El Centro Criptológico Nacional (CCN) del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha realizado una encuesta sobre el impacto del Esquema Nacional de Seguridad (ENS) en la ciberseguridad de las organizaciones españolas.
Del total de los participantes, el 74% asegura que la implementación del ENS ha mejorado significativamente el nivel de protección de sus organizaciones frente a ciberamenazas.
Entre aquellos que perciben mejoras en ciberseguridad gracias al ENS, el 64% pertenece al sector público, mientras que el 36% representa al ámbito privado. Estos resultados demuestran cómo el ENS se ha convertido en un instrumento clave para fortalecer las infraestructuras digitales de la administración pública y de empresas.
Con una muestra de más de 1.500 participantes, el 67% de los encuestados procede del sector público, mientras que el 33% pertenece al sector privado. De ellos, solo el 26% disponía de una certificación de seguridad previa a la certificación en el Esquema Nacional de Seguridad.
Los datos recopilados reflejan el impacto que la implantación del ENS ha tenido en la ciberseguridad de las organizaciones certificadas, y demuestran la necesidad de continuar impulsando la adopción de este esquema en ambos sectores para enfrentar los crecientes desafíos y amenazas de un mundo digital e hiperconectado.
¿Para qué sirve este Esquema?
El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) es un conjunto de principios y requisitos establecidos por el Centro Criptológico Nacional (CCN), que depende del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en España. Su objetivo es garantizar la seguridad de la información que manejan las administraciones públicas y aquellas entidades que trabajan con ellas.
Este esquema establece las políticas, medidas de protección y mecanismos que deben seguirse para asegurar que los sistemas de información utilizados por el sector público ofrezcan un nivel de seguridad adecuado.
Sus principales objetivos son garantizar la confidencialidad, integridad, disponibilidad, autenticidad y trazabilidad de los datos; definir un marco común de seguridad que deben cumplir todas las entidades que gestionan información relacionada con el sector público, e implementar procesos de análisis y gestión de riesgos para identificar y mitigar posibles amenazas a la seguridad de los sistemas de información.
El ENS categoriza los sistemas de información en tres niveles de seguridad (bajo, medio y alto) en función de la criticidad de los datos gestionados y el impacto que podría tener un incidente de seguridad.
Además, el ENS se basa en varios principios que son clave para su aplicación, como son la prevención, la detección y la corrección de incidentes de seguridad. Las medidas de seguridad deben estar alineadas con los riesgos asociados al sistema de información y la seguridad no es un evento puntual, sino un proceso constante que requiere vigilancia y actualización.
En cuanto a su aplicación, el ENS es obligatorio para todas las administraciones públicas en España y las entidades que presten servicios a ellas. Las organizaciones privadas que trabajan con administraciones también deben cumplir con los requisitos del ENS si manejan información sensible o clasificada. El ENS ha sido actualizado en varias ocasiones, siendo la última revisión importante en 2022, donde se adaptó a nuevas amenazas y desafíos, como los riesgos asociados a la transformación digital y la ciberseguridad global.
Este esquema es clave para asegurar la confianza en los servicios electrónicos de las administraciones públicas, especialmente en un contexto de creciente digitalización y amenaza cibernética.



