Hace pocas semana se conocía que Estados Unidos había decidido suspender su ayuda financiera a Guinea Ecuatorial, coincidienco su acercamiento a Rusia, según confirmaba la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, una medida adoptada en el marco de una retirada más amplia de Estados Unidos de varios programas de financiación de ayuda humanitaria que afectan también a países como Ucrania, Irak, Colombia, Bangladesh, Etiopía y Perú.
Estos días se ha sabido que Guinea Ecuatorial y la compañía industrial militar rusa BNK han confirmado una cooperación en ingeniería militar para el Ministerio de Defensa Nacional. Así se puso de relieve en una audiencia que el vicepresidente de la república guineana, Teodoro Nguema Obiang Mangue, concedía durante la Semana Santa a la delegación de la empresa rusa encabezada por su director general, Alexander Y. Mishin, según informa la Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial.
La señalada decisión de Estados Unidos con respecto a la antigua provincia española en África coincide en el tiempo con que en los últimos meses, Rusia ha intensificado su presencia en ese país, fortaleciendo la relación entre ambos estados. En noviembre de 2024, sin ir más lejos, se informó que Rusia desplegó hasta 200 instructores militares en Guinea Ecuatorial. Estos efectivos tienen la misión de proteger al presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y su régimen, reflejando la creciente influencia de Moscú en África Occidental.
El paquete de propuestas que ha hecho llegar ahora a Guinea el empresario del país euroasiático recoge la fabricación y el ensamblaje de vehículos blindados para servicios castrenses destinados al Ministerio de Defensa.
Por su parte, el Encargado de Defensa y Seguridad del Estado trasladó al representante de la compañía rusa que Guinea Ecuatorial está inmersa en un “ambicioso” programa de potenciación y actualización de las fuerzas armadas nacionales; desde la formación de recursos humanos hasta el equipamiento de los diferentes cuerpos del ejército nacional.
En este sentido, afirmó que los avances tecnológicos que presenta BNK, con más de 90 años de experiencia en la ingeniería militar, “no solo apuntan a una modernización del material castrense del ejército ecuatoguineano, sino que también aportarán un efecto positivo en la estabilidad y seguridad de la subregión en su conjunto”, de acuerdo con la nota oficial difundida.



