Al menos 16 militares estadounidenses han muerto desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Irán, según el balance más reciente difundido por el Ejército estadounidense. La cifra se elevó en las últimas horas tras la muerte de dos soldados en un ataque iraní con misiles balísticos y drones contra una base que alberga fuerzas estadounidenses en Jordania. Un tercer militar permanece desaparecido tras el ataque.
En total, desde que se inició la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán han fallecidos más de tres mil personas, la inmensa mayoría de nacionalidad iraní.
El conflicto comenzó el pasado 28 de febrero y, desde entonces, las fuerzas estadounidenses han sufrido bajas en distintos incidentes registrados en varios países de Oriente Medio. La última tragedia se produjo en la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania, utilizada por Estados Unidos para sus operaciones regionales. El ataque iraní provocó la muerte de dos militares y dejó también heridos, mientras continúa la búsqueda de un tercer miembro del servicio cuyo paradero no ha sido confirmado.
Las bajas estadounidenses se han producido principalmente como consecuencia de ataques iraníes con drones y misiles, aunque también se han registrado accidentes y otros incidentes relacionados con las operaciones militares. Entre los episodios más graves figura un ataque con drones contra una instalación estadounidense en Kuwait que causó seis muertos, así como el accidente de un avión cisterna KC-135 en Irak, en el que fallecieron seis militares. También se han contabilizado otras muertes en incidentes ocurridos en Arabia Saudí, Kuwait y el mar Arábigo.
El balance de víctimas estadounidenses se produce en un momento de fuerte escalada militar. Tras el ataque en Jordania, Estados Unidos reanudó sus bombardeos contra objetivos iraníes, mientras Washington trata de reducir la capacidad de Teherán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Irán, por su parte, ha intensificado sus ataques contra instalaciones estadounidenses y objetivos asociados a la presencia militar norteamericana en la región.
La cifra de 16 militares estadounidenses fallecidos representa el balance oficial conocido hasta el 19 de julio de 2026 y podría aumentar si se confirma el fallecimiento del militar que permanece desaparecido. Más de 430 miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses han resultado heridos desde el inicio de la guerra, según los datos más recientes difundidos sobre el conflicto.
El balance iraní es mucho más difícil de establecer con precisión que el estadounidense. A fecha de hoy, no existe una cifra única, plenamente verificada e independiente, que permita separar con exactitud las bajas civiles de las militares.
La cifra más reciente difundida por fuentes internacionales sitúa en al menos 3.000 los muertos en Irán desde el comienzo de la guerra, aunque las estimaciones varían considerablemente. La organización estadounidense de derechos humanos HRANA llegó a contabilizar 3.636 fallecidos, de los que 1.701 serían civiles, incluidos al menos 254 niños. Reuters advertía, no obstante, de que esas cifras no habían podido ser verificadas de forma independiente.
La diferencia entre ambas estimaciones refleja la dificultad de obtener un balance fiable en plena guerra. El Gobierno iraní ha ofrecido cifras parciales y las autoridades militares no han publicado un recuento completo y actualizado de sus propias bajas. Además, muchos balances mezclan a civiles, miembros de las Fuerzas Armadas, efectivos de la Guardia Revolucionaria y otros cuerpos de seguridad, lo que dificulta conocer cuántos militares iraníes han muerto exactamente.
En términos estrictamente militares, el número de bajas iraníes es, por tanto, desconocido con precisión. Sí se sabe que los ataques estadounidenses e israelíes han golpeado instalaciones militares, centros de mando, bases de misiles y estructuras de la Guardia Revolucionaria, causando la muerte de altos mandos y numerosos efectivos. Pero no existe, al menos por ahora, un balance internacionalmente aceptado que permita afirmar con rigor cuántos soldados iraníes han fallecido.
Más civiles que militares
El balance civil también ha sido especialmente grave. La guerra ha afectado a zonas urbanas y a infraestructuras no exclusivamente militares. Entre los episodios más mortíferos figura el ataque contra una escuela en Minab, en el sur del país, que provocó la muerte de numerosos niños y se convirtió en uno de los símbolos de la dimensión civil del conflicto. La magnitud exacta de las víctimas de ese y otros ataques continúa siendo objeto de controversia y de investigaciones.
En resumen, la cifra más prudente es de más de 3.000 muertos en Irán, con una estimación de al menos 1.700 civiles según HRANA, mientras que el número exacto de militares fallecidos sigue sin estar confirmado. La cifra total podría ser considerablemente mayor a medida que se actualicen los registros y se pueda acceder a zonas afectadas por los bombardeos. El contraste con Estados Unidos es significativo: Washington sí ha confirmado oficialmente 16 militares muertos y más de 430 heridos desde el inicio de la guerra.
Po su parte, el último balance disponible sitúa en al menos 26 los israelíes muertos desde el inicio de la guerra contra Irán, según el recuento de víctimas difundido por fuentes internacionales. La cifra incluye principalmente víctimas civiles de los ataques con misiles y drones iraníes, aunque el desglose exacto entre civiles y militares ha variado según el momento y la fuente.
En los primeros meses del conflicto, los ataques iraníes contra territorio israelí provocaron víctimas mortales en zonas residenciales y urbanas. Entre los episodios más graves se registraron impactos en edificios de viviendas y otros puntos habitados, con familias enteras entre las víctimas. La elevada capacidad de interceptación de Israel redujo considerablemente el número de impactos directos, pero no evitó que algunos misiles alcanzaran áreas civiles.
El balance militar israelí también se ha visto incrementado por la extensión del conflicto al sur del Líbano y la participación de Hezbolá, aliado de Irán. En ese frente, el Ejército israelí informó de la muerte de soldados en combates, mientras que fuentes internacionales situaron en 26 los militares israelíes fallecidos desde el reinicio de las hostilidades en el Líbano. Sin embargo, esta cifra no debe confundirse automáticamente con el total de víctimas israelíes causadas exclusivamente por ataques iraníes directos.
Por tanto, la comparación de las bajas debe hacerse con cautela: Israel ha sufrido al menos 26 muertos y miles de heridos, mientras que en Irán las estimaciones superan ampliamente los 3.000 fallecidos, con un número elevado de víctimas civiles y un desglose militar todavía incompleto. La diferencia refleja, entre otros factores, la desigual capacidad de defensa aérea, la naturaleza de los objetivos atacados y la intensidad de las operaciones militares desarrolladas en territorio iraní.



