El 81% del territorio de la Franja de Gaza ya está militarizado por Israel o bajo órdenes de desplazamiento forzoso, de acuerdo con el último reporte de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).
Desde el 7 de octubre de 2023, fecha del ataque terrorista de Hamás, que causó la muerte de más de un millar de ciudadanos israelíes, al menos 53.901 personas habrían muerto y 122.593 resultado heridas en Gaza, siempre según el informe de la UNRWA.
Se estima que más de 599.000 personas han sido desplazadas una vez más desde que Israel rompió el alto el fuego, más de 161.000 entre el 15 y el 21 de mayo. Tras más de dos meses de bloqueo, las autoridades israelíes han autorizado la entrada de casi 400 camiones de ayuda, pero solamente se han podido recoger los suministros de 115, y nada ha llegado al norte asediado.
La UNRWA informa de que ha logrado distribuir algo de harina de trigo, comida para bebés, suplementos nutricionales y medicamentos. Sin embargo, la ayuda que ha conseguido entrar, advierte, “está muy lejos de los 500-600 camiones diarios que se necesitarían para atender las necesidades más urgentes”.
Toda la población de Gaza, asegura, se enfrenta a un “riesgo crítico de hambruna”. Así lo indicaba, el pasado 12 de mayo, la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (IPC, por sus siglas en inglés), creada para proporcionar una evaluación estandarizada y neutral sobre la seguridad alimentaria mundial.
Durante las dos primeras semanas de mayo, al menos 2.917 niños recibieron el diagnóstico de desnutrición aguda. En total, 17.000 madres y 71.000 niños se encuentran en riesgo de desnutrición aguda. Sin la intervención médica adecuada, esta condición podría volverse irreversible: retraso en el crecimiento, desarrollo cognitivo deficiente y mala salud.
Algunos alimentos esenciales han desaparecido del mercado, mientras que el precio de la harina ha aumentado un 3000% en comparación con los niveles previos a la ofensiva militar y un 4000% en comparación con el período del alto el fuego.
Por otra parte, la crisis energética se está agravando. El combustible que queda se está priorizando para agua, salud, saneamiento y telecomunicaciones, es decir, para sostener operaciones vitales. Muchas personas han recurrido a la quema de residuos como combustible.
Con todo, más de 240.000 toneladas de suministros están preparadas en almacenes a escasas horas de Gaza, además de la gran cantidad de ayuda de emergencia que está esperando en los cruces para ingresar a la Franja.
A día de hoy, UNRWA sigue siendo uno de los principales actores de salud en la franja de Gaza y ha proporcionado más de 8,5 millones de consultas médicas desde el 7 de octubre de 2023. A mediados de mayo, 6 de los 22 centros de salud de la Agencia y 3 instalaciones adicionales estaban en funcionamiento en Gaza. También se estaban prestando servicios de salud a través de 100 equipos móviles en 37 puntos médicos. El número de espacios operativos y su ubicación varían en función de la demanda y la seguridad.
Entre el 12 y el 18 de mayo, una media diaria de 1.170 trabajadores y trabajadoras de UNRWA prestaron servicios sanitarios en centros de salud, clínicas temporales y puntos médicos de UNRWA en toda la Franja, brindando un total de 75.783 consultas. Durante el mismo periodo, atendieron 3.350 casos desde el servicio de salud mental y apoyo psicosocial. Sin embargo, advierte la agencia de la ONU, los servicios médicos carecen de recursos suficientes: el 41% de los suministros esenciales ya está agotado y se calcula que otro 27% se agotará en menos de dos meses.
Sin educación en condiciones
UNRWA es el mayor proveedor de educación de emergencia y apoyo psicosocial en la franja de Gaza, donde alrededor de 660.000 niños se encuentran sin escolarizar desde octubre de 2023. Tras el colapso del alto el fuego, el número de Espacios Temporales de Aprendizaje activos ha disminuido, situándose en 296. Como resultado, el número de niños también ha mermado significativamente. Entre el 12 y el 18 de mayo de 2025, 16.691 niños y 20.137 niñas participaron en actividades básicas de lectoescritura y aritmética, sesiones de apoyo escolar y actividades recreativas, como arte, música y deportes.
Desde octubre de 2023, más de 730.000 personas desplazadas, incluidas más de 520.000 niños, se han beneficiado de 297.704 sesiones de apoyo social. Entre el 12 y el 18 de mayo, un total de 14.488 personas desplazadas accedieron a estos servicios.
Así mismo, los equipos de UNRWA suministran un promedio de 3 millones de litros de agua y recogen más de 200 toneladas de residuos sólidos al día. En Gaza, UNRWA contribuye al 29% del sector del agua, al 75% del sector del saneamiento, al 57% del sector de la higiene y al 39% del sector de la gestión de residuos sólidos.
De acuerdo con este organismo, entre el 1 y el 14 de mayo, los equipos de UNRWA, proporcionaron alrededor de 30.000 metros cúbicos de agua potable y doméstica, distribuyeron alrededor de 20.000 tabletas de cloración, recogieron alrededor de 2.300 toneladas de residuos sólidos y las trasladaron a vertederos temporales, limpiaron 207 pozos de registro, beneficiando a más de 37.200 personas desplazadas y llevaron a cabo 98 sesiones de concienciación sobre higiene, 80 campañas de limpieza y 29 campañas de control de plagas y roedores, beneficiando a más de 70.000 personas.
El 65% de los activos e instalaciones de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH) se encuentra dentro de la zona militarizada israelí o en zonas que han recibido órdenes de desplazamiento desde el 18 de marzo. Las restricciones de acceso, los daños a la infraestructura y la crisis del combustible están socavando aún más la respuesta de WASH en Gaza.




Lo cierto es que Hamas está castigando duramente a los gazatíes que acceden a la ayuda, si dicha ayuda la reparte Israel. Pretenden que todos los suministros se les entreguen a ellos, que así se convierten en administradores del inmenso tesoro que suponen los suministros para ayuda humanitaria. Amnistía Internacional tiene a Hamas bajo su punto de mira porque son los verdaderos culpables de todo lo que está pasando en la Franja. Los palestinos empiezan a rebelarse muy persistentemente contra estos tiranos desalmados.