El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, y el Comandante Supremo Aliado en Europa (SACEUR), General Alexus G. Grynkewich, ofrecieron una conferencia de prensa conjunta para explicar la respuesta de la OTAN a la violación del espacio aéreo polaco por drones rusos dos días antes, donde se anunció el lanzamiento de «Eastern Sentry«, una actividad militar destinada a reforzar la posición de la OTAN en el flanco oriental.
En los próximos días, ‘Eastern Sentry’ involucrará a diversos activos aliados y contará con capacidades tradicionales y tecnologías innovadoras, incluyendo elementos diseñados para abordar los desafíos asociados con los drones.
«Eastern Sentry aportará flexibilidad y solidez a nuestra estrategia», declaró el Secretario General. Agradeció al General Grynkewich su liderazgo receptivo, tanto en el contexto de las incursiones del 10 de septiembre como al guiar el diseño de esta nueva actividad, así como al Almirante Pierre Vandier, Comandante Supremo Aliado de Transformación, por su papel en la promoción de soluciones innovadoras a los nuevos desafíos, incluyendo los que plantea el uso de drones.
En una reunión del Consejo del Atlántico Norte celebrada este pasado miércoles, los Aliados debatieron la situación a la luz de la solicitud de Polonia de consultas en virtud del Artículo 4. Rutte señaló este viernes que, si bien se trataba de la mayor concentración de violaciones del espacio aéreo de la OTAN, «lo ocurrido el miércoles no fue un incidente aislado. La imprudencia de Rusia en el aire a lo largo de nuestro flanco oriental es cada vez más frecuente».
El Secretario General destacó que la tarea fundamental de la OTAN es disuadir la agresión y defender a todos los aliados, lo que subraya la importancia de salvaguardar el flanco oriental. «Por ello, contamos con fuerzas terrestres de vanguardia desplegadas en ocho países, con contribuciones de todos los aliados que apoyan estos contingentes, y con planes para ampliar nuestra presencia cuando sea necesario», declaró.
Añadió que los aliados de Europa y Norteamérica trabajan juntos a diario para fortalecer las defensas aéreas y proteger la infraestructura submarina crítica en el mar Báltico.



