La digitalización de la seguridad pública exige infraestructuras robustas, sistemas interoperables y una gobernanza tecnológica alineada con el marco legal y los estándares europeos. Con motivo de SICUR, entrevistamos a Manuel Jesús Izquierdo Bernal, Subdirector General de Sistemas de Información y Comunicaciones para la Seguridad, de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, quien también es director del CETSE, Centro Tecnológico de Seguridad, con quien analizamos el estado actual y la evolución de los sistemas de información y comunicaciones que sustentan la acción operativa de la seguridad del Estado.
Los grandes eventos sectoriales se han convertido en espacios de transferencia de conocimiento, normalización tecnológica y contacto directo entre usuarios finales, industria y administraciones. Señor Izquierdo, SICUR se ha consolidado como una cita de referencia en el ámbito de la seguridad. Desde su posición en la Secretaría de Estado de Seguridad, ¿qué importancia estratégica atribuye a este tipo de foros para las instituciones públicas?
Los grandes eventos sectoriales, como SICUR, constituyen un elemento esencial en el proceso de modernización e innovación tecnológica en el campo de la seguridad. Para las instituciones públicas, y, particularmente para el Ministerio del Interior, estos espacios permiten conectar directamente la experiencia y necesidades operativas de los organismos y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con la capacidad de innovación y desarrollo de la industria. Esta interacción temprana es clave comprender las necesidades de las instituciones, la madurez real de las tecnologías emergentes desarrolladas por la industria y orientar las estrategias y planes de inversión hacia las soluciones más adecuadas y que den respuesta a nuestras necesidades.
La modernización de los sistemas de información policial se apoya en arquitecturas más resilientes, comunicaciones seguras y plataformas de gestión del dato orientadas a la operatividad. En este marco, los sistemas de información y comunicaciones son hoy un elemento crítico para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. ¿Cuáles considera que han sido los principales avances alcanzados en los últimos años en este ámbito dentro del Ministerio del Interior?
En los últimos años, el Ministerio del Interior ha experimentado una transformación profunda en sus sistemas de información, con avances que han reforzado tanto la capacidad operativa como la resiliencia tecnológica. Como ejemplo, la modernización del ecosistema de comunicaciones críticas, con la evolución del Sistema de Radiocomunicaciones Digitales de Emergencia del Estado (SIRDEE) y la incorporación progresiva de capacidades LTE/5G en la búsqueda de incrementar la disponibilidad, ampliar la cobertura y ofrecer servicios avanzados que mejoran la coordinación entre cuerpos policiales y organismos de emergencia.
De forma complementaria, se ha llevado a cabo un esfuerzo sostenido para reforzar y consolidar la componente nacional de los grandes sistemas europeos, entre ellos el Sistema de Información Schengen (SIS) y las plataformas de Información y Registro de Pasajeros (APIS y PNR). En este ámbito, la entrada en operación del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (Entry/Exit System, EES) constituye un hito especialmente relevante, al introducir un nuevo modelo de gestión fronteriza para ciudadanos de terceros países basado en la biometría, reto que España ha asumido como una oportunidad para modernizar sus capacidades tecnológicas, adaptando procesos, infraestructuras y herramientas a un modelo más avanzado, automatizado y alineado con los estándares europeos que marcarán el futuro de la gestión de fronteras en toda la Unión.
La interoperabilidad técnica y semántica es un requisito indispensable para una respuesta coordinada ante incidentes complejos y amenazas transversales. Esta interoperabilidad entre organismos y cuerpos es una demanda recurrente. ¿En qué punto se encuentra España en materia de integración y compartición segura de la información operativa?
España se encuentra en un avanzado punto dentro del proceso de integración e interoperabilidad técnica y semántica. La implementación nacional del marco europeo de interoperabilidad —que incluye sistemas como el Portal Europeo de Búsquedas (ESP), el repositorio de Identidades y servicios compartidos de búsqueda biométrica— está muy consolidada gracias al trabajo realizado desde el CETSE para el desarrollo de la pasarela nacional de interoperabilidad. Este proyecto permite que los sistemas policiales españoles consulten de forma integrada información crítica en el ámbito Schengen y judicial, manteniendo estrictos estándares de seguridad y protección de datos.
En el ámbito nacional, se han reforzado los mecanismos internos de integración, ampliando capacidades en sistemas destinados a la Identificación Biométrica (ABIS), Balística (SAIB), Personas Desaparecidas o el Centro de Compensación de Datos para el intercambio de información entre Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La evolución de estas plataformas facilita la cooperación entre Policía Nacional, Guardia Civil y cuerpos autonómicos, garantizando que la información operativa esté disponible de manera coherente y segura para una respuesta más rápida ante amenazas transversales.
