El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se mostró tajante este domingo con respecto a la propuesta de dos estados en la región, el israelí y el palestino: «No habrá un estado palestino», afirmó en un video de urgencia difundido desde su perfil oficial en redes sociales, como X.
«Tengo un claro mensaje para los líderes que reconocen un estado palestino después de la terrible matanza del 7 de octubre: estáis entregando una enorme recompensa al terrorismo», al tiempo que subraya firme que «no va a pasar. No habrá un estado palestino al oeste del Jordán».
Es su respuesta a la declaración este domingo de reconocimiento del Estado Palestino por parte de países como Reino Unido o Canadá. Antes de la difusión del video, en el que Netanyahu muestra un tono relajado y amable, la oficina del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores difundía un comunicado en el que se adelantaba que «Israel rechaza categóricamente la declaración unilateral de reconocimiento de un Estado palestino». Reza este nota oficial que «esta medida va contra toda lógica de negociación y de búsqueda de un compromiso entre dos partes y alejará aún más la paz deseada».
En el comunicado se explica que Israel «rechaza categóricamente la declaración unilateral de reconocimiento de un Estado palestino realizada por el Reino Unido y otros países», a partir de la premisa, a su juicio, de que esta declaración «no promueve la paz, sino que, por el contrario, desestabiliza aún más la región y socava las posibilidades de lograr una solución pacífica en el futuro».
«Llamada por los líderes de Hamás ‘los frutos de la masacre del 7 de octubre'», prosigue la nota oficial, «la declaración no sólo recompensa la mayor masacre de judíos desde el Holocausto por parte de una organización terrorista que llama y actúa para la aniquilación de Israel, sino que también consolida el apoyo del que disfruta Hamás«.
Para Israel, agrega la nota, «es destructivo separar la condición de Estado –una de las cuestiones sobre el estatuto final– de la paz. Esta medida», enfatiza, «va contra toda lógica de negociación y de búsqueda de un compromiso entre dos partes y alejará aún más la paz deseada».
Además, se añade en el comunicado de Relaciones Exteriores, la Autoridad Palestina «no cumplió ninguno de sus requisitos y obligaciones; no detuvo ni la incitación ni la política de pago por asesinato, ni tomó las medidas necesarias para combatir el terrorismo, como lo demostró recientemente con el descubrimiento de cohetes y misiles cerca de Ramallah la semana pasada».

«La Autoridad Palestina es parte del problema, no de la solución. Esta es también la razón por la que Estados Unidos impuso sanciones a la Autoridad Palestina e impidió la entrada a su territorio a sus altos funcionarios», puntualiza.
En cualquier caso, concluye la nota, «Israel no aceptará ningún texto distanciado e imaginario que intente obligarlo a aceptar fronteras indefendibles. Los gestos políticos dirigidos a un público votante nacional solo perjudican a Oriente Medio y no son beneficiosos. En cambio, si los países firmantes de esta declaración realmente desean estabilizar la región, deberían centrarse en presionar a Hamás para que libere a los rehenes y se desarme de inmediato».



