La Liga Árabe, junto a la Unión Europea y otras entidades internacionales, exige a Hamás que deje las armas y abandone el poder en Gaza. Durante una conferencia de alto nivel en Naciones Unidas copresidida esta semana por Francia y Arabia Saudí, los 22 miembros de la Liga Árabe, la Unión Europea y 17 países adicionales suscribieron una declaración histórica de siete páginas, bautizada como la ‘Declaración de Nueva York’, que revela el notorio y creciente falta de apego del mundo árabe hacia la organización terrorista.
Este comunicado histórico incluye por primera vez una condena explícita a Hamás por su ataque del 7 de octubre de 2023 y le exige que abandone su dominio en Gaza. Así mismo, plantea que entregue todas sus armas a la Autoridad Palestina, que debe asumir de manera exclusiva el control político y de seguridad del territorio, con apoyo internacional.
También establece el comunicado que el objetivo final es un Estado palestino independiente y soberano, en línea con la solución de dos Estados, al tiempo que apoya el despliegue de una misión internacional temporal bajo la ONU para estabilizar Gaza tras el fin del conflicto armado. Se trata de la primera vez que la Liga Árabe condena a Hamás y demanda su desarme y exclusión del poder en Gaza.
Desde abril de 2025, la Liga Árabe ya había respaldado que Hamás entregue el control de Gaza, así como sus armas a la Autoridad Palestina, posicionándola como único representante legítimo del pueblo palestino y reclamando unidad política bajo un solo sistema legal. Ese respaldo se expresó durante una reunión ministerial en El Cairo, donde se reclamó a Hamás que liberara rehenes y renunciara a su poder militar y político.
Sin embargo, hasta ese momento la condena pública directa a Hamás era limitada. El comunicado de esta semana supone un giro significativo y sin precedentes por parte del bloque árabe puesto que condena expresamente y por primera vez a Hamás por el ataque del 7 de octubre de 2023, reclama su disolución y le ordena abandonar el gobierno de Gaza y ceder la autoridad, y la entrega de armas, que deben ser transferidas a la Autoridad Palestina con supervisión internacional.
Este enfoque estratégico pretende aislar políticamente a Hamás, fortaleciendo la relevancia de la Autoridad Palestina, y abrir camino a un proceso de normalización regional con Israel. Arabia Saudí, Egipto y Qatar, junto a otros estados árabes, marcan un consenso respecto al desarme como condición para cualquier reconstrucción o normalización futura. Francia y la Unión Europea respaldan el mensaje como histórico y sin precedentes en el mundo árabe.
Se propone también en la declaración que numerosos países occidentales reconozcan al Estado palestino (España entre ellos) en un plazo de 12 a 15 meses, reforzando internacionalmente la ANP en detrimento de Hamás. La declaración profundiza la división entre países árabes moderados y el enfoque tradicional de Qatar, que hasta hace poco respaldaba la inclusión política de Hamás.
La ‘Declaración de Nueva York’ impulsa una hoja de ruta que combina seguridad, gobernanza y reconocimiento diplomático, enmarcada en una solución de dos Estados, intentado poner fin a décadas de conflicto mediante un nuevo marco institucional regional.




Los árabes jefes del petróleo y no sólo los barbudos Irán tienen esa llave. Pero claro, siempre está bien tener alguien haciendo el trabajo sucio.