Por Antonio Bonet Muñiz, miembro del Órgano de Comunicación de AIMCSE en España, analista de inteligencia económica y geopolítica y graduado en Economía.
El desempeño económico de los países del Mercosur es clave para entender el impacto potencial del tratado con la Unión Europea. Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia (último integrante en unirse al Mercado Común del Sur) presentan estructuras productivas y dinámicas comerciales diversas, lo que influirá en los beneficios y desafíos que enfrentarán con el acuerdo. Mientras que la reducción de aranceles y el acceso a nuevos mercados pueden fortalecer el comercio y la inversión extranjera, factores como la competencia desigual, la resistencia de sectores europeos y la incertidumbre política dentro del Mercosur, especialmente por la posible salida de Argentina, generan dudas sobre su implementación. Si bien el tratado no transformará de inmediato la economía de los bloques, su éxito dependerá de cómo cada país aproveche sus oportunidades y mitigue sus riesgos para consolidar un crecimiento estable y sostenible
Introducción
Las relaciones comerciales internacionales están en constante evolución, marcadas por cambios políticos y económicos que redefinen alianzas y estrategias. En este contexto, el Mercosur y la Unión Europea han trabajado durante años para alcanzar un acuerdo comercial que promete con la promesa de abrir nuevas oportunidades para ambas partes, pero que también enfrenta importantes obstáculos. Con el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, el panorama global se vuelve aún más incierto, tanto para la UE y el resto de Occidente, como para los países de América del Sur.
Este artículo examina la situación económica del Mercosur y su relación con la Unión Europea, poniendo el foco en los desafíos y oportunidades del acuerdo en un contexto internacional cada vez más volátil. En lugar de un estudio estructural del bloque, el análisis se centrará en cómo los datos económicos de sus países pueden impactar en la UE si el acuerdo comercial llega a concretarse
Pero, antes que todo, ¿qué es el Mercosur?
El Mercado Común del Sur más conocido por Mercosur, actualmente es un convenio de unión entre cinco naciones ya que, aunque originalmente eran seis, Venezuela se encuentra suspendida en todos los derechos y obligaciones inherentes a su condición de Estado Parte. Fue creado en 1991 con el propósito de impulsar la integración económica, comercial y política en América del Sur. Su principal objetivo es fortalecer el comercio entre los países miembros, eliminando barreras arancelarias y facilitando el intercambio de bienes y servicios. Busca así mejorar la competitividad de la región en el mercado global, permitiendo una mejor posición en negociaciones internacionales y atrayendo inversiones extranjeras.
También promueve la estabilidad económica y política, fomentando la cooperación entre sus integrantes para garantizar el desarrollo sostenible y la consolidación democrática. Pero, más allá del ámbito comercial, el bloque impulsa la libre circulación de personas, el desarrollo de infraestructuras y la cooperación en educación, ciencia y cultura,
consolidándose como un espacio clave para la integración regional.
Es importante resaltar que los cinco países miembros son muy diferentes entre ellos, tanto en términos económicos como en su nivel de desarrollo. Brasil, socio principal, alberga más del 70% de la población, del territorio y del PIB total de la unión, mientras que la participación de Paraguay sumada a la de Uruguay y Bolivia (aprobada su inclusión en 2024) no llega al 5% en ninguna de las tres variables.
Por otro lado, Argentina se clasificaría como el segundo socio comercial más grande del Mercosur, aunque, su presidente Javier Milei ha manifestado su intención de abandonar el bloque, argumentando que limita la apertura del país al comercio global y bloquea un posible pacto de libre comercia con los EEUU de Donald Trump. Esta postura ha generado incertidumbre sobre el futuro de la integración regional y el impacto que podría tener en las relaciones económicas de Argentina con sus principales socios.
Análisis económico de cada país del Mercosur
Para averiguar si Mercosur pudiese ser considerado como un posible buen socio para la UE es imprescindible analizar de manera concisa la evolución económica en los últimos 15 años de los miembros. Para ello, se mostrarán los gráficos de cuatro de los indicadores económicos (PIB, PIB per cápita, inflación y tasa de desempleo) que mejor pueden ayudar a entender la situación de cada país ya que muestran el desempeño de un estado y permiten obtener un diagnóstico integral, ya que combinan el análisis del crecimiento, la calidad de vida, la estabilidad de los precios y la salud del mercado laboral, factores esenciales para entender el contexto económico de cualquier país. Aun así, durante el análisis se hará referencia a otros indicadores.