El aumento de la superficie de exposición digital obliga a reforzar los modelos de seguridad, detección temprana y respuesta ante incidentes en infraestructuras críticas de información. La ciberseguridad se ha convertido en una preocupación transversal. ¿Cómo se articula la protección de los sistemas y redes de seguridad frente a amenazas cada vez más sofisticadas y de carácter híbrido?
La ciberseguridad se ha convertido en un eje central de la arquitectura tecnológica del Ministerio del Interior. La protección de infraestructuras críticas —como las plataformas de interceptación, los sistemas de comunicaciones, los centros de datos o los sistemas policiales centrales— se articula hoy a través de modelos de seguridad multicapa, con capacidades avanzadas de monitorización, correlación de eventos y respuesta automatizada para el bloqueo de amenazas emergentes.
Adicionalmente, en este ámbito, desde el Centro Tecnológico de Seguridad (CETSE) del Ministerio del Interior se han impulsado distintos proyectos destinados a incorporar nuevas capacidades de análisis forense, trazabilidad de criptoactivos y herramientas de investigación digital para su puesta a disposición de las correspondientes unidades de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Por otra parte, la modernización de la Red Global Contra‑Drones (SIGLO‑CD), concebida para la detección temprana y la neutralización eficaz de amenazas en infraestructuras críticas, pone de manifiesto que la respuesta frente a las amenazas híbridas exige un enfoque integral que combine ciberseguridad, inteligencia operativa y tecnología táctica de nueva generación.
La incorporación de inteligencia artificial y analítica avanzada plantea oportunidades operativas, pero también exige mecanismos de control, trazabilidad y auditoría. Tecnologías como la IA, el análisis masivo de datos o el uso de algoritmos predictivos generan grandes expectativas, pero también debates. ¿Cómo se están incorporando estas herramientas en el ámbito de la seguridad, garantizando siempre el respeto al marco legal y a los derechos fundamentales?
La Inteligencia Artificial (IA) representa una oportunidad estratégica para reforzar la eficacia y anticipación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Sin embargo, su despliegue debe realizarse bajo estrictos criterios de trazabilidad, transparencia y respeto al marco jurídico. Desde el CETSE trabajamos para que todas las soluciones basadas en IA cumplan escrupulosamente con el Reglamento Europeo de IA, con la Ley Orgánica 7/2021 de protección de datos en el ámbito policial y, en términos generales con toda la normativa aplicable en este campo, desde un enfoque que garantice el equilibrio entre innovación tecnológica y protección de los derechos fundamentales.
Desde España participamos activamente en proyectos europeos como STARLIGHT, TESSERA o EITHOS, donde se validan herramientas de identificación de patrones, análisis de audio, detección de objetos o lucha contra el robo de identidad. Estas iniciativas permiten testar tecnologías en entornos controlados, evaluar su impacto y asegurar que cualquier incorporación operativa respete principios éticos, legales y de proporcionalidad
El ecosistema de innovación en seguridad se apoya cada vez más en modelos de colaboración estructurada entre administraciones públicas, empresas tecnológicas y centros de investigación. Desde su experiencia, ¿qué papel desempeña la colaboración público-privada en el desarrollo y modernización de los sistemas tecnológicos de seguridad?
La colaboración público‑privada es hoy un pilar imprescindible para la evolución de los sistemas de seguridad. La complejidad tecnológica exige trabajar conjuntamente con empresas especializadas, centros tecnológicos y universidades, tanto en el diseño de proyectos como en la validación de prototipos y su despliegue operativo.
En este sentido, destacar que desde el CETSE se lidera la Comunidad de Usuarios (CoU) de I+D+i en Seguridad, que precisamente tiene como objetivo dinamizar el ecosistema nacional de I+D+i en seguridad, alineándolo con las prioridades europeas e impulsando la colaboración entre administración, industria y academia mediante la organización de jornadas, encuentros y actividades de networking que permiten, identificar necesidades de los usuarios finales y conectar estas necesidades con capacidades tecnológicas e iniciativas de I+D+i.
Además, la participación de España en proyectos europeos de I+D+i —como AHEAD, ENACT, MELCHIOR o COURAGEOUS— demuestra que la colaboración estructurada acelera el desarrollo de soluciones aplicables al terreno. El ecosistema de innovación actual permite que las necesidades de Policía Nacional y Guardia Civil se incorporen desde el inicio, garantizando que las tecnologías resultantes respondan a escenarios reales.
