La Policía Nacional ha abierto una investigación interna sobre el comisario jefe destinado en el Senado, J.L.P.M. tras la acumulación de denuncias por presunto acoso laboral continuado contra decenas de agentes, según adelantaba este viernes The Objective y confirmaba Delta13News en fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP).
Según la denuncia pública que hace el SUP, el caso apunta a un clima de trabajo deteriorado durante los últimos meses, marcado por supuestas prácticas de presión, presunto trato vejatorio y supuestas decisiones arbitrarias que habrían generado malestar en la plantilla policial destinada en la Cámara Alta.

El SUP ya pidió el pasado mes octubre una evaluación de riesgo psicosocial en el Senado. Según Julián J. Mateos, secretario de Organización de SUP Madrid, “el estilo de liderazgo y la dirección de mando que lleva el máximo responsable policial en la unidad genera malestar y mal ambiente laboral. Esto no es nuevo para el sindicato unificado de policía, dado que en otras unidades por las que ha pasado ya ha tenido estas mismas prácticas y mismas conductas”, afirma.
Según la información elevada al Ministerio del Interior por los sindicatos policiales Sindicato Unificado de Policía (SUP) y Unión Federal de Policía (UFP), y verificada por Delta13News en fuentes del SUP, el presunto comportamiento del mando habría derivado en un fenómeno de “mobbing” o acoso laboral sostenido en el tiempo, con consecuencias directas en la estructura de la comisaría.
Aproximadamente, una quincena de agentes habrían abandonado sus puestos en el último año como resultado de esta situación, lo que ha provocado una reducción progresiva y “alarmante” del número de efectivos destinados en el Senado.
Según siempre fuentes sindicales policiales, el ambiente interno se habría vuelto “insostenible” para muchos funcionarios, que denuncian la existencia de amenazas, castigos disciplinarios considerados arbitrarios y una gestión basada en la presión constante. Esta dinámica habría impactado no solo en la estabilidad laboral de los agentes, sino también en el funcionamiento operativo de la unidad, generando tensiones internas y una pérdida de cohesión en el equipo.
Ante la gravedad de las acusaciones, la Dirección General de la Policía ha decidido poner en marcha diligencias para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades. La investigación se centrará en analizar tanto los testimonios de los agentes afectados como la gestión del mando señalado, en un contexto en el que crece la preocupación por los casos de acoso dentro de cuerpos policiales y la eficacia de los mecanismos internos de control.
El caso se suma a otros episodios recientes que han puesto en cuestión los protocolos internos de la Policía frente a situaciones de abuso de poder y acoso, especialmente cuando existen relaciones jerárquicas marcadas.
Una trayectoria ascendente
La trayectoria profesional de J.L.P.M. en la Policía Nacional abarca más de tres décadas, habiendo ascendido desde las escalas ejecutivas hasta ocupar puestos de alta responsabilidad institucional. Su ascenso a la categoría de Inspector se formalizó en abril de 1994 (según consta en el Boletín Oficial del Estado del 12 de abril de ese año), tras haber superado el proceso de formación en la Escuela Nacional de Policía de Ávila. Esto sitúa su ingreso efectivo en el cuerpo (como inspector alumno) a principios de la década de los 90.
Durante los años posteriores, desempeñó diversas funciones operativas y de gestión, alcanzando el rango de Inspector Jefe. Tras su ascenso a la Escala Superior con el rango de Comisario, su trayectoria reciente se ha centrado en la Comunidad de Madrid, donde ejerció sus funciones como Comisario de Distrito de Carabanchel (Madrid), uno de los distritos con mayor actividad de la capital.
A posteriori, fue Comisario de Leganés (Diciembre 2022 – Enero 2025). El 27 de diciembre de 2022 fue cuando tomó posesión como Jefe de la Comisaría Local de Leganés. Durante su mandato, las autoridades locales destacaron un descenso en los índices de criminalidad y una estrecha colaboración con la Policía Local.