Brasil
Brasil es con diferencia la economía más grande de Mercosur. Posee una economía ampliamente diversificada, destacando sectores como la agricultura, la energía o el sector servicios. En la última década, Brasil se ha enfrentado a altibajos económicos. Sufrió una grave recesión en 2015-2016, de la que ha comenzado a recuperarse de manera moderada. Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), su tasa de crecimiento del PIB ha fluctuado alrededor del 2-3% en los últimos años y se espera que así sea hasta 2029 (año tope de las estimaciones del WEO), aunque las proyecciones son complicadas debido a la incertidumbre interna, entre otros motivos por el estado de salud de su dirigente.
La inflación ha sido y sigue siendo un desafío para Brasil, aunque en los últimos años se ha mantenido relativamente controlada. A pesar de la reducción de la pobreza y el desempleo, una parte significativa de la población sigue enfrentando dificultades debido al alto costo de vida. En términos de PIB per cápita, Brasil se posiciona como una economía de gran tamaño y con potencial, pero la elevada desigualdad (Índice de Gini de 0,52 en 2023) limita la distribución equitativa de los beneficios del crecimiento. Esto genera marcadas diferencias en la calidad de vida según la región y el nivel socioeconómico.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del WEO (World Economic Outlook) del FMI.
Por otro lado, tras el aumento del desempleo provocado por la recesión y la pandemia, se prevé que la tasa se estabilice en torno al 7%, un nivel relativamente moderado para la que es la mayor economía de América Latina. Sin embargo, persisten desafíos estructurales, que impiden que la recuperación del mercado laboral beneficie de manera uniforme a toda la población.
Brasil es la novena economía a nivel mundial en cuanto a PIB se refiere, aunque cuenta con un gran sector público, este posee elevados niveles de gasto que han contribuido a un déficit fiscal crónico y al aumento de la deuda pública, que ha alcanzado niveles preocupantes, cerca del 90% del PIB. A pesar de que se hayan llevado a cabo distintas reformas fiscales, e incluso una gran reforma en las pensiones por parte de Bolsonaro en 2020, la deuda pública parece estancada y con dificultades para reducirse.
Sector exterior Brasil es una economía clave a nivel mundial, pues además de estar incluida en el MERCOSUR, forma parte de otros bloques económicos internacionales como son las BRICS, o el G20, por lo que es uno de los actores más importantes en el ámbito global.
A continuación, analizaremos su sector exterior:
• Exportaciones
Según el OEC (Observatorio de Complejidad Económica), las exportaciones brasileñas principales en valor total y como porcentaje del comercio exterior son:
Principales exportaciones de Brasil
– Soja: 53,1 mil millones de dólares (14,9%)
– Petróleo crudo: 45,6 mil millones (12,8%)
– Mineral de hierro: 34 mil millones (9,55%)
– Azúcar en bruto: 16,2 mil millones (4,54%)
– Maíz: 14,4 mil millones (4,06%)
Principales destinos de exportación
– China: 106 mil millones de dólares (29,8%)
– Estados Unidos: 37 mil millones (10,4%)
– Argentina: 17,2 mil millones (4,85%)
– Países Bajos: 11,4 mil millones (3,20%)
– Chile: 8,68 mil millones (2,44%)
Desde una perspectiva geopolítica, China es, con gran diferencia, el principal socio comercial de Brasil, absorbiendo más del 30% de sus exportaciones, el doble de la suma de los dos siguientes países en la lista. Esto evidencia la fuerte dependencia de Brasil del mercado chino.
La Unión Europea solo aparece entre los cinco principales destinos a través de Países Bajos, con un modesto 3%, seguido de España y Alemania con un 2% cada uno. En total, la UE representa aproximadamente el 15% de las importaciones brasileñas, un porcentaje relativamente bajo que podría aumentar si se concreta el acuerdo UE-Mercosur.
En 2023, Brasil exportó un total de 355 mil millones de dólares, siendo el exportador número 22 en el mundo. Durante los últimos cinco años, las exportaciones de Brasil han aumentado en más de cien mil millones de dólares.
• Importaciones
Por otro lado, de las importaciones podemos destacar productos industriales como combustibles minerales, maquinaria, automóviles y fertilizantes.
Principales importaciones de Brasil:
– Petróleo refinado: 18,5 mil millones de dólares (7,29%)
– Fertilizantes: 15,8 mil millones de dólares (6,23%)
– Petróleo crudo: 9,4 mil millones de dólares (3,71%)
– Piezas y accesorios para vehículos: 7,52 mil millones de dólares (2,97%)
– Coches: 6,1 mil millones de dólares (2,41%)
Principales países de origen de las importaciones:
– China: 57,5 mil millones de dólares (22,7%)
– Estados Unidos: 39,9 mil millones de dólares (15,7%)
– Alemania: 13,7 mil millones de dólares (5,40%)
– Argentina: 12,1 mil millones de dólares (4,76%)
– Rusia: 11,1 mil millones de dólares (4,40%)
Brasil depende de importaciones estratégicas de combustibles, tecnología y bienes industriales, lo que refleja su necesidad del exterior para sostener su sector productivo y energético. Destaca la importación de petróleo refinado, a pesar de ser un gran exportador de petróleo crudo, lo que sugiere una falta de capacidad de refinación interna.
