El Comisario Principal de la Unidad Central de Seguridad Privada en Madrid, Manuel Yanguas Menéndez, ha puesto en valor el sector de la seguridad privada al que considera “clave” para la “estabilidad y el progreso” del conjunto de la economía española.
Así se expresó durante su intervención en la Asamblea General Ordinaria 2025 de la Federación Empresarial Española de Seguridad (FES) que tuvo lugar hace unos días en la sede de la CEOE y donde subrayó el “compromiso de nuestras empresas de seguridad con la seguridad el país, uno de los pilares fundamentales de nuestra sociedad”.
En un mundo cada vez más interconectado y vulnerable, la labor que realizan las empresas de seguridad, dijo, “no solo es fundamental para garantizar la seguridad física de las personas y las empresas, sino que también es clave para la estabilidad y el progreso de nuestra economía”.
En este marco, significó que el sector de la seguridad privada juega un “papel esencial en la protección de lo más valioso que tenemos, nuestras vidas, nuestros hogares, nuestra forma de vivir”. “Pero, más allá de la protección material”, agregó, “esa seguridad a la que tanto contribuís también crea confianza, un valor intangible pero necesario, que impulsa la inversión y el desarrollo económico y social”.
En este sentido, destacó la oportunidad, cuando no obligación, de propiciar la formación continua, el uso de nuevas tecnologías y la colaboración entre todos los actores del sector, que consideró “ingredientes esenciales para seguir avanzando y adaptándonos a los nuevos desafíos que nos presenta el futuro”.
Nuevas normativas en ciernes
A su intervención, a modo de colofón del evento, le siguió la del Teniente Coronel Jefe del Servicio de Protección y Seguridad de la Guardia Civil, José Antonio Suarez Yánez, quien puso el acento en los cambios que las nuevas tecnologías conducirán a nueva seguridad privada: “A la vista de lo que está aconteciendo ahora mismo, a la vista de lo vertiginoso de la evolución tecnológica, a la vista de las reacciones que tenemos en Europa y a la vista de la situación geopolítica, creo que ahora mismo estamos en una nueva adolescencia” en este ámbito.

“Es decir”, se explicó, “no somos ni hombres ni niños, no sabemos todavía qué es lo que queremos o no tenemos claro por dónde queremos ir. Eso pasa con el tema de la evolución tecnológica y con la evolución de la normativa, que nos está aportando nuestras ganas de correr y de avanzar y de hacer mejores servicios”.
Al respecto, avanzó que desde la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “estamos enfrentándonos a unas transposiciones de una normativa que va a generar muchos cambios dentro del sector privado”, cambios cuya dirección aún están por ver.
“De hecho”, reconoció, “todavía no sabemos por dónde va a salir, porque son grandes proyectos que tienen todos sus pros y sus contras, hablamos de resiliencia, hablamos de diversidad, hablamos de infraestructuras críticas y de protección, hablamos de muchas cosas que todavía no sabemos por dónde vamos a ir”. Lo que sí está claro, finalizó, es que “la misión de todos es la seguridad pública por la parte del Estado y por la parte del sector privado”.