La eficacia de cualquier sistema depende, en última instancia, de la capacitación de los usuarios y de su integración en los procedimientos operativos. Por tanto, la formación y capacitación del personal es un factor clave. ¿Qué esfuerzos se están realizando para que los profesionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad puedan aprovechar plenamente las nuevas capacidades tecnológicas?
Ninguna herramienta tecnológica despliega todo su potencial sin una capacitación adecuada. Por ello, desde el CETSE impulsamos un modelo formativo continuo que combina cursos presenciales, plataformas online (como Moodle) y programas especializados en ámbitos como ciberseguridad, investigación digital, sistemas de frontera o nuevas plataformas de gestión. La transición a VioGén2, la evolución de la plataforma de Alertcops han ido acompañadas de programas formativos masivos y progresivos para asegurar una adopción eficaz.
Además, en sistemas tácticos o de comunicaciones críticas, la formación es continua. El Servicio de Radiocomunicaciones Emergencia del Estado (SIRDEE), por ejemplo, imparte miles de horas de capacitación anual para garantizar el uso correcto de terminales y las herramientas de gestión asociadas. Esta inversión en capital humano es clave para que los profesionales se sientan respaldados y preparados para extraer el mayor rendimiento de los nuevos sistemas.
Los sistemas de información para la seguridad están cada vez más condicionados por marcos europeos de cooperación, normalización e intercambio de datos. En el entorno europeo, esta cooperación en materia de información y comunicaciones es cada vez más relevante. ¿Cómo valora la coordinación con socios de la Unión Europea y qué retos persisten en este ámbito?
La cooperación con nuestros socios europeos es hoy más necesaria que nunca. España participa activamente en el diseño y validación de los grandes sistemas de información europeos para la seguridad —SIS, VIS, Eurodac, EES, ETIAS, ECRIS‑TCN, PNR, API— y en los grupos de trabajo de la Agencia Europea eu‑LISA y la Comisión Europea. Esto permite anticipar cambios regulatorios, adaptar nuestras arquitecturas y asegurar que España mantiene un papel relevante en el diseño de la seguridad europea.
El principal reto de futuro será gestionar la creciente complejidad del ecosistema de datos europeo y garantizar una interoperabilidad eficiente, segura y escalable. La llegada del Espacio Europeo de Datos de Seguridad, la evolución del Reglamente Europeo de IA y la transformación digital marcarán los próximos años. En España estamos bien posicionados, pero la coordinación seguirá siendo clave.
La evolución tecnológica apunta hacia entornos más automatizados, seguros por diseño y orientados a la gestión integral del ciclo del dato. SICUR suele ser también un escaparate de innovación. ¿Qué tendencias tecnológicas cree que marcarán la evolución de los sistemas de información y comunicaciones para la seguridad en los próximos cinco o diez años?
La seguridad se dirige hacia entornos más automatizados, resilientes y orientados al dato. Tecnologías como la Inteligencia Artificial de confianza, la analítica avanzada, las comunicaciones críticas 5G/6G, la detección inteligente de amenazas o los sistemas antidron evolucionarán de forma acelerada. También veremos un crecimiento significativo en herramientas de identidad digital, biometría avanzada y sistemas predictivos de apoyo a la investigación.
De igual manera, la integración de arquitecturas interoperables europeas, la automatización de procesos administrativos y la adopción de entornos de computación segura (incluyendo comunicaciones cuánticas) serán motores clave de transformación. La tendencia es clara: sistemas más robustos, automatizados y orientados a una gestión integral del ciclo del dato.
El diálogo entre instituciones, industria y expertos resulta esencial para anticipar riesgos y diseñar soluciones sostenibles en el tiempo. Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a los profesionales del sector de la seguridad que visitarán SICUR, tanto desde el ámbito institucional como desde la industria y el mundo académico?
SICUR es un punto de encuentro para todos los que trabajan en el ámbito de la seguridad. Mi mensaje para los profesionales es de reconocimiento y de impulso: la seguridad es un esfuerzo colectivo que requiere innovación constante, colaboración y una visión compartida entre instituciones, industria, expertos y sociedad. Cada avance tecnológico que se presenta en este foro contribuye a reforzar nuestra capacidad de proteger a los ciudadanos.
A quienes forman parte del sector, les animo a seguir colaborando con las administraciones, a mostrar soluciones innovadoras y a participar activamente en este ecosistema dinámico. La seguridad del futuro se construye desde la cooperación, la tecnología y el compromiso común. Y SICUR es uno de los mejores escenarios para avanzar juntos en ese camino.