En términos geopolíticos, China y Estados Unidos dominan tanto las exportaciones como las importaciones, situando a Brasil en una posición de equilibrio entre ambas potencias.
Alemania y Argentina son fuentes clave de bienes industriales y automotrices, mientras que Rusia juega un papel importante en la provisión de energía y fertilizantes.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del World Economic Outlook del FMI.
Al contrario de lo que se pueda pensar, por los datos observados en la importación y exportación de bienes, el saldo de la balanza por cuenta corriente de Brasil no posee superávit, ya que incluye tanto las exportaciones netas de bienes como de servicios, ingresos netos y transferencias corrientes netas. Esto es común en países que exportan materias primas, pero dependen de inversión extranjera y de la importación de servicios.
La Inversión Extranjera Directa (IED) influye en la balanza de pagos al mejorar la cuenta financiera con entrada de capital, pero también puede afectar la cuenta corriente si genera una alta salida de rentas en forma de repatriación de beneficios y pagos a inversores extranjeros, manteniendo la dependencia de capital externo.
Sin embargo, si se lleva a cabo el pacto UE-MERCOSUR el mercado intraempresa de empresas europeas podría mitigar este problema si se establecen filiales europeas en Brasil que reinviertan sus beneficios en el país en lugar de repatriarlos, reduciendo la salida de rentas y mejorando el saldo de la balanza de pagos. Asimismo, si el pacto facilita la integración de Brasil en las cadenas de valor europeas y fomenta la producción local de bienes intermedios en lugar de su importación, el país podría reducir su déficit comercial en servicios y manufacturas, disminuyendo su vulnerabilidad económica.
Argentina
Argentina hoy en día se encuentra en una situación económica ambigua. Se debe tener en cuenta, además, por las últimas declaraciones de su presidente en una entrevista con la agencia Bloomberg, que éste está dispuesto a sacar a su país del MERCOSUR si se convierte en obstáculo para cerrar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos.
Hasta la llegada de la pandemia, Argentina presentó fluctuaciones económicas recurrentes, pero a partir de 2022 entró en una fase de contracción que llevó a una caída del PIB del en 2024. No obstante, aunque espera que el PIB caiga un 3,4% para este 2024, se anticipa un rebote del 5% en 2025.
Para el gráfico de la inflación se han utilizado los datos de variación interanual del Índice de Precios al Consumidor del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina), ya que reflejan con mayor precisión la evolución reciente de la inflación. A pesar de ser un problema persistente en el país, la inflación interanual alcanzó un alarmante 289,4% en abril de 2024, pero en enero de 2025 ya había descendido a 84,5%, un comportamiento atípico en la tendencia histórica de Argentina. Según Moody’s, esta caída sugiere una recuperación económica más rápida de lo esperado. No se han utilizado los datos del FMI, ya que su última actualización, en octubre, no reflejaba con exactitud la situación actual. Además, no se han proyectado valores futuros, dado que la volatilidad de este escenario hace que cualquier previsión sea altamente incierta.


Fuente: Elaboración propia a partir de datos del World Economic Outlook del FMI.
Además del aumento en la tasa de desempleo, Argentina ha experimentado un incremento en la pobreza y la desigualdad. En el segundo trimestre de 2024, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso, aumentó a 0,436 desde 0,417 en el mismo periodo de 2023, indicando una mayor desigualdad. Durante este trimestre, los ingresos de las familias más ricas fueron 14 veces superiores a los de las familias con menos recursos.
Aunque el PIB per cápita de Argentina sigue siendo uno de los más altos de Sudamérica, la inflación y la desigualdad han erosionado el poder adquisitivo de la población. Como resultado, la tasa de pobreza alcanzó el 55% en el primer trimestre de 2024, un nivel no visto desde la crisis de 2001-2002. Sin embargo, la rápida recuperación económica permitió reducir esta cifra al 39% en el tercer trimestre del mismo año. Cabe destacar por otro lado, que la deuda pública ha disminuido significativamente gracias a un superávit fiscal histórico (el primero en catorce años), consecuencia de las medidas de control fiscal implementadas por el gobierno, que han ayudado a reducir el riesgo país (cayendo a valores de hace siete años) y moderar la inflación.
Sector exterior
Uno de los puntos fuertes de Argentina es su superávit en su balanza comercial. Según el INDEC, en diciembre de 2024, las exportaciones totalizaron 7.035 millones de dólares y las importaciones 5.369 millones. La balanza comercial presentó un superávit de 1.666 millones con un resultado positivo por décimo tercer mes consecutivo.
