Los miembros del Parlamento Europeo y los estados miembros acordaron la directiva de diligencia debida sobre sostenibilidad corporativa (CSDDD) que responsabilizará a las grandes empresas de los derechos humanos y violaciones ambientales a lo largo de sus cadenas de valor. A continuación, el texto estará sujeto a más debates técnicos y a su finalización.
La directiva se aplicará a empresas con más de 500 empleados y una facturación mundial neta de 150 millones de euros en la UE. Establece obligaciones con respecto a los impactos adversos reales y potenciales sobre el medio ambiente y los derechos humanos para su cadena comercial de actividades que cubre a los socios comerciales upstream de la empresa y parcialmente a las actividades downstream, como la distribución o el reciclaje.
La Directiva también establece normas sobre sanciones y responsabilidad civil por el incumplimiento de dichas obligaciones. Se decidió que para los servicios financieros, incluida la industria de seguros, la directiva se aplicará con respecto a sus propias operaciones y actividades ascendentes, pero no en este momento a su cadena de valor descendente.
También se exigirá a las aseguradoras que adopten y pongan en práctica planes de transición climática. Además, se ha incluido una cláusula de revisión para evaluar la inclusión de cadenas de valor posteriores para los servicios financieros en una etapa posterior.
Refiriéndose al acuerdo provisional, Philippe Angelis, director de Insurance Europe, comentó: “Las aseguradoras están comprometidas con la transición sostenible y, por lo tanto, acogen con satisfacción la nueva directiva, incluida la obligación intersectorial de adoptar planes de transición en línea con el acuerdo de París».



