Hasta hace pocas semanas no se hablaba de otra cosa en el ámbito de la industria española de defensa. También ahora, pero menos, como menos quieren hablar de ello las partes implicadas. La operación de compra de Santa Bárbara Sistemas (SBS) por parte de Indra ha fracasado debido a la negativa de General Dynamics European Land Systems (GDELS), propietaria de SBS, a vender la compañía. Indra, con el respaldo del Gobierno español, buscaba adquirir SBS para fortalecer la industria nacional de defensa. Sin embargo, GDELS ha reiterado su intención de mantener a SBS dentro de su estructura corporativa y ha rechazado cualquier proceso de negociación relativo a una posible compraventa.
Este rechazo ha generado tensiones entre ambas compañías, especialmente en el contexto de proyectos conjuntos como el vehículo de combate 8×8 Dragón, donde Indra y SBS colaboran.

La falta de acuerdo ha dejado cicatrices visibles en las relaciones entre las empresas. A pesar de los esfuerzos de Indra y del interés del Gobierno español en recuperar una fábrica nacional de armamento, la negativa de GDELS ha impedido la realización de la operación. El futuro de SBS y su integración en la industria de defensa española dependerá de la evolución de estas relaciones y de posibles negociaciones futuras.
Juan Antonio Escriña es director general ejecutivo en GDELS-Santa Bárbara Sistemas, a quien entrevistamos en Delta13News durante la celebración de la reciente FEINDEF.
Un tema cerrado, de momento, por el que no le pregunto, pero que en nada altera la posición preeminente de GDELS en la industria mundial de defensa, sobremanera en el entorno que más nos compete, el europeo…
Nosotros somos en España el plataformista de referencia, eso está claro. No hay a fecha de hoy ninguna otra empresa en España capaz de hacer lo que nosotros hacemos hoy en Europa, muy pocas. Y si nos juntamos con la sinergia de nuestro grupo, a nivel europeo, aquí está la muestra (en alusión a FEINDEF).
¿Este es un buen momento para la industria militar española, aunque nuestras empresas no sean aún comparables con otros grandes europeos?
Lo es y lo es, fundamentalmente, porque está cambiando el modelo. Ahora mismo, lo primero es que la defensa ya ha dejado de ser políticamente incorrecta. Y, en segundo lugar, porque estamos consiguiendo que se hable de inversión en defensa, no de gasto, y la inversión en defensa supone desarrollo. Desarrollo tecnológico, desarrollo del tejido industrial, porque, al final, se trata de buscar autonomía y soberanía estratégica. Por tanto, sí, el actual es un buen momento para todo ello.
¿Y las soluciones duales? Porque a veces se piensa que solamente se habla de lo militar para estar en las guerras, pero eso tiene aplicaciones comunes después.
Bueno, la Internet fue un desarrollo militar, el microondas también. En particular, nosotros no somos una empresa dual, somos usuarios de tecnologías duales, pero, aunque nuestros productos no son duales, sí contribuimos al desarrollo de esas tecnologías duales.
¿Qué papel juega ahora mismo la inteligencia artificial o la robótica en la compañía que dirige?
La robótica mucho. La robótica, tanto desde el punto de vista de operaciones nuestras y de medios de fabricación, la estamos utilizando profusamente, por ejemplo, por medio de robots, sobre todo para soldadura, que están enseñados y aprenden de nosotros. Luego, también, en sistemas de apoyo al combate.
Por ejemplo, en el ámbito de la artillería…
Sí, estamos hablando de artillería autopropulsada. La artillería era algo que parecía que había desaparecido del teatro de operaciones. La guerra de Ucrania, desgraciadamente, nos ha demostrado en muchas ocasiones que estábamos equivocados en lo que pensábamos. Desde el punto de vista de artillería se ha revelado como lo que siempre ha sido, un elemento de disuasión fundamental y, llegado el caso, de superioridad en el enfrentamiento. En este sentido, todos los ejércitos europeos y los aliados OTAN han vuelto a recuperar la conciencia de la necesidad de la artillería.
Pero hablamos de una artillería evolucionada con respecto a lo que conocemos…
La artillería hoy día tiene que ser extraordinariamente móvil, extraordinariamente rápida. Tiene que proteger a sus tripulaciones, y la forma primera para proteger es que haya unas tripulaciones reducidas. Estos sistemas pueden funcionar con dos operadores en general. Un sistema normal de artillería llevaba entre 6 y 8 sirvientes expuestos al riesgo. Un producto en el que hemos trabajo en este contexto con KNDS, la empresa alemana líder en el sector, supone un sistema de cañón totalmente automático. Hablamos de artillería móvil, extremadamente móvil, extremadamente protegida y con una capacidad operativa muy grande, adecuada a las amenazas de hoy.