Los datos presentados a continuación con respecto a enero de 2025 del sector exterior argentino se han obtenido directamente del INDEC.
• Exportaciones
Principales productos exportados:
– Harina y pellets de soja – 11,3%
– Maíz en grano (excluido para siembra) – 9,4%
– Aceites crudos de petróleo – 9,1%
– Aceite de soja en bruto – 8,0%
– Trigo y morcajo (excluido trigo duro y para siembra) – 7,5%
Las diez principales exportaciones representaron el 60,1% del total. Los productos agrícolas e industriales lideran, con la harina y pellets de soja, el maíz, el aceite de soja y el trigo a la cabeza. También son claves el petróleo crudo, el oro, la carne bovina y los vehículos de carga. Las exportaciones evidencian la fortaleza del sector agroindustrial y ganadero y su rol clave en la balanza comercial del país.
• Importaciones
Principales productos importados:
– Partes de teléfonos y aparatos de emisión/transmisión – 2,0%
– Productos inmunológicos dosificados – 1,8%
– Vehículos para transporte de personas (1.000-1.500 cm³) – 1,4%
– Alúmina calcinada – 1,3%
– Vehículos para transporte de personas (≤ 1.000 cm³) – 1,2%
A diferencia de las exportaciones los diez principales productos importados representaron únicamente el 12,9% del total. Lo que da a entender que Argentina no posee una necesidad concreta de ningún bien con respecto a otros. Destacando el sector automotriz con la importación de vehículos, cajas de cambio y autopartes, además de la compra de gasóleo.

Fuente: www.indec.gob.ar
En esta imagen del INDEC se observa que Argentina mantiene un superávit comercial con Chile y Estados Unidos, lo que indica que exporta más de lo que importa desde estos países, beneficiando su balanza comercial. En contraste, registra déficits con Brasil, China y la Unión Europea, reflejando una fuerte dependencia de importaciones desde estos mercados. En este contexto, un acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE podría ser una oportunidad para mejorar el equilibrio comercial. Sin embargo, Javier Milei prioriza un tratado con Estados Unidos, a pesar de que la balanza comercial con este país es mucho más ajustada.

Entre 2016 y 2018, Argentina tuvo déficit comercial por altas importaciones. De 2019 a 2021 logró superávit gracias a una reducción en compras externas. En 2023 la balanza fue más inestable, pero en 2024 y enero de 2025 el superávit se consolidó con exportaciones en alza y control de importaciones, reflejando una recuperación comercial.
Paraguay
A pesar de no ser una economía muy grande, Paraguay ha demostrado una gran capacidad de adaptación. Según el Banco Mundial, el país ha experimentado un crecimiento económico continuo gracias a políticas macroeconómicas sólidas, con un control de la inflación y una gestión fiscal conservadora. Paraguay a pesar de ser una economía pequeña, ha tenido un crecimiento bastante continuado (hay variaciones grandes, pero casi siempre en positivo, lo que indica crecimiento).
Si observamos su PIB únicamente en 2012 y en los años de la pandemia ha visto decrecer su PIB, y lo ha hecho en valores bastante reducidos. Por lo que como se ha comentado antes, Paraguay es un país bastante resiliente. Se espera además según el WEO, que crezca un 4% anual durante el próximo lustro. Paraguay tiene un PIB per cápita medio-bajo en comparación con otros países de la región económica. Aunque ha mostrado una tendencia al alza, la desigualdad y la presión sobre los precios siguen siendo desafíos importantes. En 2022, la inflación alcanzó cerca del 10% debido a las sequías, la devaluación de la moneda y el efecto rebote del consumo tras la pandemia, lo que provocó un fuerte aumento en los precios. Combinado con un PIB per cápita aún modesto, esto ha intensificado las desigualdades económicas. Para los próximos años, se proyecta una inflación cercana al 4%, un objetivo clave del gobierno paraguayo, que logró mantener este nivel en 2023 y 2024.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del World Economic Outlook del FMI.
Sin embargo, no todo es malo con respecto al poder adquisitivo de los paraguayos, como se ha mencionado previamente, Paraguay ha mantenido una política fiscal conservadora, con índices de deuda pública bajos (cerca del 20% del PIB durante los años previos a la pandemia). En la actualidad, se sitúa alrededor del 40%, manteniéndose aún en niveles relativamente bajos, que, de acuerdo con el WEO, no anticipa un incremento en los próximos años. Además, es importante resaltar que este desembolso público se ha enfocado principalmente en mejorar las infraestructuras, la educación y la salud, lo que ha llevado a que la tasa de pobreza en el país se encuentre alrededor del 17% de la población. Un dato muy importante, si destacamos que hace tan solo 20 años, la mitad de la población se encontraba en esta situación.
