentes, Check Point destaca varias técnicas predominantes. En primer lugar, el phishing e ingeniería social, con señuelos cada vez más sofisticados y, en muchos casos, generados mediante inteligencia artificial. Luego, el quishing (phishing vía códigos QR): los códigos QR, usados para asistencia, trámites o eventos, se convierten en vectores efectivos para ataques. Por último, el ransomware, que supone el cifrado de plataformas críticas, secuestro de datos y paralización de actividades académicas, y los accesos no autorizados facilitados por contraseñas débiles o reutilizadas, software sin actualizaciones o configuraciones inseguras en la nube.

Las repercusiones de todo ello trascienden lo técnico, empezando por la interrupción educativa, con la paralización de clases, cancelación de exámenes, pérdida de contenido o incluso semestres completos; el daño a la reputación, con la pérdida de confianza por parte de estudiantes, familias, aliados institucionales y futuros donantes o estudiantes; y no menos importante, el impacto económico: costes elevados en recuperación, asesoría legal, comunicación de crisis y futuras inversiones en seguridad, que pueden comprometer la viabilidad de la institución.

Eusebio Nieva, director técnico de Check Point Software para España y Portugal, subraya que este crecimiento alarmante en los ciberataques refleja una clara intención por parte de los atacantes de explotar las vulnerabilidades del entorno académico. Según él, «la ciberseguridad ya no es opcional: es esencial para garantizar la continuidad del aprendizaje y proteger el conocimiento».

 

spot_img

Publicidad

spot_img

Última Hora

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Aquí puede consultar nuestra Aviso Legal y Política de Privacidad