El reputado investigador y analista principal del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) Federico Aznar Fernández Montesinos, capitán de fragata y doctor en Ciencias Políticas por la UCM, valora la figura y liderazgo del presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, en lo que tiene, sobre todo, de real y no como resultado de la “construcción” de un dirigente político y militar a la medida. Es más, afirma ver en el presidente ucranio «un liderazgo heroico y al servicio de su pueblo»
En el marco del Ciclo Liderazgo, organizado recientemente por la Academia de las Ciencias y las Artes Militares, Federico Aznar, fue preguntado por cómo se explica que Zelenski, un dirigente sin ascendencia política ni militar sobresaliente, y cuya vida profesional se centró sobre todo en la interpretación artística y la producción audiovisual y de eventos, se haya convertido en uno de los líderes referentes en el mundo.

Aznar reconoció que al principio “pensé que era uno de esos casos más de construcción de líderes que nos han dado los anglosajones y me dije: ya me han construido un líder (…) con un actor ya tengo un títere que lo están moviendo desde detrás”. Sin embargo, al poco apreció que, “al margen de ciertas políticas con las que yo disiento, en concreto sobre la población prorrusa, valoro muy positivamente su liderazgo”.
Corrobora su primera impresión cuando vio a Zelenski en su controvertida visita a la Casa Blanca, y donde, contestando a un periodista sobre por qué acudía a su cita formal vestido con su camiseta caqui y no con un traje al uso, “él se mantuvo digno, se mantuvo en su sitio y ahí reconocí a alguien que los militares lo apreciamos en cuanto lo vemos: Este hombre es así y no es ninguna construcción”.

En este contexto, explicó el doctor Federico Aznar, el liderazgo es, como apuntó Eisenhower, “hacer que otros hagan lo que yo quiero que hagan porque ellos quieren hacerlo”, expresión que, aunque «tiene un componente manipulativo, se salva por una cosa, cuando es un acto de servicio, y entonces ya la manipulación encuentra un elemento exógeno y de legitimación, que también lo aprecio» en Zelenski.



