El runrún en torno a una posible operación de adquisición de Oesía por parte de Indra, 500 millones de euros de por medio, ha entretenido este viernes a diversos medios, que se hacían eco de una información adelantada por El Confidencial, que a las cinco de la mañana la daba por hecho, y que modificó a media mañana tras las observaciones de Oesía. Sin duda, estamos ante un movimiento que podría transformar el panorama del sector de tecnología y defensa en España.
El Confidencial, que publicaba la noticia citando fuentes próximas al proceso, apuntaba que el presidente de Indra, Ángel Escribano, habría iniciado conversaciones con Luis Furnells, principal accionista de Oesía, para explorar la compra de la empresa por unos 500 millones de euros, aunque señaló que la operación requeriría aún el visto bueno del consejo de administración de Indra.
Según este rotativo digital, la adquisición de Oesía por parte de Indra reforzaría la apuesta por la consolidación nacional en defensa, donde ambas compañías comparten intereses y han colaborado recientemente en acuerdos como la compra a partes iguales de Epicom, filial de defensa de Duro Felguera, y otros proyectos estratégicos para las Fuerzas Armadas españolas.
Sin embargo, el propio Grupo Oesía desmintió categóricamente el rumor en un comunicado remitido a distintos medios, negando cualquier negociación, oferta o conversación oficial sobre la supuesta operación. Oesía aseguró que su “máximo interés actualmente es seguir haciendo crecer la empresa de forma rentable y sostenible” y que está centrada en finalizar con éxito su plan estratégico y en seguir creciendo por vía inorgánica, como ha demostrado con sus recientes adquisiciones.
Indra también ha negado oficialmente el rumor, tanto en declaraciones recogidas por otros tantos medios como en un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), afirmando que “a día de hoy” no mantiene conversaciones para la adquisición y reiterando sus planes estratégicos independientes para el sector defensa en 2025.
El reporte de Indra a la CNMV señala textualmente que, “como consecuencia de las noticias publicadas en algún medio de comunicación, Indra Group informa de que, a día de hoy, no se están manteniendo conversaciones para la adquisición de Oesía”, la cual, como se ha apuntado, también las desmintió por su parte: “Ni existe ninguna operación de este tipo, ni se ha producido conversación en este sentido”.
La difusión del rumor ha generado especulación en los mercados, pero aclaran que no existe negociación alguna y sitúan el asunto más en el terreno de la competencia estratégica que en la realidad corporativa. Voces cercanas a Oesía sugieren que los rumores responden a un intento de desestabilización en un momento de expansión y refuerzo internacional para la compañía, que compite directamente con Indra en nichos de alta tecnología y defensa.
¿A quién podría beneficiar más un supuesto rumor de este calibre?
Si el rumor genera la expectativa de una OPA (oferta pública de adquisición) o de una compra con prima, los accionistas actuales de Oesía podrían ver revalorizado el valor de la empresa en negociaciones futuras o en el mercado secundario si existieran operaciones de compraventa. Aunque Oesía no cotiza en bolsa, este tipo de rumores pueden influir en la valoración de la compañía en rondas de inversión, contratos y adquisiciones de talento.
En el mercado, los rumores de adquisiciones suelen mover el precio de la acción de la empresa compradora (Indra). Si el mercado cree que la compra fortalecería el negocio de Indra, por ejemplo, ampliando su cartera en defensa, ciberseguridad y digitalización, podría producirse una subida de la acción, beneficiando a quienes ya tengan posiciones compradas.
Por el contrario, si el mercado lo ve como un riesgo, derivado del coste de la operación o posible dilución, algunos inversores bajistas podrían beneficiarse especulando a la baja.
Conocer que Indra estaría interesada en comprar Oesía permite a otros actores del sector, por ejemplo, competidores en defensa y consultoría tecnológica, anticiparse, contraofertar o reforzar su propia estrategia para no quedarse rezagados. También pueden usar esta información para presionar en licitaciones públicas, dado que la unión de ambas empresas concentraría más poder en ciertos contratos.
Y dado que tanto Indra como Oesía tienen contratos relevantes en defensa y digitalización con la administración pública, el rumor puede ser utilizado para abrir debate político sobre concentración empresarial, control de capacidades tecnológicas o influencia del Estado (Indra tiene participación pública a través de SEPI). Esto podría beneficiar a partidos, lobbies o think tanks que impulsan una agenda de reindustrialización y soberanía tecnológica.



