Jordi Sandalinas es profesor en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), donde imparte nociones sobre drones, derecho aeroespacial y aplicaciones satelitales. Es abogado y piloto de drones, y creador del curso sobre derecho de drones de www.spacelaw.net
Además de todo ello, es ponente y colaborador habitual en medios de comunicación, y en esta entrevista concedida a Delta13News aborda con el detalle y conocimiento que se espera de uno de los mayores especialistas en la materia en España cómo se perfilan lo drones como agentes activos en lo que llamó en su día el pensador Sun Tzu el arte de la guerra.
Profesor, díganos, ¿cuáles son los principales avances en la tecnología de drones de combate en los últimos años?
En los últimos años, la tecnología de drones de combate ha avanzado notablemente en varios aspectos críticos. Los drones como el MQ-9 Reaper, que ha estado en uso desde 2007, han visto mejoras significativas en su autonomía de vuelo y capacidad de operación independiente, permitiendo realizar misiones más largas y complejas sin intervención humana directa. Además, la seguridad de las comunicaciones ha recibido un fuerte impulso a través de sistemas de encriptación avanzados, como los implementados en el Heron TP de Israel desde 2010, que protegen contra intentos de hacking y aseguran la integridad de la transmisión de datos.
¿Qué ventajas ofrecen los drones en comparación con los aviones tripulados en términos de eficacia militar?
Los drones ofrecen varias ventajas significativas sobre los aviones tripulados, especialmente en términos de eficacia militar y reducción de riesgos humanos. Por ejemplo, durante la operación de asesinato de Qasem Soleimani en enero de 2020, un dron MQ-9 Reaper fue utilizado para llevar a cabo el ataque, eliminando el riesgo para la vida de los pilotos. Además, los drones pueden realizar misiones prolongadas que serían físicamente demandantes o peligrosas para los seres humanos, ofreciendo así una flexibilidad operativa sin precedentes a un costo operativo significativamente menor.
¿Existen limitaciones tecnológicas que impidan a los drones reemplazar completamente a los cazas tripulados?
A pesar de sus avances, los drones aún enfrentan limitaciones significativas que impiden que reemplacen completamente a los aviones de combate tripulados. Durante el conflicto en Ucrania que comenzó en 2014, los drones experimentaron problemas de interferencia (jamming), evidenciando su vulnerabilidad a las tácticas de guerra electrónica. Además, su capacidad para portar armamento y otros equipos es menor comparada con aviones más grandes como el F-35, de Lockheed Martin, limitando su uso en ciertas misiones de combate directo.
¿Cómo están cambiando los drones la forma en que se desarrollan los conflictos y las tácticas de combate aéreo?
Los drones están cambiando las tácticas de combate aéreo al permitir ataques de precisión con menor aviso previo y facilitar la vigilancia continua de áreas extensas. Un ejemplo notable fue durante el conflicto de Libia en 2011, donde los drones proporcionaron a las fuerzas de la OTAN la capacidad de monitorear constantemente las actividades en el terreno, mejorando significativamente la inteligencia y la capacidad de respuesta rápida ante desarrollos inesperados. En este sentido he realizado distintas conferencias sobre la aplicación de la imagen captada mediante dron y satélite para proteger los derechos humanos
¿En qué tipo de misiones los drones ya están reemplazando a los aviones tripulados?
Los drones ya están reemplazando a los aviones tripulados en varias misiones clave, especialmente en roles de reconocimiento, vigilancia y ataques de precisión. En regiones de alto riesgo como el Sahel en África, drones franceses han sido desplegados desde 2014 para realizar operaciones de reconocimiento en áreas controladas por grupos militantes, demostrando su capacidad para llevar a cabo misiones críticas mientras minimizan el riesgo para las fuerzas humanas.
¿Qué países están apostando más por los drones de combate como sustitutos de los aviones tradicionales?
Varios países líderes en tecnología militar, como Estados Unidos, Israel, China y Rusia, están invirtiendo de manera significativa en el desarrollo y despliegue de drones de combate. China, por ejemplo, ha estado desarrollando y exportando modelos avanzados como el Caihong-4 (CH-4), lo que refleja un enfoque estratégico hacia la modernización de sus capacidades militares a través de la tecnología de drones.
