Un vigilante de seguridad que opera para Renfe ha estado a punto de perder una mano durante un asalto que sufrió este martes con el fin de robarle la mochila que portaba. El incidente se produjo alrededor de las 06,30 horas en la Rambla Just Oliveras, junto a la estación de Renfe y el metro de L’Hospitalet de Llobregat.
Dos vigilantes de seguridad de Renfe, que acababan de finalizar su turno, fueron interceptados por un grupo de personas. Uno de los vigilantes fue brutalmente atacado, mientras el otro no resultó herido. Los agresores, portando un arma blanca de gran tamaño (un cuchillo o machete), intentaron robar las mochilas de los vigilantes. Al resistirse, el agresor atacó a uno de ellos con un corte profundo, principalmente en la mano izquierda.
El vigilante resultó gravemente herido, pues sufrió cortes severos, incluyendo lesiones en tendones y arteria, casi perdiendo la mano. Fue atendido por el SEM y trasladado a quirófano, donde se logró reconstruir la mano y suturar cinco tendones y una arteria, evitándose la amputación.
Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación. Se están analizando cámaras de la estación y de la vía pública para identificar y localizar a los agresores. Hasta ahora no hay detenciones.
Según informa el diario de sucesos El Caso, la agresión formó parte de una oleada de incidentes violentos en Cataluña esa misma noche, que incluyó tiroteos, disturbios y apuñalamientos en otras localidades como Terrassa, Castelldefels y Badalona. La víctima evoluciona favorablemente tras la operación, aunque permanecerá ingresado, con una rehabilitación que puede prolongarse varias semanas. El caso sigue en fase activa.
El episodio ha reavivado el debate sobre la seguridad en estaciones y espacios públicos durante festividades nocturnas. Organismos y empleados piden más presencia policial, iluminación y medidas preventivas en zonas sensibles tras días señalados como Sant Joan.
Este ataque pone en evidencia varios aspectos críticos, como la vulnerabilidad del personal de seguridad en horario de entrada y salida de turno, la gravedad del acceso a armas blancas en espacios públicos, la importancia de la coordinación entre servicios de seguridad (como SEM y Mossos) y operadores públicos, para intervenir con rapidez, y la necesidad de reforzar vigilancia y prevención en fechas de alta congregación como festividades populares.



