La muerte de Abdallah Makki Muslih al-Rifai, conocido como Abu Khadijah, quien ejercía como jefe de operaciones globales y segundo al mando del Estado Islámico (ISIS), representa un golpe significativo para la estructura operativa de la organización terrorista. Abu Khadijah era responsable de supervisar las operaciones, la logística y la planificación global del grupo, además de gestionar una parte importante de sus finanzas.
La eliminación de una figura de tan alto rango puede afectar la capacidad de ISIS para coordinar y ejecutar operaciones a nivel internacional, al menos en el corto plazo. Sin embargo, es importante destacar que, históricamente, ISIS ha demostrado resiliencia ante la pérdida de líderes clave, adaptándose y reorganizándose para mantener su influencia y capacidad operativa.
La comunidad internacional, especialmente las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia, deberán mantenerse vigilantes ante posibles intentos de ISIS por reconstituir su liderazgo y continuar sus actividades terroristas. La colaboración continua entre naciones es esencial para contrarrestar la amenaza persistente que representa el Estado Islámico en el ámbito global.
El pasado 13 de marzo, las fuerzas del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM), en cooperación con las Fuerzas de Inteligencia y Seguridad iraquíes, llevaron a cabo un ataque aéreo de precisión en la provincia de Al Anbar, Irak, que mató al líder número 2 de ISIS global, jefe de operaciones y Emir del Comité Delegado, Abdallah Makki Muslih al-Rifai, alias “Abu Khadijah”, y a otro operativo de ISIS.
Como Emir del más importante órgano de toma de decisiones de ISIS, Abu Khadijah mantenía la responsabilidad de las operaciones, la logística y la planificación llevadas a cabo por ISIS a nivel mundial, y dirige una parte significativa de las finanzas de la organización global del grupo.
Tras el ataque, el CENTCOM y las fuerzas iraquíes se desplazaron al lugar y encontraron a los dos agentes de ISIS muertos. Ambos terroristas llevaban chalecos suicidas sin detonar y portaban múltiples armas. El CENTCOM y las fuerzas iraquíes pudieron identificar a Abu Khadijah mediante una coincidencia de ADN con el obtenido en una redada anterior, de la que Abu Khadijah escapó por poco.
“Abu Khadijah fue uno de los miembros más importantes de ISIS en toda la organización global de ISIS. Seguiremos eliminando a los terroristas y desmantelando las organizaciones que amenazan a nuestra patria y al personal de Estados Unidos, sus aliados y socios en la región y más allá”, declaró el general Michael Erik Kurilla, comandante del Comando Central de EE. UU.
El ISIS hoy en día
El Estado Islámico (ISIS) ha experimentado cambios significativos en su influencia global en los últimos años. Tras la pérdida de territorios en Siria e Irak, el grupo ha adaptado su estrategia, enfocándose en regiones donde puede explotar conflictos locales y debilidades gubernamentales.
La expansión más notable de ISIS se ha producido en África, donde ha establecido filiales activas en varias zonas, como el Sahel. Países como Níger, Burkina Faso y Malí han visto un aumento en la actividad de grupos afiliados a ISIS, que aprovechan las tensiones étnicas y la falta de control estatal para ganar territorio e influencia.
En Nigeria y la cuenca del lago Chad, el grupo Boko Haram, que juró lealtad a ISIS en 2015, continúa operando en esta área, llevando a cabo ataques contra civiles y fuerzas de seguridad. En Mozambique y República Democrática del Congo, las filiales de ISIS han intensificado sus operaciones en estas regiones, desestabilizando comunidades y enfrentándose a las fuerzas gubernamentales. Por último, en Somalia, aunque Al-Shabaab sigue siendo el grupo dominante, una facción leal a ISIS ha ganado presencia en ciertas áreas, especialmente en el norte del país.
La comunidad internacional ha expresado preocupación por el rápido crecimiento de ISIS en África. Brett Holmgren, director del Centro Nacional de Contraterrorismo de EE.UU., advirtió que la expansión de ISIS en el continente podría convertirse en una de las amenazas más significativas a largo plazo para los intereses estadounidenses.
En cuanto a Oriente Medio, a pesar de la pérdida de su «califato» territorial en Siria e Irak, ISIS mantiene células durmientes y continúa realizando ataques esporádicos en estas regiones. La reciente caída del régimen de Bashar al-Assad en Siria ha generado incertidumbre sobre el futuro del país y el posible resurgimiento de grupos yihadistas en medio del vacío de poder.
Mientras, en Europa, las autoridades permanecen alerta ante la amenaza de células yihadistas vinculadas a ISIS. Recientemente, en España, se desarticuló una célula en Ceuta, Ibiza y Madrid, integrada en la rama del Sahel del Estado Islámico, que planeaba ataques y buscaba objetivos potenciales en su entorno.
Aunque ISIS ha perdido gran parte de su territorio original en Oriente Medio, no obstante ha logrado adaptarse y expandir su influencia en otras regiones, especialmente en África, aprovechando conflictos locales y la debilidad de las estructuras gubernamentales.



