Las violaciones y delitos sexuales en España están aumentando a ritmo alarmante. De 2019 a 2024, las agresiones sexuales con penetración registradas en el Portal estadístico de criminalidad del Ministerio del Interior han pasado de 2.143 a 5.206, y los delitos contra la libertad sexual, de 15.388 a 21.159, según el informe ‘Demografía de la delincuencia en España’ de CEU-CEFAS.
Pese a estos datos, hay muchas menos violaciones en España que en el resto de Europa Occidental, donde sobresale en la incidencia de este delito Suecia, seguida de Francia y de los demás países escandinavos. En el Reino Unido, país del que no hay datos en Eurostat desde hace años, las últimas tasas conocidas, en 2016, eran de un nivel similar o incluso superior a las de Suecia.
Las tasas de delincuentes sexuales por 100.000 adultos son mucho más altas entre los extranjeros que entre los españoles, y son decrecientes con la edad. En violaciones y delitos sexuales se da la doble pauta típica de otros delitos violentos: la propensión a su comisión disminuye con la edad, y es mayor entre los extranjeros inmigrantes, y en especial entre los africanos y americanos (en su inmensa mayoría, hispanoamericanos).
Cataluña, de lejos, está a la cabeza de España en violaciones, seguida de Baleares, el País Vasco y Navarra. En el trienio 2022-2024, Cataluña, con Lérida en cabeza, tuvo con gran diferencia el mayor número de violaciones de toda España en proporción a su población (2,3 veces la tasa por millón habitantes del resto de España sin incluir a Cataluña), seguida de Baleares, el País Vasco y Navarra.



