Los Gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay, todo ellos gobernados por formaciones políticas de izquierda, expresaron esta tarde en un comunicado oficial conjunto su “profunda preocupación” por la acción militar desarrollada el sábado por tropas estadounidenses y denuncian que representa un “precedente sumamente peligroso para la seguridad regional”.
En la nota se apunta se hace público este comunicado “ante la gravedad de los hechos ocurridos en Venezuela” yen el que los países firmantes reafirman “su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.
En este sentido, expresan de manera conjunta su “profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales”, aseguran, “contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.
“Estas acciones”, enjuician los países firmantes, “constituyen un precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil.
De igual modo, reiteran que la situación en Venezuela “debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”.
Por ello, reafirman que “solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”.
En tercer lugar, prosigue el comunicado, “reafirmamos el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención, y hacemos un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional”.
En este marco, exhortan al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a “hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”.
Por último, ante el anuncio de Donald Trump de que su gobierno dirigirá el país hasta una futura transición, manifiestan su “preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”.



