La Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia es un instrumento poderoso y jurídicamente vinculante para reforzar nuestras defensas colectivas contra la ciberdelincuencia. Un total de 75 países han firmado en Hanói (Vietnam) un tratado histórico de las Naciones Unidas destinado a combatir la ciberdelincuencia, una medida que el Secretario General, António Guterres, ha calificado de paso histórico hacia un mundo digital más seguro.
Aprobada por la Asamblea General en diciembre de 2024 tras cinco años de negociaciones, la Convención contra la Ciberdelincuencia establece el primer marco universal para investigar y enjuiciar los delitos cometidos en línea, desde los programas malignos y el fraude financiero hasta el intercambio no consentido de imágenes íntimas.
«La Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia es un instrumento poderoso y jurídicamente vinculante para reforzar nuestras defensas colectivas contra la ciberdelincuencia», afirmó Guterres en la ceremonia de firma. «Es una prueba del poder continuo del multilateralismo para ofrecer soluciones. Y es una promesa de que ningún país, independientemente de su nivel de desarrollo, quedará indefenso ante la ciberdelincuencia», agregó.
La ceremonia de firma fue organizada por Vietnam en colaboración con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y contó con la participación de altos funcionarios, diplomáticos y expertos de todas las regiones.
Un marco global para la cooperación
El nuevo tratado tipifica como delito una serie de delitos dependientes de la cibernética y facilitados por la cibernética, facilita el intercambio de pruebas electrónicas a través de las fronteras y establece una red de cooperación entre los Estados las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
También hace historia al ser el primer tratado internacional que reconoce como delito la difusión no consentida de imágenes íntimas, lo que supone una victoria significativa para las víctimas de abusos en línea. Entrará en vigor 90 días después de que el 40.º Estado deposite su ratificación.
Se espera que la nueva Convención remodele la forma en que los países abordan la ciberdelincuencia en un momento en que las amenazas digitales están aumentando considerablemente. Según los expertos del sector, se prevé que los costes globales de la ciberdelincuencia alcancen los 10,5 billones de dólares anuales en 2025.
Para muchos gobiernos, especialmente en el Sur Global, el tratado representa una oportunidad para acceder a formación, asistencia técnica y canales de cooperación en tiempo real.
«Aprovechemos este momento», dijo Guterres. «Construyamos un ciberespacio que respete la dignidad y los derechos humanos de todos, y asegurémonos de que la era digital traiga paz, seguridad y prosperidad para todos».



