El Colegio de Criminólogos de Madrid (CPCM) anuncia la creación del Centro de Mediación y Conciliación (MASC-CPCM) es un servicio institucional orientado a la resolución pacífica de conflictos mediante mediación y conciliación privadas llevadas a cabo por criminólogos colegiados.
Su creación responde al marco de la Ley 2/1974 de Colegios Profesionales, la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos civiles y mercantiles, la Ley 1/2007 de Mediación Familiar de la Comunidad de Madrid y la Ley Orgánica 1/2025 de eficiencia del Servicio Público de Justicia, además de los propios Estatutos del Colegio.
El MASC-CPCM tiene como fines difundir la cultura de la mediación, formar mediadores con titulación homologada, prestar servicios en los ámbitos intrajudicial y extrajudicial, gestionar el Registro Público de Criminólogos-Mediadores/Conciliadores y promover la investigación y la mejora continua.
Sus ámbitos de actuación abarcan la mediación/conciliación civil, mercantil, familiar, penal, comunitaria, laboral, escolar y sanitaria, con principios de voluntariedad, confidencialidad, imparcialidad y neutralidad. El MASC-CPCM contribuirá a reducir la judicialización de conflictos, aliviar la carga de los tribunales y ofrecer soluciones rápidas, económicas y adaptadas a las necesidades de las partes.
“La creación de este órgano representa una evolución necesaria y estratégica, que amplía las oportunidades profesionales de los criminólogos y acerca a la sociedad servicios de mediación de alta calidad, respaldados por formación rigurosa y un marco deontológico sólido”, ha subrayado Jesús Chaves, presidente de la Comisión Ejecutiva del MASC-CPCM.
Por otra parte, ha creado también el Centro de Estudios CPCM, el cual se concibe como una plataforma de referencia para la formación, la especialización y el desarrollo profesional, con el objetivo de reforzar las oportunidades de actualización permanente de colegiados y precolegiados.
Entre sus principales objetivos destacan diseñar e impartir programas de formación continua y cursos de especialización; promover el desarrollo profesional en todas las áreas de la Criminología; establecer alianzas con universidades, administraciones públicas y entidades del sector; garantizar la calidad, pertinencia y actualización de los contenidos; fomentar la divulgación profesional y el intercambio de conocimiento.
El Centro cuenta con una Dirección General, que recae en el doctor Abel González, vicedecano del Colegio. La Secretaría Técnica está a cargo de Ramón Chippirrás, secretario del CPCM. El Consejo Académico aprobará la programación anual y evaluará resultados. Y el Consejo Asesor dará orientación estratégica con el respaldo de expertos de prestigio.
Las coordinaciones de área están integradas por profesionales en activo: Begoña González (discapacidad y colectivos vulnerables), Pablo Luis Gómez y Javier Sanz (ciberseguridad y ciberinteligencia), Juan Carlos Gutiérrez y Jordi Delgado (criminología forense), Jesús Chaves (mediación), Alberto Rodríguez y Vicente M. García (criminología policial), Sandra Calvo (criminología educativa) y M.ª Carmen Bernal (victimología).
El Centro de Estudios pondrá en marcha programas de formación continua, cursos de especialización, certificaciones propias, seminarios y congresos. Entre las primeras titulaciones figuran la Certificación en Ciberinteligencia y la de Facilitador de apoyo a juzgados, a las que se sumarán nuevas en áreas clave.
El Centro fomentará líneas de investigación en colaboración con los grupos de trabajo del Colegio, con materias como ciberseguridad, criminología forense, victimología, mediación y colectivos vulnerables. Estas iniciativas se traducirán en informes, publicaciones y acuerdos con entidades públicas y privadas.
“El Centro de Estudios es un logro de todos los colegiados y una apuesta firme por la calidad y la transparencia en la formación. Es también una herramienta que abre nuevas oportunidades de crecimiento profesional para la Criminología en Madrid y en España”, ha señalado la decana Carmen Balfagón.
Por su parte, Abel González ha subrayado que este organismo permitirá “aglutinar toda la formación bajo un mismo paraguas, garantizar estándares de calidad e impulsar proyectos de Criminología aplicada, como la prevención situacional en áreas de descanso en carretera o el análisis de la problemática delictiva en la capital tras el convenio con la Policía Municipal”.



