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lunes, agosto 3, 2026

Los grafólogos forenses al servicio de la Justicia

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Sandra Cerro
Sandra Cerro
Grafóloga, perito calígrafo judicial, directora y profesora del Centro de Grafología Sandra Cerro y directora y profesora en la UDIMA, Cámara de Comercio de Madrid y ESERP Business & Law School.

Dentro del ámbito forense existen muchísimas ramas profesionales. Expertos dedicados, desde su especialidad, a contribuir con sus saberes y experiencia a la impartición de la justicia. Profesionales que contribuyen a aportar al juez esos conocimientos, específicos de áreas de especialidad muy concretas, que son imprescindibles para profundizar en los asuntos que están siendo judicializados.

“Forense” deriva del latín “fórum” (foro)

Los foros eran los lugares públicos, durante el Imperio Romano, en los que se llevaban a cabo las labores administrativas y también las sedes judiciales.

Por eso, hoy en día, se denomina “forense” al experto que, desde su rama de especialidad, interviene en el entorno de los juzgados y tribunales.

Peritos calígrafos y grafólogos, los “detectives de la escritura”

Una de esas ramas de especialidad es el estudio y examen de la escritura.

Y sobre este objeto de estudio intervienen los grafólogos forenses y los peritos calígrafos.

Ambas son profesiones que se suelen confundir una con otra o se nombran indistintamente, pero presentan grandes diferencias.

No es infrecuente que una persona a la que, por ejemplo, han falsificado una firma, busque en Google a un grafólogo, cuando, realmente, el servicio que está requiriendo es el de un perito calígrafo.

Es importante delimitar las diferencias entre unos y otros profesionales, especialistas ambos en el estudio de la escritura manuscrita.

El grafólogo forense a vista de lupa. Funciones y supuestos

Los grafólogos forenses estudian los rasgos de personalidad a través del análisis de la escritura.

Realizan aportaciones, en gran parte, referidas al ámbito de la Criminología, la perfilación criminal y también como soporte a los psicólogos forenses, en la evaluación de la personalidad con técnicas proyectivas gráficas: dibujo y escritura.

La mayor parte de los casos en los que se solicita la colaboración de un grafólogo forense son de ámbito criminal.

A través de la escritura se puede detallar, de forma muy minuciosa, el perfil delictivo de un individuo.

Determinados rasgos gráficos pueden estar reflejando aspectos muy concretos de la personalidad, y revelar incluso posibles desviaciones psicológicas o patologías, que le hayan inducido a cometer un crimen.

En casos de maltrato o abuso a menores, la figura del grafólogo forense puede aportar mucha información acerca de cómo se sienten los pequeños o de qué tipo de agresión o maltrato pueden haber sufrido. En estos supuestos, el trabajo del grafólogo se focaliza, principalmente, en el análisis pormenorizado de los dibujos infantiles y una entrevista personal.

Otros casos frecuentes en los que resulta necesaria la intervención de un grafólogo, en un ámbito forense, es para determinar la nulidad o no de un testamento ológrafo, en base a posibles alteraciones sospechosas en el documento.

No son infrecuentes los casos de testamentos realizados mediante mano guiada, en estado de deterioro cognitivo (demencial, alzhéimer, consumo de sustancias o medicamentos, etcétera), o firmados mediante coacción, abuso o engaño.

Y, por último, el análisis de las cartas de despedida de personas que se han quitado intencionadamente la vida es otro de los supuestos de intervención, afortunadamente menos frecuentes, de los grafólogos forenses.

En estos casos, su función será analizar la carta en cuestión para determinar si ésta se realizó con auténtico convencimiento de dejar un testimonio escrito, por parte de su autor, antes de quitarse la vida, o si, por el contrario, existen indicios de coacción o u otro tipo de alteraciones endógenas o exógenas en el manuscrito.

Naturalmente, todos estos supuestos son temas delicadísimos que deben tratarse con muchas cautelas y examinarse con minucioso detalle.

La evaluación del grafólogo forense será una prueba más, complementaria, entre otras muchas.

Jamás será llevada a cabo como una prueba única, pero sí será determinante en los casos en los que un texto o firma autógrafos sean los protagonistas indiscutibles del caso que se dirime.

El perito calígrafo: una breve aproximación

Por otra parte, están los peritos calígrafos.

Estos son los expertos que aportan sus conocimientos, en este ámbito forense, sobre todo, en casos de falsificación o manipulación de documentos manuscritos, supuestos de testamentos ológrafos o casos en los que quepan dudas sobre la autoría de un determinado autógrafo.

A estos profesionales dedicaré, más ampliamente, otro artículo en esta sección.

Sandra Cerro es grafóloga y perito calígrafo

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