ESET es una de las compañías de ciberseguridad más reconocidas a nivel internacional, especializada en el desarrollo de soluciones de protección digital para empresas, administraciones públicas y usuarios particulares. Fundada en 1992 en Eslovaquia, la compañía se ha consolidado como un referente en la detección y prevención de amenazas informáticas gracias a su apuesta por la investigación, la innovación tecnológica y la inteligencia artificial aplicada a la seguridad.
Con presencia en más de 200 países y territorios, ESET protege a millones de usuarios frente a ciberataques, malware, ransomware y otras amenazas emergentes, combinando tecnologías avanzadas de detección con un fuerte compromiso con la privacidad, la educación en ciberseguridad y la protección de los entornos digitales en un contexto de creciente complejidad tecnológica.
En el marco del C1b3rWall 2026, donde esta compañía estuvo presente, entrevistamos en Delta13News a Josep Albors, Head of Awareness & Research de ESET.
¿Cómo están evolucionando las amenazas digitales en España y qué sectores consideran hoy más vulnerables?
Lo que hemos visto en los últimos meses y años es que el uso artificial ha conseguido que muchos de los correos que se utilizan como primer vector de ataque sean bastante irreconocibles para un usuario medio de forma que ya no sea tan evidente detectarlos como una amenaza. Están bien escritos, muchos de ellos incluso han comprometido previamente un servidor de correo de un cliente o proveedor, con lo cual el remitente es legítimo y hacen menciones a facturas, presupuestos, enlaces o cualquier otro motivo que suele ser lo suficientemente convincente como para que un usuario pique si no ha sido bloqueado ese mensaje previamente.
Hablemos de las amenazas avanzadas y de qué manera están atacando a España.
Sí, nuestro país, aunque muchas veces se piensa lo contrario, sigue siendo, y cada vez más, objetivo de algunos actores internacionales que desarrollan este tipo de amenazas dirigidas avanzadas para, por un lado, tratar de conseguir recuperar la inteligencia que les beneficie jugando en nuestra contra o, incluso en algunos casos más críticos, tratar de causar algún tipo de disrupción, ya sea ideológica, generando fake news y propagándolas o incluso disrupciones físicas bloqueando, por ejemplo, lo que puedan ser servicios críticos de abastecimiento de agua, etc.
En España tenemos la suerte de contar con el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas que realiza un gran trabajo junto con el CNI y todas las empresas de seguridad que les apoyamos, pero hay que tener en cuenta que estas amenazas van en aumento, están bien diseñadas y además cada vez los actores están mejor preparados para lanzarlas y conseguir su objetivo.
La compañía ha anunciado una importante inversión en soluciones de ciberseguridad apoyadas en inteligencia artificial. ¿Qué papel jugará la IA en su opinión en la defensa frente al cibercrimen y cuáles son también los principales riesgos de ese uso de la IA?
En nuestro caso la inteligencia artificial ha llevado jugando un papel fundamental desde hace décadas, concretamente desde el año 1997 cuando empezamos a aplicar las primeras algoritmos de Machine Learning en nuestros productos y ha ido evolucionando. Esta inversión no es más que una constatación de nuestra apuesta ferviente de utilizar la IA. No solamente la IA genérica que estamos usando cualquiera de nosotros, sino una IA que sea estable en una base europea, que sea independiente, que no dependa de la situación geopolítica y que, sobre todo, apoye y siga fomentando este uso defensivo de la IA de cara a los ciberatacantes. Estos están usando esta IA también desde hace ya un tiempo, no tanto como nosotros, pero han hecho un aprendizaje muy rápido y se ha visto como, por ejemplo, como hemos mencionado antes, las campañas de phishing han evolucionado, pero no solamente eso, sino que están también aplicándola poco a poco a nivel de código para automatizar procesos y generar amenazas, tanto en mayor número como en unas capacidades más avanzadas.
A mí lo que me preocupa personalmente es que esto ha bajado mucho el listón, con lo cual antes había que tener unos conocimientos mínimos para generar una amenaza, pero ahora ya ese listón está muy por debajo. Cualquiera con un móvil, un bot de Telegram y sabiendo controlar cuatro cosas puede hacer una amenaza que puede poner en jaque incluso a empresas grandes y eso es un peligro, porque aumenta y magnifica la capacidad que tienen los ciberdelincuentes para causar daño.