¿Es más barato operar drones que mantener una flota de aviones de combate tripulados?
Operar drones resulta generalmente más económico que mantener una flota de aviones de combate tripulados. Esto se debe a menores costos de producción, mantenimiento, y la eliminación de sistemas de soporte vital necesarios para tripulaciones humanas. El dron Predator, por ejemplo, tiene un costo significativamente menor (20 millones de dólares – el modelo inicial que salió al mercado- por un equipo de sistemas incluyendo 4 aeronaves, estación receptora de señal y sistema de comunicación por satélite) que algunos aviones de combate tripulados como el F-16 (70 millones de dólares) ofreciendo una opción más rentable para muchas misiones militares.
¿Qué desafíos presenta el mantenimiento y la durabilidad de los drones en comparación con los cazas convencionales?
Aunque los drones ofrecen muchas ventajas, también presentan desafíos únicos en términos de mantenimiento y durabilidad. Son particularmente susceptibles a las condiciones meteorológicas adversas, lo que puede limitar su operatividad en ciertos entornos. Además, el mantenimiento de sus sistemas electrónicos avanzados y software requiere actualizaciones y revisiones frecuentes para asegurar su funcionamiento óptimo y seguridad.
¿Podrían los drones operar de manera completamente autónoma en el futuro o siempre requerirán supervisión humana?
La tendencia hacia una mayor autonomía en los drones es clara, como se evidencia en proyectos como Skyborg, iniciado por la USAF en 2019, que busca desarrollar drones completamente autónomos. Aunque la tecnología está avanzando hacia drones que pueden tomar decisiones tácticas sin intervención humana directa, es probable que siempre se requiera cierto nivel de supervisión humana, especialmente en decisiones complejas y éticamente significativas. En este sentido el programa militar del modelo Kratos [KTOS] XQ-58A Valkyrie está presupuestado en unos 500 millones de dólares aproximadamente y contará con los sistemas más avanzados en inteligencia artificial.
¿Cuáles son los riesgos de confiar en inteligencia artificial en un entorno de combate?
Depender de la inteligencia artificial en ambientes de combate presenta varios riesgos, incluyendo errores en el reconocimiento de objetivos que pueden resultar en daños colaterales o ataques erróneos. Estos problemas plantean preguntas significativas sobre la capacidad de las máquinas para seguir reglas de enfrentamiento éticas y legales en situaciones de combate reales. En este caso el llamado derecho relativo al trato humanitario en conflictos bélicos puede ponerse en entredicho.
¿Es realista pensar en una aviación militar sin pilotos humanos en las próximas décadas?
Aunque los drones están destinados a jugar un papel cada vez más central en la aviación militar, la prescindencia completa de pilotos humanos no parece probable en las próximas décadas. La complejidad de las operaciones militares y los desafíos técnicos y éticos asociados con la autonomía plena sugieren que los pilotos humanos seguirán siendo una parte crucial de las estrategias aéreas militares.
¿Cuál cree que será el equilibrio entre drones y aviones tripulados en los ejércitos del futuro?
El futuro de la aviación militar probablemente verá un equilibrio entre drones y aviones tripulados, donde cada tipo de aeronave desempeñará roles que aprovechen sus capacidades únicas. Mientras que los drones asumirán misiones de mayor riesgo y repetitividad, los aviones tripulados continuarán realizando tareas que requieran juicio humano complejo y directo.
¿Qué rol jugarán los drones en la defensa aérea y en la guerra del futuro?
En el contexto de la guerra futura, los drones no solo continuarán expandiendo su rol en la vigilancia y el reconocimiento, sino que también serán cruciales en la guerra electrónica y los ataques de precisión. Además, se espera que desempeñen un papel clave en las defensas contra drones enemigos, adaptándose rápidamente a las nuevas tácticas y tecnologías emergentes en la defensa aérea. Ejemplo, la guerra entre Ucrania y Rusia y el uso de drones iraníes Shahed con componentes de distintos orígenes como Canadá y Japón. También la capacidad de la defensa ucraniana de alterar la señal de los drones y de encontrar maneras de “freír” los sistemas electrónicos de dichos drones mediante el uso de dispositivos avanzados puede determinar un cambio de paradigma.



