Vicente de la Cruz, CEO de Delta13Sec International Intelligence & Security, expresa su convencimiento de que “la seguridad es un valor de las sociedades avanzadas”. CEO y fundador de Delta13Sec International Intelligence & Security, Vicente de la Cruz, en conversación con José Luis Portela, Fundador y Director Ejecutivo de Magtalent y Mentoring directivo, compartió con Tinku Management su experiencia en el sector de la seguridad. Desde su fundación en 1999, Delta13Sec ha atravesado diversas fases de desarrollo, adaptándose a las exigencias tecnológicas y diversificando sus servicios. La empresa, que empezó enfocándose en la vigilancia y sistemas de seguridad, ha ampliado su oferta a la formación y otras áreas relacionadas con la inteligencia y seguridad.
Y en este contexto, frente a quien piensa que a medida avance la tecnología y más segura se sienta la sociedad “menos negocio habrá” en este ámbito, aclara que es “justo al revés, cuanto más segura es una sociedad, más seguridad demanda y más medios demanda de seguridad”. Pone como ejemplo la España de los 70, donde podían contarse unas pocas alarmas mientras que en la España actual “prácticamente cualquier domicilio tiene una alarma”.
Ante el aluvión tecnológico, que también esta dimensionando y reestructurando el sector de la seguridad, De la Cruz explica que “estamos todos adaptándonos, queriendo competir y crecer” y, a veces, da la sensación de que esta “nueva realidad nos arrolla un poco porque tenemos que ir muy rápido, muy deprisa, porque está cambiando muy rápido el ecosistema”.
“Hace 10 años”, comenta, “prácticamente no hablábamos de inteligencia artificial y ahora nos pasa por encima. Y ahí estamos, trabajando muy rápido para seguir haciendo lo que hacíamos antes, que era proporcionar seguridad a las personas, a las empresas, a las instalaciones, a los proyectos. Pero cada vez más con más medios, con mejores medios, pero también con mayores enemigos que también tienen mejores medios”.
Preguntado el uso del reconocimiento facial, admite que “ahora tenemos verdaderos problemas ético-legales”. La Unión Europea prohíbe el reconocimiento facial y el reconocimiento biométrico lo que obliga a las compañías de seguridad a trabajar frente a otros actores internacionales en la Unión Europea, “con nuestros principios, pero con un poquito una mano a la espalda”, sin poder desarrollarse en plenitud.
Recuerda, al hilo de lo que le plantea el entrevistador, José Luis Portela, que los detectores de huella o faciales, en realidad no graban ni tu huella ni tu cara, sino que se trata de un algoritmo, la construcción de una especie de mapa formada solo por números: “Cierto. No es así como se dice, pero en la gente hay miedo, porque, como todo lo novedoso, da miedo”.

Al respecto, a modo de anécdota, compartió que hace poco conocía que en 1955 hubo una manifestación de profesores para prohibir la fotografía, “porque, ¡atención!, decían que ello les iba a robar el alma. Esto en 1955”. O, como señaló Portela, otro caso paradigmático, el de las dificultades que hubo de sortear el uso de la fregona, frente a la que se convocó una huelga de las personas que limpiaban porque decían que les iba a quitar el trabajo, lo que demoró en al menos tres años su popularización.
Más allá de esos episodios anecdóticos relacionados con avances tecnológicos, Vicente de la Cruz, a día de hoy hay que prestar real atención a uno de esos avances que está poniendo el serio peligro a las empresas, instituciones, pero también particulares, todo lo que concierne a la llamada ciberseguridad. “Los ciberataques se han multiplicado exponencialmente, pero también se han multiplicado las fortalezas frente a esos ataques. Y es muy importante que la gente no tenga miedo a la tecnología y que sepa que la tecnología no roba empleo, lo multiplica y lo hace de calidad”.