Sector exterior
La economía paraguaya está muy vinculada al mercado exterior; se debe, en gran medida, a que su economía depende principalmente de la agricultura, especialmente de la soja y el maíz, además de la ganadería y el sector de energía, siendo la generación de electricidad uno de sus pilares fundamentales.
• Exportaciones
Principales exportaciones de Paraguay:
– Soja: 3,26 mil millones de dólares (26,7%)
– Electricidad: 1,51 mil millones de dólares (12,4%)
– Maíz: 876 millones de dólares (7,18%)
– Harina de soja: 827 millones de dólares (6,78%)
– Carne bovina: 814 millones de dólares (6,67%)
Principales socios comerciales:
– Argentina: 4 mil millones de dólares (32,8%)
– Brasil: 3 mil millones de dólares (24,5%)
– Chile: 1,26 mil millones de dólares (10,4%)
– Estados Unidos: 300 millones de dólares (2,45%)
– Uruguay: 274 millones de dólares (2,25%)
Como se puede ver Argentina y Brasil y en menor medida Uruguay absorben la mayor parte de sus exportaciones, lo que hace a Paraguay dependiente de las reglas y estabilidad del bloque del Mercado del Sur. Además, cabe destacar la electricidad como uno de los pilares de su comercio exterior. Paraguay es uno de los mayores exportadores de energía eléctrica a nivel mundial, pero paradójicamente enfrenta frecuentes apagones debido a la falta de potencia disponible en el país. Solo consume el 16% de la electricidad que genera, mientras que el resto se exporta, principalmente a Argentina y Brasil, con quienes comparte las centrales hidroeléctricas de Yacyretá y Itaipú. Además, gran parte de esta energía se vende a un precio inferior al de mercado, lo que ha generado debates sobre el impacto en el desarrollo energético interno.
Como conclusión de estas exportaciones de vemos que Paraguay es clave dentro del Mercosur, pero su dependencia del bloque limita su autonomía comercial.
• Importaciones
Principales importaciones de Paraguay:
– Equipo de transmisión: 2,04 mil millones de dólares (12,5%)
– Petróleo refinado: 1,99 mil millones de dólares (12,2%)
– Coches: 561 millones de dólares (3,43%)
– Pesticidas: 427 millones de dólares (2,61%)
– Fertilizantes minerales o químicos mixtos: 341 millones de dólares (2,09%)
Principales socios comerciales:
– China: 5,41 mil millones de dólares (33,1%)
– Brasil: 3,9 mil millones de dólares (23,9%)
– Estados Unidos: 1,28 mil millones de dólares (7,81%)
– Argentina: 1,17 mil millones de dólares (7,16%)
– Alemania: 341 millones de dólares (2,08%)
Paraguay depende en gran medida del Mercosur y de China (su mayor proveedor), importa mucha tecnología; pesticidas y fertilizantes, lo que hace destacar aún más la dependencia en el sector primario de su economía y la escasa industrialización que tiene.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del World Economic Outlook del FMI.
Uno de los grandes desafíos de Paraguay es diversificar su economía. Aunque la agricultura le ha dado una base sólida, el país debe trabajar en fomentar el sector industrial, pues a pesar de su riqueza en capital natural, Paraguay es muy vulnerable a riesgos climáticos y cambios en los precios de las materias primas, como se observa en su balanza de pagos del año 2022, provocados por la subida de los precios. Según el WEO se espera que de aquí en adelante la balanza sea deficitaria, aunque no en gran medida.
Uruguay
Uruguay se destaca en América Latina por su alto ingreso per cápita y por sus bajos niveles de desigualdad y pobreza. Siendo su PIB per cápita el segundo más alto de toda la región sudamericana, únicamente superado por Guyana (país muy a tener en cuenta en el contexto geopolítico en los próximos años). Dentro del Mercosur, Uruguay se destaca como una economía pequeña pero sólida y diversificada, en contraste con Paraguay. Su deuda pública se mantiene en niveles controlables, oscilando entre el 50% y el 60% del PIB, sin previsiones de grandes fluctuaciones en el futuro. El país ha experimentado un crecimiento económico moderado y sostenido, con un PIB estable que, según el FMI, se mantendrá entre el 2,5% y el 3% en los próximos cinco años. La tasa de desempleo, por su parte, es manejable y se espera que permanezca estable.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del World Economic Outlook del FMI.
En cuanto a la inflación, las variaciones anuales se sitúan entre el 4% y el 5%, dentro del rango fijado como objetivo por el Banco Central de Uruguay (entre el 3% y el 6%). Además, el país presenta una baja desigualdad y una clase media fuerte, que representa aproximadamente el 60% de la población, según el Banco Mundial.