Su último destino es como Comisario Jefe de la Comisaría Especial del Senado (Enero 2025 – Actualidad). En enero de 2025 solicitó el traslado y fue nombrado para este puesto de libre designación. Es el máximo responsable de la seguridad de la Cámara Alta y de la coordinación de la unidad policial adscrita al Senado.
Su nombre aparece vinculado al Sindicato Profesional de Policía (SPP). El SPP es la organización sindical mayoritaria en las Escalas Superior y Ejecutiva de la Policía Nacional (comisarios e inspectores). Es habitual que los mandos de estas escalas formen parte de este sindicato, ya que se centra específicamente en la defensa de los intereses profesionales y técnicos de los cuadros directivos del cuerpo, a diferencia de otros sindicatos con un perfil más generalista u operativo.
P.M. asumió la jefatura de la Comisaría Especial del Senado tras abandonar su puesto previo en Leganés. El relevo en su anterior destino se formalizó a mediados de enero de 2025. Concretamente, el acto de toma de posesión de su sucesor en Leganés, Martín Sánchez Sánchez, tuvo lugar el 14 de enero de 2025, donde se le despidió reconociendo su labor.
En su calidad de Comisario Jefe de la Comisaría Especial, es el responsable de la seguridad y la coordinación policial dentro de la Cámara Alta, participando habitualmente en actos institucionales junto al presidente del Senado, como la reciente entrega de condecoraciones de la Policía Nacional celebrada en octubre de 2025. Sustituyó en el cargo a Olga Jiménez, quien a su vez relevó a José Antonio Donaire, quien había sido el comisario jefe de dicha unidad parlamentaria en años anteriores.
En el ámbito de la Policía Nacional, su cargo actual implica un proceso específico. Se trata de un acto voluntario. Para que un mando policial acceda a un puesto de libre designación, especialmente uno de tanta relevancia institucional como el Senado, el interesado debe solicitarlo formalmente presentándose a la convocatoria de la vacante. No es un traslado forzoso ni un destino ordinario por antigüedad.
Una vez que el candidato presenta su candidatura, el Ministerio del Interior (a propuesta del Director General de la Policía) evalúa su perfil. En este caso concreto, su amplia experiencia previa como comisario en Leganés y Carabanchel fue determinante para que fuera el elegido. Además de su solicitud y la decisión del Ministerio, este tipo de puestos suelen contar con la conformidad de la Presidencia de la Cámara Alta, en este caso, bajo la presidencia de Pedro Rollán, ya que es un puesto de confianza técnica y seguridad directa.
A diferencia de su etapa previa en Leganés, donde su labor era más operativa y mediática debido a la seguridad ciudadana, su papel en el Senado es de carácter institucional y de seguridad interna. En octubre de 2025, participó de forma destacada junto al presidente del Senado, Pedro Rollán, en el acto oficial de izado de la bandera y la entrega de condecoraciones de la Policía Nacional dentro de las instalaciones de la cámara.
Incidente de Seguridad en el Senado en mayo de 2025
Durante su primer año de mandato, el incidente de seguridad más notorio que afectó a la institución fue una brecha de ciberseguridad en mayo de 2025. En este suceso, se detectó que dos informáticos habrían accedido de forma no autorizada a equipos informáticos de varios senadores. Aunque la responsabilidad técnica recae principalmente en los servicios de seguridad lógica e informática, la Comisaría Especial que él dirige es la encargada de la coordinación general de la seguridad en el edificio. No se reportó ninguna sanción ni crítica pública directa hacia P. M. por este hecho, gestionándose como un fallo de protocolos técnicos.
Salvo aquello, y la nueva situación desvelada por The Objective, no se han registrado quejas por parte de los grupos parlamentarios y su perfil se ha mantenido en la línea de los «profesionales silenciosos» que suelen ocupar este puesto, alejándose de cualquier foco político o controversia.




Cada vez salen más cosas de Policía 🚨 Nacional en niveles altos. ¿Es tiempo de que asuntos internos, pero independientes, de la Guardia Civil, entre a saco y pregunte a los de a pie? Necesitamos cuerpos de seguridad limpios, sin mácula ni sospecha.