La situación de los derechos humanos en Ucrania ha seguido deteriorándose en medio de un aumento de los ataques aéreos que incluyen ataques sistemáticos contra la infraestructura energética del país, así como de la intensificación de las hostilidades en la línea del frente, lo que ha provocado un aumento de las víctimas civiles.
Mientras tanto, las detenciones arbitrarias, la tortura y la coacción continuaron en las zonas del país bajo ocupación rusa, afirmó la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OIDDH) de la OSCE en su último informe sobre las violaciones del derecho internacional en Ucrania.
La OIDDH lleva desde febrero de 2022 vigilando la situación de los derechos humanos en el contexto de la guerra en Ucrania, y el informe más reciente sobre las violaciones del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos se basa en las conclusiones anteriores de la Oficina.
El informe se fundamenta en entrevistas con 94 supervivientes y testigos entrevistados por la OIDDH en el segundo semestre de 2024, además de la vigilancia a distancia y la información facilitada por la Federación de Rusia y Ucrania, así como por organizaciones de la sociedad civil. En total, la OIDDH ha llevado a cabo casi 500 entrevistas desde que comenzó su vigilancia en 2022.
La detención prolongada de un gran número de civiles ucranianos por parte de las autoridades rusas es motivo de gran preocupación, ya que hay varios miles de personas desaparecidas y se cree que se encuentran detenidas arbitrariamente tanto en las zonas ocupadas de Ucrania como en la Federación de Rusia.
Los informes generalizados sobre torturas y condiciones inhumanas en los centros de detención administrados por las autoridades rusas en los territorios ocupados de Ucrania y en la Federación de Rusia han alimentado aún más los temores por la seguridad de los detenidos.
Todos los ex prisioneros de guerra ucranianos entrevistados por la OIDDH denunciaron haber sufrido torturas graves y sistemáticas durante su internamiento, lo que respalda el análisis de la OIDDH de que la tortura de prisioneros de guerra y civiles por parte de la Federación de Rusia es generalizada y sistemática.
La proliferación de material difundido en Internet que muestra la tortura o ejecución de prisioneros de guerra ucranianos sugiere que esta práctica puede haber aumentado aún más. La OIDDH también encontró más pruebas de que las autoridades rusas siguen cometiendo violencia sexual relacionada con el conflicto.
La OIDDH subraya que estos actos constituyen graves violaciones de las leyes de la guerra y del derecho internacional de los derechos humanos, y pueden constituir crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Todas las partes en un conflicto armado deben actuar de conformidad con el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos, que prohíben explícitamente los ataques indiscriminados contra civiles y protegen a la población civil contra la violencia y el trato inhumano.
Las violaciones que han caracterizado la guerra en Ucrania son irreconciliables con el principio fundador de la OSCE de respetar los derechos humanos como condición previa para la seguridad de toda la región.