Estos factores reflejan un país con una economía estable y predecible donde las instituciones funcionan de manera eficiente y los indicadores macroeconómicos están bajo control. En un contexto regional marcado por crisis e incertidumbre, Uruguay se consolida como una de las economías más equilibradas y mejor gestionadas de América del Sur.
Sector exterior
El país ha mantenido una economía estable en las últimas décadas, apoyada en sectores como la agroindustria, el turismo, y los servicios financieros.
•Exportaciones
Principales exportaciones de Uruguay
– Sulfato de leña química – 2,11 mil millones de dólares (19,1%)
– Carne bovina – 2 mil millones de dólares (18,5%)
– Arroz – 621 millones de dólares (5,64%)
– Leche concentrada – 607 millones de dólares (5,51%)
Principales socios comerciales (destinos de exportación)
– China – 2,34 mil millones de dólares (21,3%)
– Brasil – 1,92 mil millones de dólares (17,5%)
– Estados Unidos – 880 millones de dólares (7,99%)
– Argentina – 569 millones de dólares (5,17%)
– Países Bajos – 568 millones de dólares (5,16%)
Si se suman las exportaciones hacia Argentina y Brasil, el Mercosur en su conjunto se posiciona como el principal socio comercial de Uruguay. Sin embargo, China sigue siendo un actor clave, con un volumen de importaciones similar al del bloque sudamericano, destacándose en la compra de carne bovina y productos agroindustriales. Ambas regiones mantienen una relación estrecha, con reuniones frecuentes entre sus líderes para evaluar posibles Tratados de Libre Comercio, e incluso Uruguay ha propuesto extender estos acuerdos con China a todo el Mercosur.
A pesar de que se está focalizando sobre todo en la exportación de bienes, cabe destacar a Uruguay como un gran exportador de servicios. Prácticamente el 30% de sus exportaciones son de este tipo, destacando el turismo por encima del resto con un 41% del total.

Fuente: www.uruguayxxi.gub.uy
•Importaciones
Principales importaciones de Uruguay:
– Petróleo crudo: 1,07 mil millones de dólares (7,96%)
– Petróleo refinado: 839 millones de dólares (6,23%)
– Coches: 550 millones de dólares (4,08%)
– Camiones de entrega: 418 millones de dólares (3,10%)
– Equipo de transmisión: 330 millones de dólares (2,45%)
Principales países de origen de las importaciones:
– Brasil: 3,03 miles de millones de dólares (22,5%)
– China: 2,49 miles de millones de dólares (18,5%)
– Argentina: 1,5 mil millones de dólares (11,1%)
– Estados Unidos: 1,23 mil millones de dólares (9,12%)
– Nigeria: 534 millones de dólares (3,97%)
Al igual que con las exportaciones, Uruguay depende principalmente de Brasil, China y Argentina para sus suministros. Las importaciones clave incluyen petróleo crudo, vehículos y equipos de transmisión. Por lo que al igual que los otros socios, tiende a exportar materias primas e importar productos industrializados.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del World Economic Outlook del FMI.
Entre 2012 y 2023, Uruguay ha registrado un saldo comercial negativo en la mayoría de los años, reflejando un volumen de importaciones superior al de sus exportaciones. A pesar de contar con un sector servicios ampliamente desarrollado, el peso de las importaciones sigue siendo significativo, ya que el país depende en gran medida de bienes industriales y productos de consumo masivo que no puede producir localmente debido a su limitada capacidad manufacturera. Como resultado, el valor de sus importaciones supera al de sus exportaciones, tanto en materias primas como en servicios, manteniendo un déficit comercial recurrente.
Bolivia
También se examinará la economía de Bolivia, que desde 2024 es miembro oficial del Mercosur. No obstante, dado su tamaño económico y la disponibilidad de datos mayoritariamente anteriores a su plena adhesión, resulta complejo evaluar su impacto actual en el bloque. Por ello, se presentará un análisis conciso de su situación económica, así como de los potenciales beneficios y desafíos que su integración podría implicar.
Bolivia ha experimentado un crecimiento económico moderado, impulsado principalmente por la explotación de recursos naturales, especialmente gas, oro y litio, este último con uno de los yacimientos más importantes del mundo. A pesar de estos recursos estratégicos, su economía sigue dependiendo en gran medida de sectores primarios y enfrenta desafíos similares a los de Paraguay.
Gracias a la creciente demanda de gas y litio en la industria tecnológica, las exportaciones de estos productos han aumentado, permitiendo un crecimiento económico sostenido del 4-5% en los últimos años. No obstante, al estar altamente vinculada a los precios internacionales de las materias primas, la economía boliviana es vulnerable a fluctuaciones en la demanda global. En términos de política fiscal, Bolivia ha seguido un enfoque expansivo en los últimos años, con un aumento del gasto social en salud y educación, lo que ha contribuido a una significativa reducción de la pobreza. Sin embargo, este modelo ha generado un incremento en la deuda pública, que, según proyecciones del FMI, podría acercarse al 100% del PIB en los próximos años.