En un contexto marcado por conflictos geopolíticos, ransomware, ataques a infraestructuras críticas, de lo que estaba hablando usted ahora, ¿están las empresas españolas realmente preparadas para afrontar un gran ciberataque o sigue existiendo una falsa sensación de seguridad?
Empresas españolas han hecho una inversión bastante potente en los últimos años, ya sea motivado por los ataques de finales de la década de 2010 de ransomware que, digamos, levantaron la conciencia, como también por todo lo que trajo consigo la pandemia, pero también hemos de tener en cuenta que esto evoluciona. Luego, no nos vale aplicar medidas de seguridad de hace décadas para afrontar las amenazas de hoy.
Sí que es verdad que hay unas medidas base que deberían haberse aplicado desde hace mucho tiempo, y no estamos hablando solamente de su orden de seguridad, sino medidas como el tema de gestión de usuarios, el tema de segmentación de redes, el tema de copias de seguridad, etcétera, que se deberían aplicar en todas las empresas y que, aun siendo lo que son, los cimientos de una política de seguridad efectiva, aún vemos que muchas empresas no terminan de aplicarlas, bien por falta de tiempo, conocimientos o en algunos casos por falta de interés, hasta que lamentablemente son atacadas.
Creemos que se puede hacer mejor, creemos que a las empresas muchas veces no es esa falta de interés lo que tienen, sino una falta de guía, y también hay mucho ruido en cuanto a qué soluciones aplicar. No hace falta ir a la solución que te pueda vender alguien en cuanto a mayor calidad de precio, rendimiento, sino la que se acopla a tu empresa, sus necesidades, las necesidades de tus usuarios y sobre todo los datos que tienes que proteger. Es importante tenerlo en cuenta, porque si no, una estrategia de seguridad sin planificación no le va a servir de nada o mucho para gastar dinero en algo que no sabe cómo gestionar.
La falta de profesionales especializados sigue siendo uno de los grandes problemas del sector. ¿Qué perfiles cree usted, demanda hoy su compañía ESET? ¿Y qué recomendaciones daría a los jóvenes que quieren desarrollar una carrera en ciberseguridad?
Por la parte que nos toca, en ESET hay una demanda que siempre es constante, que es la de perfiles técnicos, tanto a nivel de desarrollo, como a nivel de analistas, como a nivel de investigadores. Eso es algo que siempre nos va a hacer falta. También es verdad que la falta de talento hay que pillarlo mucho con pinzas, porque se han dado cifras que para mí no son reales, sobre todo hablando de España, de cierta cantidad. No sabemos bien en qué se basa esa cifra cuando vemos que en la mayoría de empresas en España son pymes, más del 99%, y que realmente ellas no necesitan un responsable de ciberseguridad cuando lo pueden externalizar a otras empresas más grandes que sí lo pueden ofrecer.
Y luego también estamos viendo cómo en los últimos meses y años la inteligencia artificial ha hecho que se automaticen ciertos procesos que estaban hace mucho siendo realizados por juniors. Con lo cual esa demanda de talento tendríamos que replantearla, ver si realmente hace falta o hace falta perfiles muy específicos. Y, por último, lo que yo aconsejaría a la gente que está interesada en ciberseguridad es que primero esté realmente interesada, no porque haya oído cantos de sirenas diciendo que hay trabajo seguro y bien pagado, no, no. Hay que estar realmente interesado porque esto es una carrera de fondo. No te vale contaminar la carrera, el módulo, hacer un máster y no tener un cursillo, no.
Esto lo vas a estar haciendo toda tu vida. Te tiene que gustar y, sobre todo, investigar todo lo referente a nuevas tecnologías, herramientas, uso de la IA aplicado a tus necesidades y a las necesidades que vas a tener en una empresa y saber gestionarlo todo de forma que puedas adaptarte. No centrarte únicamente en una cosa porque eso es algo de nicho que por desgracia va a desaparecer. También ser polivalente hasta cierto punto, no saber hacer de todo, pero sí saber qué temas tocar. Por ejemplo, si eres alguien dedicado a la parte ofensiva, qué temas te tocas. Si eres a la parte defensiva, qué áreas te necesitas cubrir.



