En 2023, la policía registró un total de 3.930 homicidios dolosos en la Unión Europea. Esto representó un aumento del 1,5 % con respecto a 2022, según datos de Eurostat.
Sin embargo, en la última década se ha observado una ligera tendencia a la baja, con una disminución del 15,2 % en comparación con 2013, hasta un total de 4.635 homicidios de estas características.
Entre los países de la UE, los números absolutos más elevados de homicidios intencionales se registraron en Francia (887), seguida de Alemania (661) e Italia (338), mientras que los números más bajos se encontraron en Malta (2), Luxemburgo (4) y Chipre (10).
Se observó un aumento entre 2022 y 2023 en 11 de los 27 países de la UE. Francia registró el mayor aumento en cifras absolutas, con 66 homicidios dolosos más, por delante de Alemania (47 más) y Polonia (36 más). La mayor disminución se produjo en Rumanía (38 menos), Bélgica (23 menos) y Finlandia (19 menos).
Los homicidios dolosos son aquellos en los que una persona mata a otra con intención, es decir, con dolo. El dolo es la voluntad consciente de cometer un delito. En el caso del homicidio doloso, el autor sabe lo que hace y quiere hacerlo: quitarle la vida a otra persona.
Ejemplos de homicidio doloso serían los vinculados con la violencia de género, donde una persona mata a su pareja tras una discusión violenta; también un ajuste de cuentas, cuando el miembro de una banda asesina a otro por venganza o un asesinato planificado, donde alguien organiza y ejecuta un plan para acabar con la vida de otro.



