Santa Bárbara Sistemas ha demostrado en la base militar de Adazi, en Letonia, el concepto DRONE HUNTER, una capacidad antidrones integrada sobre un vehículo de infantería HUNTER de serie, diseñado y fabricado en España y actualmente en proceso de entrega a las Fuerzas Armadas letonas. La demostración ha permitido al Ejército de Letonia evaluar sobre el terreno cómo una plataforma blindada puede incorporar capacidades destinadas a detectar, identificar y neutralizar sistemas aéreos no tripulados.
La iniciativa responde a la creciente importancia que han adquirido los drones en los escenarios de conflicto actuales. La proliferación de sistemas aéreos no tripulados, cada vez más numerosos, accesibles y sofisticados, está obligando a las fuerzas terrestres a incorporar nuevas herramientas para hacer frente a una amenaza que puede afectar directamente a la supervivencia de las unidades desplegadas.
En este contexto, DRONE HUNTER plantea integrar las capacidades Counter-UAS (C-UAS) directamente sobre una plataforma de combate, de modo que el propio vehículo pueda contribuir a la protección de las unidades frente a amenazas aéreas no tripuladas. La demostración realizada en Adazi ha permitido mostrar el potencial de esta configuración sobre un HUNTER de serie.
Durante el ejercicio se integraron bajo una arquitectura común tecnologías de detección, herramientas de conciencia situacional, contramedidas electrónicas y capacidades de interceptación. La combinación de estos elementos pretende proporcionar a las unidades una respuesta más completa frente a los drones, desde su detección inicial hasta su eventual neutralización.
Uno de los aspectos destacados por Santa Bárbara Sistemas es que estas capacidades pueden incorporarse sobre una plataforma de combate ya existente. El objetivo es demostrar que los vehículos blindados pueden evolucionar al ritmo de las amenazas sin que sea necesario sustituir completamente las plataformas que ya se encuentran en servicio.
La demostración también puso de relieve la posibilidad de que sistemas tripulados y no tripulados trabajen conjuntamente dentro de una misma arquitectura operativa. Esta integración permite compartir información, mejorar la conciencia sobre la situación del campo de batalla y acelerar la toma de decisiones de las unidades desplegadas.
El concepto DRONE HUNTER se apoya en la familia ASCOD, de la que deriva el HUNTER destinado a las Fuerzas Armadas de Letonia. La compañía destaca especialmente el papel de NEVA, la arquitectura electrónica abierta y modular desarrollada para estas plataformas, que permite incorporar nuevas tecnologías y capacidades de forma más rápida y flexible.
Esta característica adquiere especial importancia en el ámbito de la lucha contra drones debido a la velocidad con la que evolucionan las amenazas. Los sistemas empleados para detectar o neutralizar un determinado tipo de aeronave no tripulada pueden quedar superados por nuevas tecnologías, por lo que las plataformas terrestres necesitan disponer de arquitecturas que permitan actualizar sus capacidades.
Según la compañía, NEVA facilita precisamente esa evolución al permitir la integración de diferentes sistemas y soluciones adaptadas a los requisitos específicos de cada Fuerza Armada. La arquitectura abierta busca, de este modo, reducir las dificultades asociadas a la incorporación de nuevas tecnologías y mantener actualizadas las capacidades operativas del vehículo.
La experiencia obtenida en Letonia tiene además una dimensión industrial. El HUNTER que está siendo entregado a las Fuerzas Armadas del país báltico es diseñado y fabricado en España, con producción vinculada a la Fábrica de Armas de Trubia, en Asturias. La demostración permite así mostrar sobre una plataforma destinada a un cliente internacional las posibilidades de evolución tecnológica de la familia ASCOD.
Para Santa Bárbara Sistemas, la cooperación entre la industria, los ministerios de Defensa y las Fuerzas Armadas constituye un elemento esencial para acelerar la incorporación de innovaciones que respondan a necesidades operativas reales. El ejercicio DRONE HUNTER se plantea precisamente como un ejemplo de esta colaboración y de la capacidad de adaptar plataformas existentes a las nuevas exigencias del campo de batalla.
El director de Ventas de GDELS-SBS, Víctor López, ha señalado que la velocidad de evolución del campo de batalla obliga también a las plataformas terrestres a transformarse. En este sentido, ha defendido que el objetivo de DRONE HUNTER es demostrar que las capacidades C-UAS pueden integrarse sobre una plataforma de combate de serie, combinando detección, conciencia situacional, contramedidas e interceptación.
La apuesta refleja un cambio en la concepción de los vehículos de combate. Su valor ya no depende exclusivamente de factores tradicionales como la movilidad, la protección o la potencia de fuego, sino también de su capacidad para incorporar sensores, sistemas electrónicos y nuevas tecnologías a medida que aparecen amenazas diferentes.
La guerra con drones ha convertido además la defensa frente a sistemas aéreos no tripulados en una de las prioridades para las fuerzas terrestres. Los vehículos de combate pueden convertirse en elementos fundamentales de esa defensa si son capaces de detectar amenazas aéreas, compartir la información con otras unidades y activar diferentes sistemas de respuesta desde una arquitectura integrada.
En este sentido, DRONE HUNTER representa una aproximación basada en la integración de capacidades sobre una plataforma móvil y protegida, con el propósito de proporcionar defensa a las unidades que operan en primera línea. La arquitectura modular permitiría, además, introducir futuras tecnologías sin alterar necesariamente la plataforma de base.
La demostración de Adazi refuerza así la estrategia de Santa Bárbara Sistemas de presentar la familia ASCOD como una plataforma preparada para evolucionar ante los nuevos escenarios operativos. El HUNTER letón se convierte en este caso en un demostrador de cómo un vehículo de combate puede incorporar capacidades C-UAS y adaptarse a un entorno en el que los drones desempeñan un papel cada vez más relevante.
El ejercicio evidencia, en definitiva, que la próxima generación de vehículos de combate deberá ser también una plataforma tecnológica abierta, capaz de recibir nuevas capacidades durante su vida operativa. La evolución de la amenaza exige que los sistemas de defensa puedan actualizarse con rapidez, y la arquitectura NEVA pretende proporcionar precisamente ese margen de adaptación.
Con DRONE HUNTER, Santa Bárbara Sistemas busca demostrar que la respuesta a la amenaza de los drones no tiene por qué limitarse a sistemas independientes, sino que puede integrarse directamente en los vehículos que acompañan y protegen a las fuerzas terrestres. La experiencia realizada en Letonia supone un nuevo paso en esa dirección y refuerza el papel de la industria española en el desarrollo de soluciones antidrones aplicadas a vehículos blindados.