Análisis conjunto exportaciones e importaciones Mercosur-UE
A continuación, una vez finalizada la revisión económica de cada miembro del Mercosur, se realiza un análisis conjunto de las exportaciones e importaciones entre el Mercosur y la Unión Europea. Este análisis se centra en los flujos comerciales totales entre ambos bloques, evaluando las características de los bienes y servicios intercambiados con el fin de comprender mejor las necesidades de cada región y cómo el tratado puede fortalecer la complementariedad económica entre ambos bloques

Gráfico 1: Saldo comercial MERCOSUR-UE 2023

Gráfico 2: Saldo comercial MERCOSUR-UE (enero 24- septiembre 24)
Saldo comercial Mercosur-UE: Un equilibrio cada vez más cercano
El comercio entre Mercosur y la Unión Europea ha estado marcado en los últimos 10 años por un saldo comercial negativo para Mercosur, con importaciones superiores a las exportaciones. Sin embargo, los datos de 2024 y los últimos meses de 2023 muestran una reducción significativa de este déficit, lo que sugiere una mayor estabilidad en la relación comercial entre ambos bloques.
Con vistas al futuro respecto al pacto, es esencial que las diferencias comerciales sean lo menores posibles, ya que esto facilita negociaciones más equitativas y con mayores posibilidades de llegar a buen puerto. A continuación, se mostrará cuáles han sido los principales productos según el SECEM (Sistema de Estadísticas de Comercio Exterior del Mercosur) que se han comercializado entre la UE y el Mercado Común del Sur.
• Exportaciones de Mercosur a la UE (2023)
1. Aceites crudos de petróleo → 9,9 mil millones USD (18,2%)
2. Tortas y residuos de aceite de soja → 4 mil millones USD (7,3%)
3. Café sin tostar ni descafeinar → 3,4 mil millones USD (6,2%)
4. Porotos de soja (excluidos para siembra) → 2,9 mil millones USD (5,3%)
5. Harina y «pellets» de soja → 2,2 mil millones USD (4%)
• Importaciones de Mercosur desde la UE (2024)
1. Productos inmunológicos → 1,7 mil millones USD (3,8%)
2. Gasolinas (excluyendo aviación) → 0,85 mil millones USD (1,8%)
3. Partes de turborreactores/turbopropulsores → 0,7 mil millones USD (1,5%)
4. Medicamentos con hormonas polipeptídicas o proteínicas → 0,69 mil millones USD (1,5%)
5. Medicamentos con compuestos heterocíclicos → 0,58 mil millones USD (1,3%)
La UE demanda muchas materias primas de Mercosur (petróleo, soja, café), mientras que Mercosur depende de la UE para productos industriales. Esto es una muestra de la necesidad mutua, tanto para la industrialización de uno, como para la estabilidad y el desarrollo del otro.
Oportunidades y desafíos para las empresas en el pacto UE-Mercosur
Como ha quedado evidenciado anteriormente, el Mercosur es un mercado estratégico con vastos recursos naturales, una base industrial en crecimiento y una ubicación clave en el comercio global. La relación con la Unión Europea, a través del posible acuerdo comercial Mercosur-UE, abre nuevas oportunidades para las empresas del bloque, pero también plantea obstáculos importantes.
Es por ello que es crucial analizar las ventajas y desventajas que las empresas pueden encontrar en este contexto, así como los factores que aún generan incertidumbre en las negociaciones del tratado. Si bien el acuerdo puede impulsar la competitividad y el acceso a mercados europeos, también plantea retos en términos de regulación, adaptación tecnológica y competencia con productos europeos. Asimismo, se explora los aspectos que aún están en debate, como las condiciones para sectores estratégicos (agroindustria, industria manufacturera, farmacéutica, automotriz, etc.), los mecanismos de protección para las economías locales y los desafíos políticos que pueden influir en la implementación del tratado.



Aunque se han presentado el mismo número de ventajas y desventajas del tratado, cabe destacar que sus beneficios son mucho más significativos. La expansión del comercio, la atracción de inversión y la modernización de sectores estratégicos hacen que el acuerdo sea altamente favorable para ambas regiones. Si bien existen desafíos, estos pueden gestionarse sin comprometer su éxito. No obstante, su impacto no será tan inmediato ni transformador como algunos esperan, ya que su implementación será gradual y dependerá de factores políticos y económicos.
Conclusiones: ¿Es entonces el Mercosur un punto geoestratégico a tener en cuenta?