En este terreno, subraya el ejemplo de la construcción, donde hasta no hace mucho había cien personas haciendo una zanja para hacer unos cimientos y ahora una excavadora lo hace en unas horas. ¿Hay menos empleo en la construcción? No, hay mucho más”.
También expresa sus puntos de vista sobre otra herramienta de seguridad que mejora tecnológicamente cada año, el uso de las cámaras, sobre las que, por empezar, destaca las fuerte medidas de seguridad que caracterizan las centrales receptoras. Ello implica un altísimo grado de seguridad y de garantía de que no podrá hacerse un uso inadecuado de cualquier imagen captada. “En esto hay dos claves”, dice, la primera de las cuales es que las cámaras llevan existiendo 50 años instaladas y por eso se pregunta: “¿Cuánto daño ha hecho una cámara a un ciudadano cualquiera y cuánto bien ha hecho en la prevención del delito y la identificación del crimen?”.
“Realmente”, agrega, “nos encontramos en una sociedad en la que al final todo se está grabando, y, si no, que se lo digan a los dos presuntos asesinos de Borja Villacís”, que graban unos empleados desde la terraza con sus móviles y permiten su rápida identificación.
“Hoy en día”, recuerda, “todo queda grabado, pero no hace falta que sea por una cámara de seguridad pública, también por los móviles de cualquier persona. Hay una dimensión mundial en la que todo lo que ocurre queda grabado”.
“Pero sobre todo es que hay una cosa muy importante y es que hemos que tener en cuenta. Tú puedes ver brujas en la tecnología, ver teorías de la conspiración, control, lo que sea, pero da igual. Porque si no vas con la tecnología el mundo te pasará por encima y no pasa absolutamente nada”.
Y en un momento en el que la vivienda es uno de los principales bienes en propiedad de las personas, y, por tanto, un elemento fundamental que proteger, aún más a propósito del fenómeno delincuencial de la ‘okupacion’, Vicente de la Cruz afirma tajante que “lo primero es que uno tiene que tener una actitud proactiva ante la seguridad. Nosotros vivimos en un mundo, un mundo ideal; si uno ha viajado a otros países, que no son la inmensa mayoría de los países del mundo, no son como Europa, no son como España” en cuanto a seguridad.
“Antes había un tiro o una cuchillada y no se grababa; ahora se graba todo, y parece que ocurre más, pero eso no es verdad. Eso implica que, por ejemplo, una persona que viva en Venezuela tiene una mayor actitud de seguridad como persona proactiva que un español medio, que no la practica porque no tiene esa sensación de inseguridad. Pero a partir de ahí, es verdad que la tecnología ha venido en nuestra ayuda. Tenemos sistemas de grabación, alarma en nuestros domicilios que permiten detectar y excluir a tu mascota como medio de alarma; te encienden y apagan la luz, detectan si has entrado, si has salido, a qué hora y en qué minuto y con qué código. Es decir, es una elevada seguridad que nos da muchísima tranquilidad, sobre todo en las cosas que más nos importan, como nuestra familia. Entonces, a partir de ahí, ¿qué es lo importante?”, se pregunta.
Con relación a la creación del diario Delta13News, del que Vicente de la Cruz es fundador y editor, explica su existencia en que, “como somos una empresa insertada en el ecosistema de la seguridad, de la inteligencia y de la defensa, para nosotros es muy importante vivir con nuestros partners, con todos los actores de ese ámbito, porque una empresa que quiera sobrevivir, no ahora, siempre, pero ahora más, tiene que estar innovando, tiene que estar informada, tiene que saber qué está ocurriendo en el mundo, no ya solo en España, saber qué es lo nuevo, qué es lo que ocurre” y, en este sentido, “Delta13News se ha convertido en un referente en el mundo empresarial de la inteligencia, la seguridad y la defensa con el objetivo de compartir información, de Informar a todos los actores de qué es lo que está ocurriendo realmente entre tus competidores, entre los fabricantes, entre los distribuidores, es decir, en todo ese ecosistema”.



