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miércoles, julio 29, 2026

Begoña Villacís (Be Disruptive): «No hay libertad si no hay seguridad»

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Luis Miguel Belda
Luis Miguel Belda
Periodista y Máster en Seguridad, Defensa y Geoestrategia

Begoña Villacís, directora global de Relaciones Institucionales en Be Disruptive, una empresa tecnológica boutique con experiencia en ciberseguridad y “el poder transformador para ayudar a las empresas en su aventura de transición digital”, que es como se presenta en su web.

Villacís fue vicealcaldesa durante cinco años en el Ayuntamiento de Madrid, y antes que eso portavoz del Grupo Municipal Ciudadanos durante cuatro años. Con anterioridad, en Legálitas fue responsable de las áreas de Derecho Tributario, Laboral y Mercantil.

Se licenció en Derecho en la Universidad CEU San Pablo y posee un Máster en Asesoría Fiscal y Derecho Tributario por la Universidad Pontificia de Comillas ICAI-ICADE.

En esta entrevista concedida a Delta13News profundiza en la importancia de asegurar, nunca mejor dicho, todo lo referente a la red en la que, inevitablemente, personas, instituciones y empresas ya están presentes: lo que conocemos como ciberseguridad es hoy el universo profesional que la ocupa.

¿Cómo evalúa los riesgos actuales en la red y de qué modo hemos de protegernos?

El riesgo es exponencial, porque al igual que estamos evolucionando y descubriendo todo el mundo alrededor de la inteligencia artificial, la evolución no cesa y cada vez es más rápida y vertiginosa. En este sentido, igualmente crecen los riesgos y, si me apuras, crecen con muchísima más rapidez, porque digamos que no se puede competir con quien no tiene límites. Lo que sí que has de tener es la convicción y la determinación de querer detenerlos y de querer proteger. Y no hay libertad si no hay seguridad. Así que, debería ser un compromiso de todos alcanzar una seguridad, sobre todo en un mundo ciber, que es el mundo al que nos dirigimos.

En cualquier actividad delictiva siempre se ha dicho, es ya un tópico, que la policía va por detrás siempre del malo, que parece que van más avanzados hasta incluso en ciberseguridad. ¿Siempre iremos detrás del malo?

No solo en cualquier actividad delictiva. Lo primero que aprendes en  Derecho, yo que soy jurídica, es que el Derecho siempre va por detrás de la sociedad. Efectivamente se va poniendo el camino y luego se va asfaltando cuando vas descubriendo los vericuetos. Y sí, se va por detrás, pero lo que se tiene que hacer es tratar de avanzar y, sobre todo, de alcanzar un ritmo que sea más o menos similar y para eso tiene que haber un compromiso, que ya existe a nivel de las empresas privadas, pero también tiene que haber un compromiso público y que esto forme parte de la agenda política nacional.

Siempre digo que, normalmente encontramos noticias de ataques en las páginas de sucesos y, sin embargo, deberíamos ser capaces de trasladarlas a la parte de política. Es decir, no analizarlo como anécdotas o como hechos aislados, sino como algo que está amenazando realmente a nuestro Estado de Derecho.

¿Estamos reconociendo que las administraciones están llegando tarde para proteger?

Están llegando tarde. Las administraciones están llegando tarde, aunque en muchos casos están haciendo los deberes, no se puede decir que no. Pero no existe la pulsión de ocuparse de esto, quizás porque no es un tema que demoscópicamente aparezca como muy relevante. Entonces ahora que vivimos tantas elecciones, se están ocupando más de las elecciones que de las generaciones. Si realmente hubiese una preocupación, que debería haberla y es un poco a lo que nos estamos dedicando, a tratar de evangelizar en este sentido, sobre la amenaza que supone la ciberdelincuencia para la productividad de este país, para la productividad de las empresas, para la seguridad de nuestros datos, para la seguridad de nuestro Estado de Derecho, pues creo que se preocuparían más de esto.

¿En qué exactamente deberían preocuparse las administraciones en este contexto? Se lo pregunto porque no pocas veces se les acusa de pretender regularlo todo y al sector privado no le gusta que se regule tanto, que no se legisle tanto…

En realidad, no es así, al sector privado sí que le gusta la regulación, lo que no le gusta es la mala regulación. Lo que le gusta es la regulación que ofrezca certezas jurídicas y, sobre todo, lo busca es estar protegido. Creo que se confunde mucho: la regulación por regulación, no. Yo soy profundamente liberal y siempre digo que la libertad solo tiene una limitación, que es el imperio de la ley. Lo que tiene que haber es buena regulación en este sentido y para eso lo que tienen que ocurrir es que haya mucho más diálogo entre la parte pública y la parte privada.

¿Qué se le puede pedir a la administración? Pues mayor involucración en la protección de las pequeñas y medianas empresas, que realmente, a día de hoy, tienen muchas brechas porque no son a veces suficientemente conscientes de hasta qué punto puede amenazar su supervivencia. Y, de hecho, los datos están ahí: Más de un tercio de las empresas atacadas severamente acaban muriendo al siguiente año y son estadísticas que son reales. Por tanto, sí que es una amenaza para para la economía, sí que es una amenaza para la seguridad y eso creo que debería ocupar a las administraciones, pero también a la protección de la misma administración. Porque aquí vemos también mucho desequilibrio entre grandes administraciones y pequeños ayuntamientos donde deberíamos volcar nuestros esfuerzos.

¿Cree usted que la sociedad está suficientemente concienciada de los riesgos de la ciberseguridad? Todavía la gente le da alegremente a las cookies y cosas similares sin leer lo que ello supone.

Creo que hay un cierto temor que ya existe, pero no me gusta enfocarme en este punto de vista del temor, sino desde el punto de vista de la concienciación. También hay que ser muy realistas cuando se legisla. Tú puedes esperar que las empresas tengan que advertir eso y lo otro al usuario, pero tienen que ser realistas, tienen que mirar los tiempos que la gente pasa en Internet, cuánto tiempo se tarda en acceder a una página, etcétera. Y si la gente, de forma realista, se va a leer cuatro folios cuando, en realidad, está haciendo una compra impulsiva. Hay que ser realistas sobre cómo consume la sociedad y, a día de hoy, hay mucha distancia entre lo que debería ser y lo que realmente es.

¿Es un buen momento para formarse en ciberseguridad, es una buena salida laboral, sobre todo para las nuevas generaciones?

Es el mejor momento para formarse en ciberseguridad, es un sector de futuro. De hecho, yo misma soy un ejemplo. Yo venía de otro mundo y he apostado por este sector. Es una buena forma también de reciclarse. Siempre se habla de formarse, pero nunca se habla de reciclarse o de reorientar la carrera. Desde luego, apuesto por ello y creo que, además, tenemos un problema como país que es la falta de talento. Sí que es verdad que es un sector en el que el desempleo es cero, así que, por supuesto, es muy interesante, sobre todo si estás en el lado bueno, está claro, porque además estás prestando de alguna manera también un servicio público, con lo cual para mí lo tiene todo.

Es servicio público, porque estás contribuyendo a la seguridad de tu país, y es una formación no sustituible por la robotización que hay, lo que me parece principal y muy importante. En definitiva, desempleo cero y gestión de talento.

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