El Mercosur se posiciona como un bloque económico de gran interés estratégico y económico a nivel global. A excepción de Argentina, cuya evolución económica sigue siendo incierta, los demás países del bloque han mantenido un crecimiento sostenido, consolidándose como mercados atractivos para la inversión. Aunque cada uno enfrenta desafíos particulares, el panorama general sugiere que esta tendencia se mantendrá al menos durante el próximo lustro.
Uno de los factores clave a la hora de determinar su importancia geoestratégica es su relación con las grandes potencias económicas. China, Estados Unidos y, en menor medida, la Unión Europea, se encuentran entre sus principales socios comerciales, lo que refleja el alto valor que estos actores le otorgan a la organización. En este contexto de competencia global, el pacto Mercosur-UE cobra una relevancia especial, ya que permitiría fortalecer la cooperación entre los dos bloques, reducir la dependencia del comercio de ambos con China y equilibrar la influencia de Estados Unidos en él.
Este acuerdo no solo abriría nuevas oportunidades para los países sudamericanos en términos de exportaciones y atracción de inversiones, sino que también consolidaría al Mercosur como un actor clave en el comercio internacional, con una mayor capacidad para negociar en un escenario geopolítico dominado por las dos mayores economías del mundo.
Por tanto, el Tratado Mercosur-UE representa una oportunidad clave para ambas regiones, pero su impacto es difícil de prever y no será tan grande como se imagina. La complementariedad comercial entre los bloques es una de sus mayores ventajas: mientras el Mercosur puede suministrar materias primas y productos agroalimentarios, la UE aporta tecnología, maquinaria e industria farmacéutica. Esta relación favorecería la diversificaría los mercados, beneficiando al Mercosur al reducir su dependencia de China y Estados Unidos, mientras que permitiría a la UE ampliar su presencia en América Latina.
No obstante, esta interacción también podría generar competencia desigual, afectando a las empresas sudamericanas, que se verían en la necesidad de competir con productos europeos de mayor valor agregado. El pacto podría fortalecer el comercio intraempresa, ya que muchas compañías europeas establecerían centros de producción en Mercosur, lo que generaría empleo y expansión regional. Sin embargo, esto limitaría el impacto real del acuerdo en términos de exportaciones desde Europa, ya que muchas empresas producirían directamente en Sudamérica en lugar de exportar desde Europa.
La UE también podría impulsar sectores estratégicos como la infraestructura, la energía y la digitalización en los países del Mercosur, especialmente en los menos desarrollados, mejorando su competitividad y resolviendo problemas de telecomunicaciones.
Desde una perspectiva geopolítica, el tratado permitiría a la UE fortalecer su posición frente a China y Estados Unidos, ofreciendo a Mercosur una alternativa estratégica. Aunque esto mismo podría desencadenar resistencias externas, especialmente de una posible administración de Trump en EE. UU, que podría intentar obstaculizar la relación comercial entre Europa y América Latina como ya está haciendo con el convencimiento a Javier Milei de abandonar el Mercado Común del Sur. No obstante, las continuas manifestaciones de poder por parte de Trump, junto con la debilidad exhibida por otros socios latinoamericanos debido a su dependencia comercial del gigante estadounidense, al intentar contrarrestarlo, socavan aún más la limitada fiabilidad que actualmente presenta Estados Unidos ante sus socios. Esta situación representa, por tanto, una oportunidad que la Unión Europea podría aprovechar para posicionarse como una alternativa estratégica viable y reducir las posibles dudas de sus futuros socios.
Por otro lado, es probable que, de seguir adelante el acuerdo, China ofrecería precios más altos por los productos sudamericanos debido a su mayor necesidad de importarlos, lo que podría restar atractivo al acuerdo para la UE. Sin embargo, esta competencia con China también podría convertirse en un argumento a favor del tratado, especialmente para sectores europeos reacios, como el agrícola. Dado que la demanda china de materias primas es crucial para su seguridad alimentaria, su absorción del mercado reduciría la presión sobre las exportaciones sudamericanas hacia Europa, minimizando así el impacto en los productores europeos.
En resumen, el Tratado Mercosur-UE combina oportunidades estratégicas con importantes desafíos. Si ambos bloques logran superar las barreras internas y externas, el acuerdo podría consolidarse como un pilar clave para el comercio internacional y la integración económica en las próximas décadas.




Magnífico y detallado artículo.
Es la primera vez que en acuerdo de cooperación económica, está tan sumergido y dependiente de tensiones políticas y presiones ambientales. Por otro lado, tal como se termine posicionando el NAFTA – Tratado de Libre Comercio de América del Norte, también en reajustes y revisiones de un tratado que carece de instituciones y de órganos centrales de coordinación político o social, es un factor externo de fuerte influencia.
Gracias por su valoración e interés. Un abrazo.